jueves, 30 de octubre de 2014

CONFERENCIA EN EL COLEGIO OFICIAL DE DOCTORES Y LICENCIADOS EN FILOSOFÍA Y LETRAS Y CIENCIAS






Ciclo de conferencias:
La Iª Guerra Mundial cien años después
 3ª conferencia: "1915, bloqueo y estancamiento".
D. Julio Gil Pecharromán
Departamento de Historia Contemporánea de la UNED
Jueves 30 de octubre, 19.00 horas
Salón de actos del Colegio de Filosofía y Letras y Ciencias (Fuencarral 101, 3.º)




Esta fase de la guerra es conocida también como “Guerra de trincheras” por la forma en que se desarrollaron las operaciones militares. Abarcó los años 1915 y 1916. Fue consecuencia del fracaso de la guerra relámpago iniciada por los alemanes en 1914.
Supuso un cambio de estrategia respecto a la fase precedente y abrió paso a la guerra de frentes estables que inmovilizó a los ejércitos en líneas de trincheras que se extendieron a lo largo cientos de kilómetros, desde el Mar del Norte hasta Suiza.
Los alemanes, una vez fracasada la ofensiva inicial, adoptaron una estrategia defensiva y se atrincheraron en el frente occidental tratando de proteger sus posiciones y concentrando la mayor fuerza ofensiva en elfrente oriental.
Según sus planes, tras la derrota rusa llegaría el momento de vencer a los aliados occidentales: Francia y Gran Bretaña.
El nuevo escenario bélico abrió paso a una guerra de desgaste desarrollada esencialmente en territorio francés y belga, que produjo un elevadísimo número de bajas y arruinó la moral de los soldados.
Las tropas se vieron obligadas a luchar durante meses en trincheras, en penosas condiciones, bajo la constante acción de la artillería, rodeados de alambradas, enfangadas en terrenos infectados de roedores y sometidas a la machacona acción de las armas automáticas y los nuevos ingenios bélicos (lanzallamas, gases, etc).
En el frente ruso los alemanes habían alcanzado exitosas victorias, sin embargo en el occidental fueron los aliados quienes tomaron la iniciativa durante el transcurso de 1915, lanzando ofensivas en Champaña y Artois que fueron contenidas por los alemanes.
Los italianos intervinieron frente a los austríacos por el río Isonzo cosechando grandes pérdidas. Sin embargo, ninguno de los dos contendientes consiguió romper el frente, que permaneció casi invariable.


miércoles, 29 de octubre de 2014

LA PAZ DE TILSIT Y SU MEDALLA

Miniatura representando la Paz de Tilsit entre Napoleón y Alejandro I

Tras su derrota en la batalla de Friedland, el joven zar Alejandro I de Rusia no tiene más remedio que capitular y pide una entrevista a Napoleón. En el centro del río Niemen, ante Tilsit, se ha anclado una gran balsa tapizada en la que se ha instalado una tienda empavesada y lujosa. Las banderas francesas y rusas flotan al viento y en cada orilla del río se encuentran en perfecta formación las tropas del emperador de Occidente y del emperador de Oriente. Tras una señal, dos embarcaciones parten al mismo tiempo de cada ribera. Ambos emperadores entran juntos en la Tienda de la Paz. Era el 7 de julio de 1807.


Napoleón saluda a Alejandro I

A cambio del compromiso de Alejandro de unirse al Bloqueo Continental contra Inglaterra, Napoleón dejaba al Zar el campo libre para incorporarse Finlandia, que hasta la fecha estaba en manos suecas. Acordaron también una propuesta de desmembramiento del Imperio Otomano favorable a Rusia y Francia. Los rusos no sólo prometían cerrar sus puertos al comercio británico sino incluso declarar la guerra al Reino Unido si éste rechazaba su oferta de mediación. De esta manera los dos soberanos concluían una alianza contra los británicos que dejaba al resto de los países europeos en una posición más débil aún.
Paz Tilsit Napoleon Alejandro
Napoleón recibe a Alejandro I

Alejandro I admitía que el puerto de Kotor pasara a control francés y vendía a Francia el archipiélago de las Islas Jónicas.
El Tratado también daba lugar a la creación del Gran Ducado de Varsovia. El sueño de una Polonia soberana parecía hacerse realidad.


