martes, 3 de junio de 2014

S.M. DON JUAN CARLOS I ABDICA

Armas de S.M. Don Juan Carlos I
Diseño: Miguillen

2 de junio de 2014, día ya histórico para España y su monarquía. 
S.M. Don Juan Carlos I firmaba y entregaba al Sr. Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el documento oficial por el que anunciaba su abdicación al trono.

Don Juan Carlos I entrega al Presidente del Gobierno el comunicado de abdicación


Recogemos a continuación los principales hitos del reinado según los reflejaba la periodista Almudena Martínez Fornés para ABC en su edición de 5 de enero de 2014
Rey de todos los españoles. (22 noviembre de 1975). Don Juan Carlos es proclamado Rey y presta juramento ante las Cortes. Hasta entonces, la historia reciente de nuestro país, al menos durante el último siglo y medio, había sido la historia de media España contra la otra media. Aquel día, Don Juan Carlos habla de un futuro distinto al afirmar que quería ser "el Rey de todos los españoles". Con una mezcla de esperanza y temor, comenzó una nueva etapa que pasará a la historia como el periodo más largo de paz, convivencia, libertad y prosperidad que han conocido los españoles.
-La elección de Adolfo Suárez. (3 de julio de 1976). El Rey ve que su proyecto de convertir a España en una democracia se está viendo obstruido por la parálisis del Gobierno presidido por Carlos Arias Navarro, a quien no pudo destituir hasta transcurridos siete meses de su proclamación. Su hombre era Adolfo Suárez, que compartía su proyecto, pero tenía que conseguir introducirlo en la terna que, según la ley, debía proponerle el Consejo del Reino. Lo logró gracias a la habilidad de Torcuato Fernández-Miranda, que presidía esta institución. Los otros dos candidatos fueron Gregorio López Bravo y Federico Silva Muñoz.
-La renuncia de Don Juan. (14 de mayo de 1977). En una sencilla pero muy emotiva ceremonia celebrada en el Palacio de La Zarzuela, Don Juan de Borbón renunció a sus derechos dinásticos. «Por España -dijo-. Todo por España». Don Juan Carlos ya contaba desde hacía tiempo con el apoyo verbal de su padre, pero el Conde de Barcelona esperó para formalizarlo hasta asegurarse de que España había entrado en la senda de la democracia, condición que él siempre creyó indispensable para la vuelta de la Dinastía tras la muerte de Franco.
-Primeras elecciones democráticas. (15 de junio de 1977). El Rey vio cumplido su principal objetivo de devolver la soberanía al pueblo. Aquel día los ciudadanos acudieron a votar en las primeras elecciones de la democracia. El Partido Comunista había sido legalizado hacía dos meses. Adolfo Suárez, con la Unión de Centro Democrático, ganó los comicios con 166 diputados. El PSOE quedó segundo, con 118. La gran sorpresa fue que el Partido Comunista, al que se le presuponían grandes apoyos populares, sólo obtuvo 19. «La democracia ha comenzado. Ahora hemos de tratar de consolidarla», afirmó Don Juan Carlos el 22 de julio en la apertura de la legislatura.
-La Constitución del consenso. (6 de diciembre de 1978). A instancias del Rey, por primera vez en la historia, los españoles se dotan de una Constitución consensuada por todos los partidos políticos, desde Alianza Popular al Partido Comunista. Solo votaron en contra seis diputados y cinco senadores y otros ocho diputados se abstuvieron. Además, también por primera vez, fue ratificada en referéndum por el pueblo español. Los seis textos constitucionales anteriores solo representaban a media España e ignoraban a la otra media.
-En defensa de la convivencia. (4 de febrero de 1981). Un grupo de abertzales intenta boicotear la primera visita oficial de los Reyes al País Vasco. En cuanto Don Juan Carlos empezó a hablar en la Casa de Juntas de Guernica, los diputados de Herri Batasuna, puño en alto, le interrumpieron y empezaron a cantar el Eusko Gudariak, mientras que los demás diputados respondieron con un aplauso al Rey. El lendakari, Carlos Garaicoechea, ordenó la expulsión de los abertzales y el Monarca afirmó: «Frente a quienes practican la intolerancia, desprecian la convivencia y no respetan nuestras instituciones, yo proclamo mi fe en la democracia y mi confianza en el pueblo vasco».
-Frustrar un golpe de Estado. (23 de febrero de 1981). La firme actitud de Don Juan Carlos ante algunos mandos militares frustró la intentona golpistala y reforzó la democracia. En la madrugada del 24 de febrero, vestido con el uniforme de capitán general, el Rey dirigió por televisión un mensaje a los españoles en el que afirmó que «la Corona, símbolo de permanencia y de unidad de la patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum».
-Un Gobierno socialista en la Monarquía. (28 de octubre de 1982). Cinco años después de las primeras elecciones llegó la alternancia política, condición indispensable de toda democracia. 103 años después de su fundación, el PSOE consiguió por primera vez una mayoría absoluta y lo hizo con la Monarquía. Con anterioridad solo hubo presidentes del Gobierno socialistas durante la Guerra Civil. Paradójicamente en la República no hubo ninguno.
-Continuidad de la Dinastía. (30 de enero de 1986). Al cumplir la mayoría de edad, 18 años, el Heredero de la Corona juró la Constitución ante las Cortes. La ceremonia fue un símbolo de la normalidad institucional que había recuperado España y, a la vez, supuso un hecho novedoso, ya que por primera vez fue un dirigente socialista, Gregorio Peces-Barba, el que tomó juramento como presidente de las Cortes a un Principe de Asturias.
-La imagen de la modernidad. (25 de julio de 1992). España ofreció al mundo una imagen nueva de progreso, éxito y modernidad en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona. El Rey y toda la Familia Real se habían volcado en apoyar la candidatura de la Ciudad Condal y en dar la mayor proyección a la primera cita olímpica organizada por España.
-La muerte de Don Juan. (1 de abril de 1993). La única vez que se ha visto al Rey llorar en público fue en los funerales tras la muerte de su padre, el Conde de Barcelona. Los españoles sintieron las lágrimas del Monarca como una muestra de cercanía y sensibilidad. Por expreso deseo de Don Juan Carlos, Don Juan descansará en el Panteón de Reyes del Monasterio de El Escorial, aunque las circunstancias nunca le permitieron reinar.
-Los atentados del 11-M. (11 de marzo de 2004). El Rey dirige por televisión su segundo mensaje extraordinario a la Nación, después del transmitido el 23-F de 1981, en el que afirma que «el terrorismo nunca conseguirá sus objetivos» y envía «un abrazo cargado de consuelo y tristeza» a las familias de las víctimas. Don Juan Carlos, igual que la Reina, el Príncipe de Asturias y su todavía prometida, Doña Letizia, visitan a los heridos en los hospitales. La Familia Real preside días después un funeral de Estado por las 192 víctimas.
-«La Justicia es igual para todos». (24 de diciembre de 2011). Un mes antes, la Justicia había empezado a investigar al marido de la Infanta Doña Cristina, Iñaki Urdangarín, que se convertiría poco después en el primer miembro de la Familia Real española imputado por un supuesto caso de corrupción. El escándalo, el más grave del Reinado, empezó a afectar a la imagen de la Corona y Don Juan Carlos decidió apartar a los Duques de Palma de la actividad institucional. Además, dejó claro que en España «la Justicia es igual para todos» y «cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley».
-«No volverá a ocurrir». (18 de abril de 2012). El Rey recibió críticas generalizadas por haber aceptado, en plena crisis económica, una invitación a un viaje privado en Botswana, donde se fracturó la cadera, y tuvo que ser trasladado de urgencia a Madrid para ser operado. En un gesto sin precedentes en la vida pública española, Don Juan Carlos lamentó lo ocurrido: «Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir». Y se propuso superar su «annus horribilis» a golpe de trabajo. Ocho meses después, el Monarca había recuperado los niveles de popularidad previos al viaje, según los estudios internos encargados por el Palacio de La Zarzuela.
-«Asumo las exigencias de ejemplaridad y transparencia». (24 de diciembre de 2013). En su Mensaje de Navidad Don Juan Carlos reiteró su compromiso con las exigencias de ejemplaridad y transparencia que reclama la sociedad. Don Juan Carlos se mostró próximo con unos ciudadanos desalentados por la crisis económica, pero también por los casos de falta de ejemplaridad en la vida pública. «Sé que la sociedad española reclama hoy un profundo cambio de actitud y un compromiso ético en todos los ámbitos», manifestó.



