sábado, 7 de febrero de 2015

EL GENERAL JOVELLAR

El general Jovellar en un grabado
Joaquín Jovellar Soler, o Jover  nació en la ciudad de Palma de Mallorca el 28 de diciembre de 1819.
Inició su carrera militar durante la Primera Guerra Carlista, y casi toda la década de 1840 estuvo destinado en Cuba. En 1859 fue secretario de campaña del general Leopoldo O´Donnell en la guerra de Marruecos, participando en algunas operaciones militares, entre ellas la batalla de Wad-Ras, donde fue herido el 23 de marzo de 1860. En 1863 recibió el ascenso a brigadier y al año siguiente se le nombró subsecretario del Ministerio de la Guerra. En junio de 1866 resultó nuevamente herido al combatir a la sublevación progresista de los sargentos del Cuartel de San Gil promovida por el general Juan Prim. No obstante, el hecho de que el gobierno le relegara a continuación incidió notablemente en su ánimo, adhiriéndose a la Revolución de 1868, que destronó a Isabel II.
Seis años más tarde fue ascendido a teniente general y en el transcurso del año 1873 el presidente de la Iª República, Emilio Castelar, le nombró capitán general de Cuba. Desde ese puesto tuvo que hacer frente a la delicada crisis del denominado asunto del buque pirata "Virginius". A su regreso a España en 1874 fue designado general en jefe del Ejército del Centro, con el que se sumó a los preparativos del pronunciamiento encabezado por el general Arsenio Martínez Campos en Sagunto para restablecer en el trono a la Casa de Borbón en la persona de Alfonso XII.
General Joaquin Jovellar y Soler painting.jpg
El general Jovellar
Restaurada la monarquía, participó en la campaña del norte contra los carlistas.
Desempeñó por primera vez el cargo de ministro de la Guerra en el primer gobierno presidido por el conservador Antonio Cánoves del Castillo, entre diciembre de 1874 y septiembre de 1875, y además recibió el ascenso a capitán general. Posteriormente fue designado presidente del gobierno que, desde septiembre hasta diciembre de 1875, debía gestionar la celebración de las elecciones para formar las Cortes Constituyentes de la Restauración, y en el cual de nuevo desempeñó el cargo de ministro de la Guerra. 
Cánovas le conservó como ministro del mismo ramo en el siguiente gobierno y pocos días después fue nombrado otra vez capitán general de Cuba, puesto en el que permanecería entre 1876 y 1878. Años después fue designado capitán general de Filipinas en 1883. A su vuelta a la península en 1885, ocupó una vez más la cartera de Guerra (1885-1886), bajo el primer gobierno de la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena encabezado por el liberal Práxedes Mateo Sagasta. Durante su ministerio hubo de reprimir el pronunciamiento del brigadier Villacampa en Madrid, oponiéndose posteriormente al indulto que Sagasta terminó por conceder al militar sublevado.
Falleció en Madrid el 16 de abril de 1892

No hay comentarios:

Publicar un comentario