Napoleón condecora con la Legión de Honor a un soldado ruso en Tilsit en presencia del Zar Alejandro I

El Segundo Tratado de Tilsit se firmó el 9 de julio 1807  entre Napoleón y el rey de Prusia, con quien el Emperador ya había acordado una tregua el 25 de junio, tras la persecución de las fuerzas prusianas por la Grand Armée hasta el límite de la frontera oriental de su reino.
El Reino de Prusia perdía la mitad de sus territorios. Los situados al oeste del Elba quedaban integrados en el recién fundado Reino de Westfalia  del que Federico Guillermo III Prusia reconocía su suberanía y a su monarca, Jerónimo Bonaparte. 
Prusia también cedía al nuevo Gran Ducado de Varsovia los territorios que había ganado a raíz de las particiones de Polonia a finales del siglo XVIII.
Danzig  se convertía en una ciudad libre. 
Además, Prusia debía unirse al bloqueo continental contra el Inglés, pagar 100 millones de francos como indemnización de guerra y reducir su ejército a 42.000 hombres.
Napoleón recibe a la Reina de Prusia en Tilsit
Tras la firma de los tratados, Napoleón concibió el proyecto de casarse con la hermana del Zar, pero tal idea fue rechazada por la familia imperial de Rusia.
La cooperación entre Rusia y Francia llegó a su fin cuando en 1810 el Zar comenzó a permitir a barcos neutales comerciar en puertos rusos. 
En 1812, Napoleón cruzó el Niemen al frente de la Grand Armée, dando inicio a la invasión de  Rusia y terminando así con cualquier vestigio de la pasada alianza. 


Napoleón y la Reina Luisa de Prusia en presencia de Talleyrand

La Paz de Tilsit de 1807, con sus dos tratados, quedó inmortalizada también en una espléndida medalla francesa mandada acuñar para conmemorar aquella ocasión.
En su anverso muestra las efigies de napoleón, Alejandro I y Federico Guillermo III acompañadas por sus respectivos nombres en francés y los de los grabadores en tipo reducido bajo los personajes.

Anverso de la Medalla de la Paz de Tilsit de 1807
Foto: www.napoleon.pl

El reverso es una alegoría clásica del río Niemen, con su nombre, que sujeta la barcaza- pabellón de madera en el que se reunieron el zar y napoleón en el centro del citado río.
Florece a los pies de la alegoría un olivo de la paz.
En el exergo la expresión francesa: "Paix de Tilsit" y la data en números romanos: "MDCCCVII".

Reverso de la Medalla de la Paz de Tilsit de 1807
Foto: www.napoleon.pl

martes, 28 de octubre de 2014

AMADEO DE SABOYA-AOSTA, DUQUE DE AOSTA Y VIRREY DE ETIOPÍA


Bandera del duque de Aosta como Virrey de Etiopía (1937-1941)
Diseño: Flanker

Amedeo Umberto Lorenzo Marco Paolo Isabella Luigi Filippo Maria Giuseppe Giovanni di Savoia-Aosta, nació en Turín el 21 de octubre de 1898.
fue hijo de Manuel Filiberto de Saboya, segundo duque de Aosta y de la princesa Elena Luisa de Orlens; y nieto del efímero rey de España Amadeo I (1871-1873).
Come heredero del Ducado de Aosta, recibió el título de Duque de Puglia.
A los nueve años fue enviado al Reino Unido para estudiar en el Colegio de Saint Andrew. A los quince años regresó a Italia para hacer carrera militar, matriculándose en el Real Colegio de la Nunziatella de Nápoles.
Durante la Primera Guerra Mundial se alistó como voluntario en el Ejército Italiano, en un regimiento de artillería a caballo, con la graduación de cabo, tras recibir autorización de su tío el rey Víctor Manuel III, aunque sólo contaba con apenas dieciséis años. Durante el conflicto logró ascensos por méritos de guerra, obteniendo el grado de teniente, sirviendo en primera línea en el frente del Carso. 
Armas de los Duques de Aosta
Diseño: Katepanomegas
Tras la Gran Guerra marchó a la Somalia Italiana junto a su tío Luis Amadeo, duque de los Abruzzos. Allí realizó la exploración del río Uèbi Scebèli con el objetivo de instalar una explotación para el cultivo de algodón, caña de azúcar y plantas oleaginosas. Juntos, tío y sobrino, impulsaron la construcción de una línea férrea y una población, bautizada como Villaggio Duca degli Abruzzi.participando en acciones militares en Libia, hasta el punto de que se le acuñó el sobrenombre de Príncipe del Sáhara.
Volvió al Reino Unido para estudiar brevemente en Eaton y en la Universidad de Oxford.
En 1921 Amadeo partió al Congo Belga como castigo por ciertos comentarios inapropiados que vertió en la corte sobre los reyes de Italia. Trabajó con identidad ficticia en una fábrica de jabón de Stanleyville (hoy Kisangani). 
El 24 de julio de 1925 regresó a Italia, donde obtuvo la licencia de piloto militar.
Volar fue la gran pasión del duque de Aosta
Vuelto a África, Amadeo realizó numerosos vuelos de reconocimiento, logrando una medalla de plata al valor militar  por sus arriesgadas acciones en vuelo sobre la Cirenaica.
Más tarde se licenció en Derecho por la Universidad de Palermo y presentó una tesina bajo el título: I concetti informatori dei rapporti giuridici fra gli stati moderni e le popolazioni indigene delle colonie, examinando el problema colonial bajo el aspecto moral, sosteniendo que la imposición de la soberanía de un estado sobre los indígenas se justifica moralmente sólo si se mejoran las condiciones de vida de las poblaciones colonizadas.
Contrajo matrimonio en Nápoles el 5 de noviembre de 1927 con su prima hermana, la princesa Ana Elena María de Orleans, con la que tuvo dos hijas: Margarita Isabel y María Cristina.
Amadeo de Saboya-Aosta y Elena María de Orleans
En 1931 se convirtió en Duque de Aosta tras la muerte de su padre.
En la década de los años treinta residió en el Castillo de Miramar de Trieste, mientras ostentaba el mando de la 4ª Ala de Caza de la Regia Aviazione con sede en Gorizia. Después comandó la Brigata Aerea y, finalmente, la División Aérea "Aquila". 
El Duque de Aosta con sus aviadores en Gorizia
En 1935, al iniciarse la Guerra de Etiopía, quiso marchar al frente, pero el Rey no se lo permitió, alegando su posición en el orden de sucesión al trono italiano.
Se especuló con su candidatura para ocupar el trono de Hungría e incluso el de España tras la Guerra Civil.
El 21 de octubre de 1937 Amadeo de Saboya fue nombrado Gobernador General, Comandante en Jefe del África Oriental Italiana y Virrey de Etiopía. 
El Virrey visita una aldea etíope en mayo de 1940
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, asumió el mando de las tropas del Regio Esercito Italiano destacadas en el África Oriental Italiana: Etiopía, Eritrea y Somalia.
Cuando en enero de 1941 el Ejército Británico inició la Campaña del Este de África, con apoyo de tropas de la Francia Libre, la situación de las tropas al mando del duque de Aosta comenzó a empeorar progresivamente. El 15 de enero de 1941, el emperador legítimo de Etiopía, Haile Selassie regresó al país, lo que provocó el estallido de una sublevación en el territorio, que en pocos días tomó el control de la mayor parte de Etiopía.
Las posiciones italianas se derrumbaron con rapidez y en abril de 1941, los italianos fueron expulsados de Addis Abeba.
Las escasas fuerzas italianas bajo el mando del duque de Aosta se retiraron hacia las montañas etíopes para organizar una última resistencia. Amadeo se atrincheró entre el 17 de abril y el 17 de mayo en el monte Amba Alagi junto a 7.000 soldados; una fuerza compuesta por carabinieri, aviadores, marineros de la base de Assab, 500 sanitarios y alrededor de 3.000 efectivos de las tropas indígenas.
Las tropas italianas quedaron cercadas por las fuerzas británicas del general Cunningham (39.000 soldados). Los italianos, inferiores tanto en número como en medios, dieron pruebas de gran valor, pero el frío y la falta de municiones, agua y leña, acabaron por provocar su rendición a los británicos. 
El 19 de mayo de 1941, poco antes de la rendición formal, Amadeo autorizó a los indígenas de sus fuerzas a regresar a sus aldeas, aunque la gran mayoría prefirieron quedarse como prisioneros, demostrándose los fuertes lazos establecidos entre los italianos y sus ascari. 
Los soldados de Su Majestad Británica presentaron armas y rindieron honores militares, no sólo como homenaje al comandante enemigo, perteneciente a la mejor nobleza europea, sino como signo de admiración hacia los combatientes italianos y el coraje que habían demostrado. Los oficiales pudieron conservar su pistola de ordenanza.
Amadeo de Saboya, duque de Aosta
El duque de Aosta, junto con su ejército, quedó rendido ante los británicos, que hicieron prisioneros a 18.000 hombres, entre ellos el propio Duque y otros cinco generales italianos.
Amadeo, prisioniero de guerra número 11.590, fue transferido por vía aérea a Kenia. Una vez allí se le envió a Dònyo Sàbouk, una localidad insalubre y castigada por la malaria a unos 70 kilómetros de Nairobi. El Duque solicitó a los británicos la mejora de las condiciones de prisión de los soldados italianos y la repatriación del personal civil. Los británicos no realizó concesión alguna y no permitió que los prisioneros pudieran ser visitados.
El duque de Aosta prisionero de los británicos
A partir de noviembre de 1941 Amadeo comenzó a padecer ataques febriles. En diciembre se le permitió saludar a los prisioneros italianos desde un automóvil junto a las alambradas. Sus soldados lo saludaron por última vez.
El 26 de enero de 1942 le fueron diagnosticadas malaria y tuberculosis, empeorando su salud con gran rapidez.
El duque de Aosta moría el 3 de marzo de 1942 en el Hospital Militar de Nairobi. 
En su funeral  los generales británicos llevaron una señal de luto en sus uniformes. 
Por deseo expreso del finado, fue enterrado en el Sagrario Militar Italiano de Nyeri (Kenia), junto a 676 de sus soldados. 
Le sucedió en el Ducado de Aosta su hermano Aimone, que había aceptado ejercer como rey del estado de Croacia, creado por alemanes e italianos, con el nombre de Tomislav II.
En Roma se conserva su memoria en la Galleria Principe Amedeo di Savoia-Aosta y el Puente homónimo inaugurado en 1942.
El Puente Príncipe Amadeo de Saboya-Aosta en Roma