Mensaje de Su Majestad el Rey a los españoles


Palacio de La Zarzuela. Madrid, 2 de junio de 2014

"...Me acerco a todos vosotros esta mañana a través de este mensaje para transmitiros, con
singular emoción, una importante decisión y las razones que me mueven a tomarla.
En mi proclamación como Rey, hace ya cerca de cuatro décadas, asumí el firme
compromiso de servir a los intereses generales de España, con el afán de que llegaran a
ser los ciudadanos los protagonistas de su propio destino y nuestra Nación una
democracia moderna, plenamente integrada en Europa.
Me propuse encabezar entonces la ilusionante tarea nacional que permitió a los
ciudadanos elegir a sus legítimos representantes y llevar a cabo esa gran y positiva
transformación de España que tanto necesitábamos. 
Hoy, cuando vuelvo atrás la mirada, no puedo sino sentir orgullo y gratitud hacia vosotros.
Orgullo, por lo mucho y bueno que entre todos hemos conseguido en estos años. 
Y gratitud, por el apoyo que me habéis dado para hacer de mi reinado, iniciado en plena
juventud y en momentos de grandes incertidumbres y dificultades, un largo período de
paz, libertad, estabilidad y progreso.
Fiel al anhelo político de mi padre, el Conde de Barcelona, de quien heredé el legado
histórico de la monarquía española, he querido ser Rey de todos los españoles. Me he
sentido identificado y comprometido con vuestras aspiraciones, he gozado con vuestros
éxitos y he sufrido cuando el dolor o la frustración os han embargado.
La larga y profunda crisis económica que padecemos ha dejado serias cicatrices en el
tejido social pero también nos está señalando un camino de futuro cargado de esperanza.
Estos difíciles años nos han permitido hacer un balance autocrítico de nuestros errores y
de nuestras limitaciones como sociedad.
Y, como contrapeso, también han reavivado la conciencia orgullosa de lo que hemos
sabido y sabemos hacer y de lo que hemos sido y somos: una gran nación. 
Todo ello ha despertado en nosotros un impulso de renovación, de superación, de
corregir errores y abrir camino a un futuro decididamente mejor.
En la forja de ese futuro, una nueva generación reclama con justa causa el papel
protagonista, el mismo que correspondió en una coyuntura crucial de nuestra historia a la
generación a la que yo pertenezco." 


S.A.R. el Príncipe de Austurias, Don Felipe de Borbón y Grecia, en próximas fechas S.M. Felipe VI de España


Desde "Salón del Trono" nos unimos al inmenso sentimiento de gratitud del pueblo español por estos 39 años de reinado de Don Juan Carlos I (1975-2014), que pasan a la historia con las lógicas deficiencias de toda obra humana, pero toda brillantez. El mayor periodo de paz, estabilidad, libertades democráticas y progreso que los españoles habíamos conocido. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario