domingo, 31 de octubre de 2010

LA ORDEN AL MÉRITO DEL PRINCIPADO DE LIECHTENSTEIN

En un idílico paraje, en plenos Alpes, flanqueado por tierras suizas y austriacas, el Principado de Liechtenstein se mantiene como nación independiente y como monarquía tradicional europea.



Este pequeño estado cuenta con un reducido patrimonio premial pero el Príncipe y sus súbditos están felices y orgullosos de mantenerlo con la vitalidad y singularidad de antaño.

LA ORDEN AL MÉRITO DEL PRINCIPADO DE LIECHTENSTEIN

Fue creada el 22 de julio de 1937 por el Príncipe Francisco I y se concede por servicios extraordinarios al país o al Príncipe reinante.


Francisco I


Francisco José II

La Orden al Mérito del Principado de Liechtenstein muestra en el anverso una elegante "L" (Liechtenstein) de oro sobre fondo azul de esmalte. También de esmalte un anillo rojo (ambos dos son los colores nacionales del Principado)






 

El reverso presenta la cifra real del Príncipe Fundador también con los colores nacionales en esmalte.







Se estructura en seis grados y dos medallas:




  • Gran Estrella de la Orden del Mérito del Principado de Liechtenstein
  • Gran Cruz con Diamantes de la Orden del Mérito del Principado de Liechtenstein
  • Gran Cruz de la Orden del Mérito del Principado de Liechtenstein
  • Comendador con Estrella de la Orden del Mérito del Principado de Liechtenstein
  • Cruz de Comendador de la Orden del Mérito del Principado de Liechtenstein
  • Cruz de Caballero de la Orden del Mérito del Principado de Liechtenstein
  • Medalla de Oro de la Orden al Mérito del Principado de Liechtenstein
  • Medalla de Plata de la Orden al Mérito del Principado de Liechtenstein

Comendador

Commander

Caballero

File:Orde van Verdienste Liechtenstein.jpg

Medalla de Oro






La cinta luce los colores nacionales de Liechtenstein: azul y rojo





sábado, 30 de octubre de 2010

LAS ÓRDENES DINÁSTICAS DEL GRAN DUCADO DE LUXEMBURGO (III)

LA ORDEN DE LA CORONA DE ROBLE

La Orden de la Corona de Roble fue instituida por el Gran Duque-Rey Guillermo II en 1841. En ese momento, el Gran Ducado de Luxemburgo y el Reino de los Países Bajos formaban una unión personal. Si bien la Orden era técnicamente luxemburguesa, fue utilizada a menudo por Guillermo II y su sucesor, Guillermo III, como una orden dinástica propia de su Casa, a fin de recompensar a ciudadanos holandeses, fuera del control del gobierno holandés.

Archivo:Jan Baptist van der Hulst - Koning Willem II.jpg

Guillermo II la confirió en unas terinta ocasiones. Su sucesor, Guillermo III, lo hizo con mayor largueza,ya que sólamente el día de su coronación se concedieron unas trescientas. De hecho, hubo tantos receptores en la propia Holanda que la Orden fue considerada en la práctica como holandesa.


La Orden de la Corona de Roble dejó de ser otorgada a los holandeses en 1890, al advenimiento al trono de los Países Bajos de la Reina Guillermina. La Constitución de Luxemburgo, entonces sálica, no permitía a las mujeres suceder en el trono y por tanto el nuevo Gran Duque de Luxemburgo fue un pariente alemán de la reina, Adolfo de Nassau. La unión personal de los Países Bajos con Luxemburgo había terminado.
Desde la subida al trono del Gran Duque Adolfo, la Orden ha sido una recompensa exclusiva para los luxemburgueses, aunque en ocasiones se ha conferido a extranjeros, principalmente a los miembros de familias reales o a personalidades extranjeras de origen luxemburgués.
El Gran Duque de Luxemburgo es el Gran Maestre de la Orden

La insignia, la cinta, y la estructura inicial en cuatro clases de la Orden fueron inspiradas por la Orden de San Jorge de Rusia. Esto fue probablemente debido a que Guillermo II estaba casado con Ana Pavlovna, una hija del Zar Pablo I, y a que además él había recibido la Orden de San Jorge después de su brillante mando de las tropas belgo-holandesas en la Batalla de Waterloo.

Archivo:Sadler, Battle of Waterloo.jpg

La divisa de la orden es una cruz paté de oro, esmaltada en blanco. Tiene una corona de roble verde esmaltado entre los brazos de la cruz. El disco central lleva el monograma coronado "W" (por Guillermo) en un fondo de esmalte verde.

En la actualidad la Orden se compone de cinco grados y tres medallas:

Gran Cruz - Usa la divisa en una banda en el hombro derecho, y la placa en la parte izquierda del pecho. La placa de la Gran Cruz es una estrella de ocho puntas con rafagado de plata de ocho puntas. El disco central lleva el monograma coronado "W" (por Guillermo) en un fondo de esmalte verde, rodeado por un anillo de esmalte de color rojo con el lema Je Maintiendrai ("Voy a mantener"), lema nacional de los Países Bajos. A su vez está rodeada por una corona de roble esmaltada en verde.

Gran Cruz: PlacaGran Cruz: Estrella


Gran Oficial

Gran Oficial: Estrella

Comendador.



Oficial .


Oficial

Caballero.

File:Couronnechene.jpg







  • La medalla de la Orden  tiene forma octogonal, con el motivo de la insignia de la Orden sin esmalte en el anverso, y una corona de roble sin esmalte en el reverso. Puede concederse en las categorías de: oro, plata y bronce.


  • 2nd Class: Obverse



  • La cinta de la orden es de color amarillo-naranja moaré con tres rayas de color verde oscuro.





  • Ribbon bar Order of the Oak Crown.jpg

    viernes, 29 de octubre de 2010

    LAS ÓRDENES DINÁSTICAS DEL GRAN DUCADO DE LUXEMBURGO (II)

    LA ORDEN DE ADOLFO DE NASSAU

    La Orden Civil y Militar de Mérito de Adolfo de Nassau (Ordre du Mérit Civile et Militaire d'Adolphe de Nassau) comenzó siendo una orden propia del Ducado de Nassau y pasó a serlo del Gran Ducado de Luxemburgo. Fue creada en el año 1858 por S.A. Adolfo, Duque de Nassau y futuro Gran Duque de Luxemburgo. La Orden se concede a aquellas personas que han realizado acciones meritorias o hechos heroicos en nombre de Luxemburgo.

    Archivo:Adolfluxembourg1817-6.jpg

    La divisa de la orden es una cruz blanca de ocho puntas, cada una de las cuales termina en una perla de oro, esmaltada y ribeteada de oro. El disco central del anverso lleva la letra de oro "A" en carácter gótico y coronada por una corona imperial. El conjunto está rodeado por una corona de laurel sobre un fondo azul esmaltado en el que el lema "Virtute" se inscribe en letras de oro. El reverso muestra la inscripción "1292" (fecha de la coronación de Adolfo, Conde de Nassau-Weilburg como Rey de Romanos) y  "1858" (año de creación de la Orden por Adolfo, Duque de Nassau), ambas fechas en oro sobre un fondo blanco esmaltado. La división militar muestra dos espadas cruzadas adicionales en el marco del medallón central.
    El Gran Duque de Luxemburgo es el Gran Maestre de la Orden.

    File:Ordre de Nassau.jpg

    La Orden de Adolfo de Nassau puede concederse a los extranjeros, preferentemente a los diplomáticos. Se concedió también durante la Segunda Guerra Mundial a  varios jefes militares aliados que habían ayudado a liberar a Luxemburgo de la ocupación alemana. Debido al pequeño tamaño de Luxemburgo, y su papel secundario como un teatro de operaciones, la Orden de Adolfo de Nassau no se confirió con tanta frecuencia como otras grandes órdenes de la Segunda Guerra Mundial, como la Cruz de Guerra francesa por ejemplo.

    La Orden consta de ocho grados, más dos cruces y tres medallas que se organizan del siguiente modo:

    Gran Cruz.

    Grand Cross:BadgeGrand Cross: Star


    Gran Oficial.

    File:Ordreadolphenassau2.jpg

    Comendador de la Corona

    Commander with Crown: Star

    Comendador / Cruz de Honor de Damas

    Commander with Crown: Badge

    Oficial de la Corona

    Oficial

    Officer

    Caballero de la Corona


    Caballero



    Cruces de Oro y Plata
    Medallas de Oro, Plata y Bronce




    La cinta de la orden es de color azul moaré con una naranja pequeña franja naranja en cada lado.

    File:Ord.Adolf.Nassau.jpg

    jueves, 28 de octubre de 2010

    LAS ÓRDENES DINÁSTICAS DEL GRAN DUCADO DE LUXEMBURGO (I)

    El Gran Ducado de Luxemburgo constituye un territorio de larga historia y tradición. Su situación fronteriza con Bélgica, Alemania, Francia y los Países Bajos le ha hecho protagonista de numerosos acontecimientos. A pesar de ser un pequeño país, su patrimonio premial es rico y variado.

    LA ORDEN DEL LEÓN DE ORO DE NASSAU

    Archivo:Coat of Arms of Luxembourg.svg

    La Orden del León de Oro de la Casa de Nassau (Ordre du Lion d´Or de la Maison de Nassau-Orde van de Gouden Leeuw van Nassau) es una orden dinástica compartida por las dos ramas (la otoniana y la Weilburg) de la Casa de Nassau.
    Por la línea Weilburg la Orden del León de Oro de la Casa de Nassau es la más alta Orden Dinástica del Gran Ducado de Luxemburgo. Con ella son recompensados: soberanos extranjeros, los príncipes de las casas soberanas, y jefes de estado cuyas acciones hayan sido meritorias para Luxemburgo y el Gran Duque.

    File:De Ordevan de Gouden Leeuw van Nassau.jpg

    La Orden fue fundada por Decreto de 31 de marzo de 1858 por el Rey-Gran Duque Guillermo III. Desde su creación, la Orden sería compartida entre las dos ramas de la Casa de Nassau, en virtud de un acuerdo entre Guillermo III, Rey de los Países Bajos y Gran Duque de Luxemburgo y Adolfo, Duque de Nassau y futuro Gran Duque de Luxemburgo. La orden incluía originalmente sólo un grado, pero se aumentó a cuatro por Guillermo III en 1873:
    1. Gran Cruz
    2. Gran Oficial
    3. Oficial
    4. Caballero
    El grado de Comendador se introdujo en 1882.
    Sin embargo, ninguno de los cambios realizados por Guillermo III fue confirmado por Adolfo, con quien se suponía la Orden sería compartida. Cuando Guillermo III murió sin un heredero varón, el Gran Ducado de Luxemburgo pasó a Adolfo (1890), según lo dictado por el Pacto de Familia Nassau.

    Archivo:Adolfluxembourg1817-6.jpg

    Dos años más tarde  el Gran Duque Adolfo (1892), abolió los grados que Guillermo III había creado de manera unilateral, y, desde entonces, la Orden se ha mantenido con sólo un grado, es decir, el de Caballero. En 1905, el Gran Duque Adolfo llegó a un acuerdo con la Reina Guillermina de los Países Bajos para compartir una vez más la Orden entre las dos ramas dominantes de la Casa de Nassau.
    En la actualidad la Reina Beatriz de los Países Bajos y el Gran Duque Enrique de Luxemburgo son conjuntamente Grandes Maestres de la Orden del León de Oro de Nassau.

    La Orden se concede sólo en raras ocasiones en los Países Bajos y en Luxemburgo. En 1999 Nelson Mandela fue creado Caballero de la Orden del León de Oro de Nassau durante su visita a los Países Bajos por acuerdo de los dos Grandes Maestres.

    • La divisa de la Orden es una cruz maltesa blanca esmaltada, con el monograma de oro "N" entre los brazos de la cruz. El disco central del anverso es de esmalte azul portando el León de Oro de la Casa de Nassau. El disco central del reverso también es azul esmaltado, con el lema "Je maintiendrai" (voy a mantener) en oro.
    • La la placa es una estrella de ocho puntas rafagada con rayos de plata recta, el mismo anverso de la insignia de la orden aparece en el centro, rodeado por el lema "Je maintiendrai (voy a mantener) en letras de oro sobre esmalte blanco.
    • La cinta de la orden es de color amarillo-naranja moaré con una pequeña franja azul en cada lado.
    File:Ord.Lion.Nassau.jpg


    File:GrandDuc epouse heritier.jpg

    miércoles, 27 de octubre de 2010

    LOS MONARCAS VINCULADOS A LAS ÓRDENES DINÁSTICAS DE BÉLGICA y (II)

    LEOPOLDO II Y LAS ÓRDENES DE: LA ESTRELLA DE ÁFRICA, REAL ORDEN DEL LEÓN, DE LA CORONA Y DE LEOPOLDO II

    Leopoldo II (Louis Philippe Marie Victor), nació en Bruselas el 9 de abril de 1835, hijo del Rey Leopoldo I y de Luisa Maria de Orleans.