lunes, 27 de octubre de 2014

EL GRAN MAESTRE DE LA ORDEN DE SAN LÁZARO EN ROMA




Armas del Protector Espiritual de la Orden de San Lázaro, Su Beatitud Gregorios III Laham; y del Gran Maestre de la Orden, S.E. Don Carlos Gereda de Borbón,  marqués de Almazán.
Diseños ambos del eminente heraldista Don Carlos Navarro

La III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos, convocada por Su Santidad el Papa Francisco, se desarrolló en la Ciudad del Vaticano entre los días 5 y 19 de octubre de este año 2014. 
El marqués de Almazán, Gran Maestre de la Orden de San Lázaro aprovechó la ocasión para reunirse con el Protector Espiritual, Su Beatitud Gregorios III Laham, Patriarca greco-melquita de Antioquía, Alejandría y Jerusalén, que acudió a la cita convocada por el Santo Padre para participar en lo que popularmente se ha denominado: "El Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia".

Su Beatitud Gregorios III junto a otros cardenales y un obispo en Roma

El Gran Maestre y el Patriarca abordaron temas relacionados con el desarrollo de la Orden en aquellos países donde la misma tiene representación, tanto en la necesidad de incorporar un mayor número de jóvenes a las tareas caritativas como de reafirmar las labores de coordinación de los esfuerzos internacionales en una sola dirección.

