jueves, 30 de enero de 2014

ISABEL DE LOS BELGAS, "LA REINA ENFERMERA", Y SU MEDALLA

Archivo:. Escudo de Armas del Rey de los Belgas (1921) svg
Armas de Alberto I de los Belgas
Diseño: Sodacan-Katepanomegas

Durante la Primera Guerra Mundial, en la Bélgica parcialmente invadida por los alemanes, fue instituida, el 15 de septiembre 1915, la Medalla de la Reina Isabel de los Belgas.

Se concedía a aquellas personas, ciudadanos belgas y extranjeros, que se hubieran significado en el alivio del sufrimiento de la población civil, y de los enfermos y heridos a causa del conflicto bélico.

Entre sus receptores figuraron numerosos médicos y enfermeras británicos y norteamericanos.


La Medalla de la Reina Isabel de los Belgas
Foto: www.medal-medaille.com

La Medalla está acuñada en bronce, y tiene forma de circunferencia dividida en ocho secciones alternas que generan la impresión de una cruz. La anilla que se une a la cinta es una corona de laurel circular. 


Anverso de la Medalla
Foto: www.medal-medaille.com

En el anverso se muestra el busto de la Reina Isabel rodeada por la inscripción en francés: "ELISABETH REINE DES BELGES". 


Reverso de la Medalla
Foto: www.medal-medaille.com

El reverso muestra una figura sentada de medio cuerpo que representa a una enfermera que sostiene una lámpara de aceite. Le rodea la inscripción en latín: "PRO PATRIA HONORE ET CARITATE" y las fechas "1914 - 1916".

S.M. Isabel de Baviera, Reina consorte de los Belgas, nació en Possenhofen, Baviera, el 25 de julio de 1876.
Era hija del Duque Carlos teodoro de Baviera, miembro de una rama menor de la familia real bávara y hermano de la Emperatriz Isabel "Sissi" de Austria-Hungría. 
Isabel se crió en un ambiente liberal y anticlerical, donde su padre, a quien la guerra de 1870 había hecho despreciar la vida militar, había abandonado el ejército para comenzar estudios de Medicina. 
Apasionado de la oftalmología, instala una clínica en Possenhofen, que mantiene con su dinero y donde él mismo opera a pacientes, asistido por una enfermera que es su propia mujer. Es en estos años cuando Isabel aprenderá la profesión de enfermera.
Conoció al que sería su marido en 1897 en Dreux, durante los funerales de Sofía carlota de Baviera. duquesa de Alençon, tía de Isabel, que había muerto en el incendio del Bazar de la Charité. 
Tres años después se prometerá con este joven tímido, serio y pesimista, con el que chocarán en más de una ocasión su vivacidad y su fantasía.
Archivo: Verlovingsfoto-Hertog van Brabant.jpg
Foto oficial del compromiso entre el Príncipe Alberto e Isabel

Se casó en Munich el 2 de octubre de 1900 con el Príncipe Alberto de Bélgica y la pareja fijó su residencia en el Hotel Assche de Bruselas, donde nacerán los tres hijos del matrimonio: Leopoldo (1901-1983), futuro Leopoldo III de los Belgas, Carlos (1903-1983), héroe nacional durante la Segunda Guerra Mundial y regente en 1944 mientras su hermano estubo prisionero de los alemanes y María José (1906-2001), reina de Italia por su matrimonio con Humberto II, reinando sólo durante el mes de mayo de 1946, tras lo cual se proclamó la república.

En 1909 fallece el rey Leopoldo II y el Príncipe Alberto, su sobrino, sube al trono con el nombre de Alberto I de los Belgas. 
Aunque nacida en Alemania, la Reina toma partido por los Aliados y por la independencia de Bélgica desde el inicio de la Primera Guerra Mundial, llegando a afirmar que entre su familia y ella hay "un telón de hierro que ha caído para siempre". 
Tras poner a salvo a sus hijos en Inglaterra, vuelve a Bélgica para estar con su marido, compartiendo durante cuatro años su vida espartana y peligrosa en el frente de La Panne.
La Reina enfermera organiza hospitales de campaña, alienta a los médicos, cura a los heridos cuando hace falta y crea, para elevar la moral de las tropas, la Orquesta Sinfónica del ejército en campaña.
Tras la guerra hace una gran labor con los huérfanos, los heridos, los mutilados, y emprenderá otras tareas que no le impedirán dedicarse al resurgimiento de la vida cultural belga. 
Ella también era una artista -escultora y violinista de talento-, amante de la música; y creará el Concurso Musical Reina Isabel, de renombre internacional. 
Archivo: ElisabethofBelgium.jpg
La Reina Isabel de los Belgas en una fotografía de 1920
Todo le apasiona: los viajes, la ciencia, la egiptología (el 13 de febrero de 1923, junto con Lord carnarvon y Howard Carter entra en la tumba nunca penetrada de Tutankhamón), las obras de Tagore y el yoga, el canto de los pájaros -sobre el que publica una obra científica- y, sobre todo, las relaciones humanas. 
Em 1926 S.S. el Papa Pío XI le concedió la especialísima Rosa de Oro de la Cristiandad por su inmensa labor de caridad.
El 17 de febrero de 1934 enviudó del Rey Alberto I.
Sus encuentros con personajes tan dispares como Einstein, Pau Casals, Romain Rolland, Loti y otros, acabarán por convertirse en amistades con las que mantiene frecuente correspondencia.
La Segunda Guerra Mundial supone una nueva prueba para Isabel, más cuando algunos políticos franceses la acusan de pro-nazi.
Al acabar la guerra, la Reina acrecentará sus obras de caridad, sociales y médicas, que recibirán un inmenso apoyo. Pero con el paso de los años, el lado bávaro de Isabel, excéntrico y anticonformista, se acentuará. Es entonces cuando iniciará una fuerte aproximación a ideas marxistas, viajando a la Unión Soviética y China, y declarando sus simpatías por Kruchev, Fide castro e incluso Lenin. A pesar de ello, su octogésimo cumpleaños fue celebrado en medio del regocijo popular.
Isabel murió el 23 de noviembre de 1965, de a causa de un infarto, en el castillo de Stuyvenberg, donde vivía desde 1951.
Sus restos reposan en el Panteón Real de Laeken (Bruselas).

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