    File:Leopold; duke of Brabant.jpg

    Ingresó en el Ejército belga siendo muy joven y realizó numerosos viajes por todo el mundo, lo que marcaría su futura política expansionista. Obsesionado con el fortalecimiento del papel internacional de Bélgica, se casó por conveniencia con María Enriqueta de Austria en 1853, quien, tras proporcionar descendencia a su esposo, fue ignorada y casi repudiada de facto por éste, refugiándose en la ciudad de Spa, de la que ya no saldría jamás.
    En política exterior, se mantuvo neutral durante la Guerra Franco-Prusiana de 1870.
    Interesado en intervenir en la colonización europea del continente africano, y para perfeccionar sus conocimientos sobre la mejor explotación de las tierras colonizadas, Leopoldo II viajó a España y pasó una semana en Sevilla estudiando los registros españoles sobre el comercio con sus antiguas colonias en el Archivo de Indias.

    File:Leopold of Belgium, Duke of Brabant; Nicaise de Keyser.jpg

    En 1876, Leopoldo convocó y presidió la Conferencia Geográfica de Bruselas que reunía a expertos, exploradores y científicos de seis países europeos. Pretendía establecer normas comunes filantrópicas para proteger el continente africano y sus habitantes de la explotación comercial indiscriminada, dado que con las últimas exploraciones se acababa de abrir África entera a la penetración europea. Con este fin la Conferencia decidió crear un organismo permanente, la Asociación Internacional Africana, presidida por Leopoldo II, para promocionar la paz, la civilización, la educación y el progreso científico, y erradicar la trata de esclavos que era una práctica común a buena parte del continente.
    Tres años más tarde, la A.I.A. financió la expedición al río Congo (1879-1884) dirigida por Stanley, quien fue encargado de conseguir "contratos" con los jefes indígenas, para que la A.I.A. explotase las regiones descubiertas, convirtiéndolas en "Estados libres", y se le hizo vislumbrar que podría llegar a ser el soberano de uno de ellos. Paralelamente, Bélgica creó la Asociación Internacional del Congo (A.I.C.), una asociación con fines claramente comerciales para explotar el marfil y el caucho, entre otros productos, de las regiones colonizadas.

    File:Leopold II gravure.jpg

    A raíz de estas iniciativas, Leopoldo fue reconocido en la escena internacional como un benefactor filantrópico digno de admiración, como un hombre de negocios preocupado por temas humanitarios, y como el promotor de la política colonial de Bélgica, colocándola a la misma altura que la de Gran Bretaña, Francia o Alemania. Así,  la Conferencia de Berlín (1884-1885) reconoció la creación del Estado Libre del Congo como un territorio perteneciente a Leopoldo II a título personal. El Estado de Bélgica abandonó toda responsabilidad sobre el territorio congoleño, como lo confirmará el artículo 62 de la Constitución belga votada en 1885. La explotación de los recursos de la región fue constituida en monopolio "estatal", y Leopoldo envió un ejército de 16.000 hombres para dominar la región y convertirla en un inmenso campo de trabajos forzados.
    Gracias a la colonización del Congo, Leopoldo convirtió a Bélgica en una potencia imperialista y a él mismo en multimillonario. Con los préstamos concedidos a Leopoldo por el Estado belga, la A.I.C. creó una red ferroviara a lo largo del río Congo y de sus afluentes, y abrió carreteras.