S.B. Gregorios III y S.E. el marqués de Almazán

Ambos hicieron especial hincapié en la protección de la Fe, sobre todo en aquellos países de Oriente Medio donde el cristianismo es perseguido y castigado. El Patriarca se mostró especialmente preocupado por este asunto y manifestó su directa relación con el conflicto que se vive en Siria. “Nuestra Fe es nuestra base, y ahora están atacando nuestros cimientos”- dijo el Patriarca. 
Un momento de la sesión de trabajo mantenida en la Casa de Santa Marta de la Ciudad del Vaticano

El Gran Maestre de la Orden de San Lázaro también se interesó por el volumen de Iglesias y centros escolares que estaban siendo destruidos en Oriente Medio a tenor de la persecución.
Hay que señalar que tras la reunión celebrada en la Casa de Santa Marta, en la Ciudad del Vaticano, el Gran Maestre saludó a Su Santidad el Papa Francisco, en un encuentro casual que resultó muy emotivo y provechoso. Un breve encuentro que presagia otros de mayor calado.

Su Santidad el Papa Francisco muestra su cordialidad

domingo, 26 de octubre de 2014

EL PALAIS BRONGNIART


Durante la Revolución Francesa, el Directorio de la República ordena al general Jacques Manou Boussay que proceda a la incautación del convento parisino de las Hijas de Santo Tomás, ubicado en la calle del mismo nombre, con la excusa de considerarlo lugar de refugio de contrarrevolucionarios.
El edificio fue demolido y pronto se consideró la posibilidad de levantar sobre su solar la nueva Bolsa de valores que París necesitaba.
Pero sería ya Napoleón I en 1807 quien confíara la construcción de un edificio al arquitecto Alexandre-Théodore Brongniart (1739-1813). Para el Emperador, la nueva Bolsa de París debía ser un emblema del poder y de los logros que Francia había alcanzado. Los triunfos del Napoleón en los campos de batalla europeos habían expandido considerablemente las redes comerciales francesas por el Viejo Continente.
Exterior del Palais Brongniart
Foto: Arnaud25
Sin embargo, Alexandre-Theodore Brongniart no tuvo la oportunidad de ver su obra terminada, pues falleció prematuramente el 6 de junio 1813.
Varios arquitectos ofrecieron entonces sus servicios para concluir la obra, entre ellos François- Joseph Bélanger y Louis-Pierre Baltard, aunque finalmente fue seleccionado Eloi Labarre (1764-1833), quien se hizo cargo del Palais Brongniart y concluyó el edificio en noviembre de 1825, reinando ya Carlos X.
Alegoría de la Justicia Consular, de Francisque Duret (1852)
Foto: JLPC
La construcción del Palacio Brongniart fue un paso importante en la historia de la construcción de modelos dedicados a albergar bolsas de valores, con su característica columnata rematada con capiteles corintios.
Interior del edificio
El 17 de diciembre de 1856, un decreto imperial de Napoleón III establece el pago de un derecho de entrada. Un personaje tan importante de la época como el célebre banquero Rotschild, protestaba constantemente por tener que pagar veinte céntimos de franco cada día para entrar en el Palacio. 
El Palais Brongniart presenció el auge de las finanzas francesas decimonónicas y su internacionalización. Los valores nacionales y extranjeros cotizaban con normalidad, se compreban y vendían acciones de minas, industrias y ferrocarriles. La Bolsa de París llegó a ser la más importante del mundo después de la de Londres.
Ambiente exterior del Palais Brongniart hacia 1900
El Palais Brongniart fue declarado monumento histórico de Francia el 27 de octubre de 1987. Tras la informatización de la Bolsa de París, es en la actualidad un recinto dedicado a albergar conferencias, convenciones, seminarios, recepciones, almuerzos, cenas, cócteles, galas, espectáculos y exposiciones.
La Gran Sala permite la realización de un amplio abanico de actividades sociales

sábado, 25 de octubre de 2014

LA GRAN GUERRA: UNA VISIÓN DESDE ESPAÑA



El Instituto de Historia y Cultura Militar (IHCM) y el centro Conde Duque del Ayuntamiento de Madrid se suman a los actos que se celebran en toda Europa para rememorar el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
Entre las piezas que se exhiben destaca el centenar de fotografías representativas de las colecciones originales de época que conserva elArchivo General Militar de Madrid (AGMM), centro archivístico dependiente del IHCM. A través de estas instantáneas se documenta el desarrollo y evolución de las hostilidades, algunos de sus principales eventos y la vida cotidiana en los campos de batalla y en las retaguardias.
Exterior del Centro Cultural Conde Duque de Madrid

