sábado, 18 de enero de 2014

AL MUTAMID, EL REY POETA DE SEVILLA


Muhammad ibn ‘Abbad al-Mu‘tamid (en árabe محمد بن عباد المعتمد) nació en Beja (hoy Portugal) en el año 1040 .
Fue el segundo hijo de al-Mutadid, Rey de Sevilla de la dinastía de los Abadíes, y se convirtió en heredero cuando su hermano mayor fue mandado ejecutar por su padre por supuesta traición. A los doce años, su padre lo envió a Silves, en el Algarve, para ser educado por el poeta Ibn Ammar de Silves, el cual se convertiría posteriormente en su favorito.
Subió al trono del Reino Taifa de Sevilla en el año 1069.
En el segundo año de su reinado, al-Mutamid se anexionó la Taifa de Córdoba, a cuyo frente puso a uno de sus hijos. Esta anexión supuso una amenaza para la Taifa de Toledo cuyo rey, Al-Mamun, apoyó a un aventurero, Ibn Ukkasha, que en 1075 se apoderó de la ciudad de Córdoba y ejecutó al joven príncipe. Al-Maun de Toledo tomó posesión de la capital cordobesa, en la que murió seis meses después. Durante tres años al-Mutamid trató de reconquistar Córdoba, lo cual consiguió en 1078, al tiempo que todas las posesiones del Reino de Toledo situadas entre el Guadalquivir y el Guadiana pasaron a formar parte del Reino de Sevilla.
Al llegar al trono, al-Mutamid nombró visir a su amigo y antiguo mentor Ibn Ammar. Su relación fue excelente durante los primeros años de reinado. Por ejemplo, se atribuye a su habilidad que una expedición de Alfonso VI de León y Castilla contra Sevilla acabase pacíficamente mediante la aceptación del pago de un doble tributo (1078).
Archivo: Reino de Sevilla s.  XI.png
Expansión del Reino Taifa de Sevilla en el siglo XI
Mapa: Redtony
En cualquier caso, Ibn Ammar cayó en desgracia como resultado de su desastrosa gestión de la anexión de la Taifa de Murcia.
En 1078 Ibn Ammar acudió a Ramón Berenguer II, Conde de Barcelona, y le pidió su ayuda para conquistar Murcia mediante el pago de diez mil dinares. Como prenda del pago del tributo, un hijo de al-Mutamid, al-Rashid, serviría de rehén, parece que sin el conocimiento de su padre. Cuando al-Mutamid descubrió el pacto, quiso recuperar a su hijo, cosa que sólo pudo conseguir mediante el pago de una suma tres veces mayor. 
Archivo: Al Andalus Dirham 602105.jpg
Dirham sevillano de época de Al-Mutamid
Foto: GNC
Una vez conquistada la Taifa de Murcia, Ibn Ammar fue nombrado gobernador, pero poco después conspiró para independizarse de la Taifa de Sevilla. Descubiertas sus pretensiones tuvo que huir de Murcia. Refugiado en Zaragoza, intentó ayudar a los tuyibíes en una expedición contra la fortaleza de Segura, pero finalmente fue hecho prisionero y entregado a al-Mu‘tamid, quien, a pesar de los lazos de amistad que durante mucho tiempo los habían unido, lo mató con sus propias manos.
Sintiéndose amenazado por León después de la conquista de Toledo por Alfonso VI de León y Castilla (1085), decidió pedir auxilio a los almorávides, que el 30 de julio de 1086 desembarcaron en Algeciras. Las tropas de la taifa sevillana ayudaron, junto con tropas de las taifas de Granada y Badajoz, a derrotar a los cristianos en Zalaca o Sagrajas (1086). Sin embargo, el emir almorávide Yusuf ibn Tasufin requerido en África, volvió a su reino. 
Archivo: Columna del rey Al-Mutamid - Jardin de la Galera - Alcázar de Seville.JPG
Columna del Rey Al-Mutamid en el Jardín de la Galera de los Reales Alcázares de Sevilla
Foto: José Luiz Ribeiro Bernardes
La ausencia almorávide contribuyó a que los reyes musulmanes siguiesen envueltos en sus disensiones, de forma que no pudieron evitar nuevos ataques cristianos. El rey Alfonso VI tomó el castillo murciano de Aledo en 1087, bloqueando las rutas entre Sevilla y las provincias orientales de al-Ándalus. Al-Mu‘tamid en persona se dirigió de nuevo a Marrakech para pedir a Yusuf que acudiera en ayuda de los musulmanes en al-Ándalus. 
Los almorávides volvieron a la península (1088), pero esta vez no sólo combatieron a los cristianos, sino que fueron conquistando uno a uno todos los Reinos de Taifas Al-Mu‘tamid fue depuesto por el Emir almorávide en 1090 y desterrado a África. Murió en Agmat, en las inmediaciones de Marrakech en 1095.
Itimad Al Rumaikyya , Poetas Andaluces en www.poetasandaluces.com
Placa cerámica que nos recuerda la hermosa historia de amor de Almutamid con la poetisa Itimad, luego Reina de Sevilla
Al-Mu‘tamid fue un notable poeta y, durante su reinado, la cultura floreció en Sevilla. En su corte gozaron de favor los poetas y literatos, como el siciliano Ibn Hamdis, Ibn al-Labbana de Denia, Ibn Zaydún o el propio visir y poeta Ibn Ammar de Silves.
También la visitaron intelectuales como Ibn Hazm (994-1063), una de las figuras centrales de la cultura andalusí, el geógrafo Al-Bakri y al astrónomo Azarquiel.

Archivo:. Túmulo hacer poeta português (nascido em Beja) Al-Mutamid jpg

Inscripción epigráfica junto a la tumba de Al-Mutamid de Sevilla
Foto: Rui Ornelas

La Amada


¡Oh mi elegida entre todos los seres humanos!
¡Oh Estrella! ¡Oh luna!
¡Oh rama cuando camina,
oh gacela cuando mira!
¡Oh aliento del jardín, cuando
le agita la brisa de la aurora!
¡Oh dueña de una mirada lánguida,
que me encadena!
¿Cuándo me curaré? ¡Por ti daría la vista y el oído!
Tu frescor aliviaría
la oscuridad de mi corazón.

                                            Al Mutamid de Sevilla

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