    File:Maria Hendrika of Austria and Leopod of Belgium.jpg

    Su política con los nativos consistió en brutales prácticas basadas en el más espantoso terror, contradiciendo los principios humanitarios que él mismo había defendido. Se calcula que durante los años de dominio de Leopoldo sobre el Congo fueron exterminados unos diez millones de nativos, la mayoría de ellos esclavizados, mutilados, asesinados o amenazados con la muerte para que trabajaran en la obtención de caucho.
    En 1895, el misionero Henry Grattan Guinness fue avisado de los abusos sufridos por la población del Estado Libre del Congo e instaló allí una misión. Obtuvo promesas de mejora de Leopoldo II, pero nada cambió. En 1903, la Cámara de los Comunes británica adoptó una resolución crítica sobre la gestión del Congo, y encargó al diplomático Roger Casement que investigara los hechos. Su informe, conocido como el Informe Casement, se hizo público al año siguiente y tuvo un impacto considerable en la opinión pública. El gobierno británico envió copias a los 14 países firmantes de la Conferencia de Berlín, pidiendo que se revisara la concesión privada del Congo al rey de Bélgica.
    Las consecuencias inmediatas de esos informes se limitaron al arresto de algunos soldados belgas acusados del asesinato de centenares de congoleños en 1903. El rey mantuvo su control sobre el Congo hasta 1908, fecha en la que el Parlamento belga, bajo la presión internacional, decidió anexionarlo y asumir su administración. Leopoldo II aceptó firmar el Tratado de cesión del Estado Independiente del Congo el 28 de noviembre de 1907. Esta cesión fue incluida en 1908 en el acta conocida como «Donación real», por la que Bélgica "heredaba" el Congo así como la gestión de las inmensas propiedades personales del Rey en Bélgica, preservando su disfrute por sus sucesores en el trono y prohibiendo su venta o alteración. Lo justificó afirmando que como sólo tenía hijas, todas casadas con príncipes extranjeros, no quería que su herencia fuera desmembrada después de su muerte. La Donación Real es desde 1930 un organismo público autónomo del Estado belga, que gestiona el patrimonio heredado de Leopoldo II. Parte de esos bienes están puestos a disposición exclusiva de la Casa Real Belga, asumiendo el Estado su gestión y conservación.

    Como soberano del Estado Libre del Congo creó cuatro Órdenes que, a su muerte, pasarían a formar parte del patrimonio premial de la Casa Real de Bélgica. La creación de estas recompensas se produjo, por orden cronológico, del siguiente modo: Orden de la Estrella de África (1888), Real Orden del León (1891),Orden de la Corona (1897) y Orden de Leopoldo II (1900).

    File:La baronne Vaughan.jpg
    Leopoldo II utilizó la inmensa fortuna amasada con la explotación del Congo para financiar un espectacular programa de obras públicas, ejemplos del cual son el Palacio de Justicia de Bruselas y el complejo palaciego de Laeken, actual residencia de la Familia Real Belga. Para celebrar el 50º aniversario de la independencia de Bélgica, mandó construir el Parque del Cincuentenario, dominado por el imponente Arco del Cincuentenario. Embelleció también la ciudad de Ostende, donde creó el hipódromo y el parque María Enriqueta.
    Constituyó un patrimonio personal en las Ardenas, que contaba con 6.700 Ha. de bosques y fincas agrícolas, un campo de golf, y cuatro castillos.
    En el aspecto militar, mandó fortificar las ciudades de Amberes, Namur y Lieja e instituyó el servicio militar obligatorio para un hijo por familia.
    Bajo su reinado el Parlamento aprobó numerosas medidas sociales como el derecho a crear sindicatos, la prohibición a los niños menores de 12 años de trabajar en las fábricas, la prohibición del trabajo nocturno para los menores de 16 años y de los trabajos subterráneos para las mujeres de menos de 21 años. Se estableció el descanso dominical y una compensación en caso de accidente laboral.
    El Rey intentó que la Constitución belga de 1885 instaurase el "Referendum Real", que le hubiese permitido convocar personalmente consultas populares sobre cuestiones de orden general o sobre leyes ya aprobadas por el Parlamento. En este último caso, el Referendum Real podría haberle suministrado un apoyo popular para negarse a firmar leyes que desaprobaba, lo que equivalía a disponer del derecho de veto. Ante la negativa del Parlamento a contemplar esta posibilidad, Leopoldo estuvo a punto de abdicar.
    A la muerte de Leopoldo II, su sobrino Alberto, hijo de su hermano Felipe de Bélgica, le sucedió en el trono con el nombre de Alberto I.

    File:Solemn Funeral of the King.jpg

    martes, 26 de octubre de 2010

    LOS MONARCAS VINCULADOS A LAS ÓRDENES DINÁSTICAS DE BÉLGICA (I)