Los ricos fondos bibliográficos de la Hemeroteca y Biblioteca Histórica Municipal constituyen otro de sus grandes atractivos. Revistas ilustradas españolas y extranjeras, periódicos, libros, folletos, tarjetas postales, e incluso un manuscrito de Antonio Machado recrean el ambiente social y cultural de la Europa de aquel tiempo.
La muestra se completa con un audiovisual y una selección de piezas como armas y equipos, cedidas por coleccionistas privados, así como una pequeña colección de maquetas realizadas por algunos de los principales especialistas de nuestro país.
Además, la oferta expositiva se complementa con un concierto el día 23 de octubre y una jornada de conferencias el día 11 de noviembre.

viernes, 24 de octubre de 2014

LA CARTA FRANCESA DE 1814 Y SUS MEDALLAS



Con el retorno de los Borbones a Francia tras la abdicación de Napoleón en Fontainebleau en 1814, el nuevo rey, Luis XVIII,  decidió conceder una Carta Constitucional a los franceses.
Fue promulgada el 4 de junio de 1814 y no se trataba de una Constitución propiamente dicha, sino de una Carta Otorgada, una concesión graciosa del Rey hacia sus súbditos.
De acuerdo con la Carta, la soberanía reside en el Rey, que lo es por Derecho divino. El articulado reconocía algunos de los derechos originales de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, de los inicios del periodo revolucionario, aunque no reconocía una declaración de derechos de facto.
El poder legislativo estaba constituido por dos cámaras: La Cámara de los Diputados, elegidos por sufragio censitario e indirecto cada 7 años, y la Cámara de los Pares, elegidos por el Rey y con carácter hereditario. El poder ejecutivo era ejercido por el Rey, asistido por sus ministros.
No existía separación rígida de poderes, de hecho, el Rey tenía poder para disolver la Cámara de los Diputados. Aunque no se podía hacer dimitir al Gobierno por las Cámaras, se requería mayoría parlamentaria, en favor de la estabilidad. La iniciativa legislativa correspondía al Monarca, a propuesta de las Cámaras.

Alegoría de la carta de 1814
Fuente: www.culture.gouv.fr
Durante el periodo napoleónico de los Cien Días, la Carta quedó suspendida, para volver a estar en vigor tras la segunda abdicación de Napoleón en 1815.
Para dar ciertas garantías, Luis XVIII decidió decretar una Ordenanza Constitucional en 1816 que explicitaba que los artículos contenidos en la Carta no podrían suprimirse en el futuro.
El reinado de Luis XVIII terminó con su muerte en 1824, siendo sucedido por su hermano Carlos X, quien era partidario de los ultrarrealistas. Esto le restó el apoyo de los liberales monárquicos, que dominaban el Parlamento. Carlos X optó por modificar la Carta por decreto, mediante las denominadas Cuatro Ordenanzas, disolviendo la Cámara de los Diputados y restringiendo más el derecho de sufragio. Estos cambios, unidos a la crisis y penuria económicas, generaron un amplio malestar en la población, que condujo a la Revolución de 1830 y a la pérdida del trono de Francia por parte de los Borbones.

1814 CHARTE CONSTITUTIONNELLE Ordonnance de LOUIS XVIII

Con el objeto de solemnizar la promulgación de la carta Constitucional de 1814, Su Majestad Cristianísima Luis XVIII, ordenó la acuñación de una medalla que perpetuara el recuerdo de tal acto.
Se trata de una pieza circular de bronce en cuyo anverso se muestra la efigie de Luis XVIII rodeado por la inscripción francesa tradicional de los monarcas borbónicos: "Louis XVIII Roi de France et Navarre".
El reverso presenta la escena en la que el soberano, sedente en su trono y revestido con los atributos de poder real, entrega la Carta Constitucional de 1814 a un Par de Francia y a un Diputado, que reciben el documento con su mano derecha, mientras levantan el brazo izquierdo con las palmas de su manos extendidas en ademán de juramento. 
En el exergo la inscripción: "Charte Constitutionnelle. IV juin MDCCCXIV".