    LEOPOLDO I (1831-1865) Y LA ORDEN DE LEOPOLDO

    Leopoldo de Sajonia Coburgo y Gotha fue el primer rey de los belgas bajo el nombre de Leopoldo I. Nació el 16 de diciembre de 1790 en Coburgo. Fue el hijo menor del Duque Soberano Francisco de Sajonia-Coburgo-Saalfeld y de su segunda esposa, la Condesa Augusta de Reuss-Ebersdorf.
    A los 5 años de edad Leopoldo es nombrado coronel del Regimiento Imperial Izmailovski en Rusia y a los doce años es ascendido a general.
    En 1806 se hospeda brevemente en la corte de Napoleón I tras la conquista por las tropas francesas de su Ducado natal. Durante su estancia en París, Leopoldo rechaza el puesto de asistente que el Emperador francés le ofrece y marcha a Rusia.
    Bajo el mando del Zar Alejandro I, combate contra las tropas napoleónicas en las batallas de Lützen, Bautzen y Leipzig. Su destreza y habilidad en la lucha permiten que obtenga el grado de Mariscal de Rusia.
    Tras la definitiva derrota de Napoleón, Leopoldo se casa el 2 de mayo de 1816 con la princesa Carlota de Gran Bretaña, hija única del príncipe regente inglés y futuro rey Jorge IV. Carlota estaba llamada a ser la heredera al trono británico, pero falleció prematuramente.
    Tras esta tragedia familiar, el entonces duque Leopoldo centra su atención en ayudar a otros miembros de su familia a ascender a varios tronos europeos: casó a un sobrino suyo con la reina María de Portugal en 1836; e incluso ejerció cierta influencia sobre su sobrina, la Reina Victoria del Reino Unido, a la cual casó en 1840 con otro sobrino suyo, Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha.
    En 1829 Leopoldo contrae segundas nupcias con la actriz Caroline Bauer, convertida en Condesa de Montgomery. Este matrimonio en el que no se celebró ni ceremonia religiosa ni pública, sería anulado en 1831.

    File:Leopold I by Franz Winterhalter.jpg
    En 1830 Leopoldo rechaza la corona de Grecia, que ha obtenido su independencia del Imperio Otomano. Pero ese mismo año, el 4 de octubre de 1830, el Congreso Nacional Belga declara su independencia del Reino de los Países Bajos, eligiendo como rey de los belgas a Luis Felipe de Orleans, que acaba de ser elegido Rey de Francia a consecuencia de la Revolución de 1830. Sin embargo Luis Felipe, para calmar los ánimos de los ingleses, rechaza el título belga.
    El Congreso Belga, conociendo el pasado militar del duque cuando se enfrentó contra Napoleón, propone entonces a Leopoldo (4 de junio de 1831) convertirse en el rey de los Belgas. Leopoldo acepta a condición que las fronteras y las deudas de Bélgica sean arregladas y aclaradas. Así, el 21 de julio de 1831 presta juramento a la Constitución y es oficialmente coronado como Rey de los Belgas en Bruselas.

    File:Leopold portret winterhalter.jpg

    El 2 de agosto de 1831, mientras que se encuentra haciendo su entrada triunfal en la ciudad de Lieja, es informado de que los Países Bajos han retomado la guerra contra Bélgica. Leopoldo pide entonces a su primer ministro Joseph Lebeau que solicite ayuda a Francia y al Reino Unido, pues la Constitución Belga le impide pedir ayuda extranjera sin la autorización del Parlamento. Reanudada la guerra, defiende personalmente el camino de Bruselas. El ejército belga se pone en marcha, y gracias a la ayuda militar francesa la ofensiva neerlandesa es detenida.
    Defendiendo su nuevo título real y en gratitud hacia el pueblo francés, se casa en 1832 con Luisa María de Orleans, primera reina de los belgas, hija del rey de Francia Luis Felipe I.
    Ese mismo año de 1832 Leopoldo I crea la Orden de Leopoldo.

    Finalmente, en 1839, los Países Bajos reconocen  la independencia del reino belga y sus fronteras por el Tratado de Londres.
    En política exterior Leopoldo I supo servirse de las relaciones familiares para proteger su joven reino frente a las ambiciones prusianas y fundamentalmente las francesas, siempre dispuestas a la anexión durante el reinado de Napoleón III. También ayudó a mantener la paz en Europa, manteniendo la neutralidad belga durante la Revolución de 1848 en Francia y en otros estados.

    Archivo:Leopold.I.family.jpg

    Durante su reinado se inauguró la primera línea ferroviaria en Europa continental y que unía las ciudades belgas de Bruselas y Malinas. También introdujo en Bélgica los sellos de correos, en los que figuraba su busto.
    Leopoldo I falleció el 10 de diciembre de 1865 en el Palacio Real de Laeken (Bruselas) y fue inhumado en la Cripta Real de la Iglesia de Nuestra Señora de Laeken.

    File:Funeral Leopold I of the Belgians.jpg