Francia.  Louis XVIII (1814, 1815-1824) AE Medalla "Constitucional promulgada Carta 04 de junio 1814" UNC
Anverso y reverso de la Medalla de 1814
Fuente: www.vcoins.com



Reverso de Medalla conteniendo la certificación del juramento: "Charte Constitutionnelle. Le Roi, les Princes, les Pairs, des Deputés tous, les fonctionaires publics, ont juré de la maintenir// Louis XVIII l´a donné aux français le 4 juin 1814".
Foto: www.inumis.com

La segunda medalla que presentamos es la que recoge las garantía dadas por Luis XVIII a los franceses respecto a la no revisión de los artículos contenidos en la carta de 1814.
En el anverso se muestra la efigie del monarca con casaca de corte, pañuelo de cuello, peluca y luciendo la gran placa de la Orden del Espíritu Santo.
Le rodea la inscripción en francés: "Louis XVIII Roi de France", suprimiéndose se la tradicional alusión a Navarra.
Louis XVIII médaille pour la confirmation de la charte de 1814
Anverso de la Medalla de 1816
Foto: www.numismeo.com

El reverso está ocupado por la inscripción que recuerda el compromiso del monarca de no cambiar el articulado de 1814: "Acun des articles de la Charte Constitutionnelle ne será revisé".
En el exergo la referencia legal en la que no se emplean números romanos: "Ordonnance du Roi du 5 septembre 1816".

Reverso de la Medalla de 1816
Foto: www.numismeo.com

jueves, 23 de octubre de 2014

SE PRESENTA UNA BIOGRAFÍA DE ALBERTO I Y ÉLISABETH DE LOS BELGAS


Escudo de armas de Alberto I de los Belgas en 1921
Sideño: Sodacan

S.A.R. la Princesa Esmeralda de Bélgica y Christophe Vachaudez, acaban de publicar en la editorial Racine un atractivo libro que lleva por título Albert et Élisabeth, y que constituye un muy recomendable estudio biográfico de los soberanos de los Belgas, el Rey Alberto I y su esposa la Reina Élisabeth.
La obra cuenta con el añadido de haber sido escrita por una nieta de estos monarca, S.A.R. la Princesa Esmeralda de Bélgica.

Foto: GRAND CONCOURS Place Royale

« Place Royale » et les éditions Racine vous proposent de remporter des exemplaires du livre « Albert & Elisabeth » écrit par S.A.R. la Princesse Esméralda de Belgique et Christophe Vachaudez. 

Si vous désirez tenter votre chance pour remporter un exemplaire, il vous suffit de compléter le formulaire du concours : https://www.facebook.com/PlaceRoyale/app_522724451088649

Vous pouvez aussi nous envoyer vos coordonnées (nom, adresse email, téléphone) en mentionnant "CONCOURS" à l'adresse de courrier électronique placeroyale@rtl.be ou par courrier postal à « Place Royale » avenue Jacques Georgin, 2 – 1030 Bruxelles

Les gagnants seront tirés au sort.

Bonne chance à tous !
Portada del libro
Foto: Place Royale

Alberto I de los Belgas (Albert Léopold Clément Marie Meinrad de Sajonia-Coburgo y Gotha); nació en Bruselas el 8 de abril de 1875, siendo el tercer hijo de Felipe, conde de Flandes. Era nieto de Leopoldo I,  primer rey de los Belgas, y sobrino la Emperatriz Carlota de México.
En 1900 se casó con la duquesa  Élisabeth Gabriela de Baviera y tuvo con ella tres hijos. 
Con la muerte de su hermano mayor, el príncipe Balduino en 1891, Alberto pasó a ser el tercero en la línea directa de sucesión al trono, y se convirtió en Conde de Flandes. Tras el fallecimiento de su padre en en 1905 pasó a ser el heredero de la corona.
Heredó el trono de su tío, Leopoldo II, el 17 de diciembre de 1909. 
Al estallar la Primera Guerra Mundial tomo el mando del ejército belga personalmente y llegó a estar al frente de las operaciones en la batalla del Yser, que tuvo lugar entre el 16 y el 31 de octubre de 1914.
S.M. Alberto I de los Belgas
La resistencia belga ante el avance alemán sirvió para ganar el tiempo suficiente para que Gran Bretaña y Francia se prepararan para la batalla del Marne. Fue famosa su respuesta a la petición del gobierno alemán de permitir el tránsito a sus tropas utilizando el territorio de Bélgica como un "camino hacia el frente", respondiendo Alberto I “Regla Iª: una nación soberana no es un camino!”.
Alberto I nuevamente operó dentro de su propio territorio al final de la Gran Guerra y entró en Bruselas como un héroe nacional en noviembre de 1918.
Tras la Primera Guerra Mundial, en 1920, el apellido de la familia real fue cambiado de “Sajonia-Coburgo-Gotha” a “De Bélgica”, y se procedió a la renuncia de todos los títulos Sajones, todo ello debido al fuerte sentimiento anti alemán que reinaba entre los belgas.
Alberto I murió a consecuencia de las lesiones sufridas en una caída mientras escalaba una montaña en Marche-les-Dames, en las Ardenas (Bélgica) el 17 de febrero de 1934. Fue sucedido por su hijo Leopoldo III y sus restos enterrados en el panteón real de la iglesia de Laeken (Bruselas).
En 1935, el famoso autor belga Emile Cammaerts publicó una biografía muy aclamada del rey Alberto I.

S.M. Élisabeth Reina consorte de los Belgas

La Reina Élisabeth y Alberto I tuvieron tres hijos:
  • Leopoldo Felipe Carlos, Duque de Brabante, Príncipe de Bélgica, que fue el cuarto rey de los Bélgas con el nombre de Leopoldo III, nació el 3 de noviembre de 1901, y murió en Woluwe Saint Lambert el 25 de septiembre de 1983.
  • Carlos Teodoro Enrique, conde de Flandes, príncipe de Bélgica y Regente de Bélgica, nació en Bruselas el 10 de octubre de 1903 y murió en Ostende el 1 de junio de 1983.
  • María José Carlota Sofía, princesa de Bélgica, nació en Ostende el 4 de agosto de 1906. Se casó en Roma el 8 de enero de 1930 con el príncipe Humberto Nicolás Tomasso, príncipe de Piamonte quien llegó a ser el rey Humberto II de Italia en mayo de 1946. La reina María José murió el 27 de enero de 2001.


La Princesa Esmeralda de Bélgica, autora del libro
Foto: Place Royale

La Princesa Esmeralda de Bélgica nació en Laeken el 30 de septiembre de 1956. Es la hija menor del fallecido rey Leopoldo III y de su segunda esposa Lilian Baels (conocida como la Princesa de Réthy o S.A.R. la Princesa Lilian de Bélgica). Sus hermanos: Alejandro Manuel, príncipe de Bélgica (fallecido) y María Cristina, princesa de Bélgica. 
Sus hermanastros: el fallecido rey Balduino y el rey Alberto II (que abdicó en 2013), quien además es su padrino; y la fallecida princesa Josefina Carlota ( Gran Duquesa de Luxemburgo).
La princesa Esmeralda está licenciada en Periodismo y escribe artículos bajo el nombre de Esmeralda de Réthy. Está casada con el Doctor Sir salvador Moncada, un hondureño-británico farmacólogo. Contrajeron nupcias el 4 de abril de 1998 en Londres. De su relación matrimonial tienen dos hijos: una hija, Alejandra Leopoldina (nacida en Londres el 4 de agosto de 1998), y un hijo, Leopoldo Daniel (nacido en Londres el 21 de mayo de 2001).
A su esposo, el Doctor Moncada, se le otorgó el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en el año 1990.