SERVUS HISPANIARUM REGIS



miércoles, 8 de mayo de 2013

SOLEMNE JURAMENTO DE NUEVOS GUARDIAS SUIZOS



El pasado 6 de mayo, en conmemoración de la muerte de 147 soldados helvéticos caídos mientras defendían al Papa Clemente VII durante el Saco de Roma (1527), tuvo lugar el juramento de los nuevos reclutas de la Guardia Suiza Pontificia. Este año fueron treinta y cinco los que prestaron juramento ante el representante del Santo Padre, el arzobispo Giovanni Angelo Becciu, de la Secretaría de Estado. Participaron en el acto el Presidente de la Confederación Suiza, Ueli Maurer; cardenales, obispos, miembros de la Curia y representantes de las delegaciones diplomáticas ante la Santa Sede. 

La jornada de la Jura de Bandera comenzó por la mañana con la celebración de la Misa en el altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro. 
La Bandera de la Guardia Suiza tremolada en la Basílica de San Pedro. Se aprecian los escudos del Papa Francisco y de Julio II y las armas del Comandante de la Guardia en su centro

Seguidamente, tuvo lugar la ceremonia en memoria de los 147 guardias caídos, en la explanada de los Protomártires romanos. 

El Papa Francisco recibió seguidamente a los 35 reclutas y a sus familias, y les dirigió las siguientes palabras: “En este día conmemoráis el sacrificio de los Guardias Suizos que defendieron sin tregua al Papa durante el “Saco de Roma”. Hoy no estáis llamados a ese gesto heroico, sino a otra forma de sacrificio, que también es dura: poner vuestras energías juveniles al servicio de la Iglesia y del Papa. Y para ello hay que ser fuertes, animados por el amor y sostenidos por la fe en Cristo... Estoy convencido de que la decisión de poner estos años de vuestra vida al servicio del Papa no es ajena a vuestra fe. Al contrario, creo que los motivos más profundos que os han traído aquí, a Roma, tienen origen en ella. Una fe que habéis aprendido en vuestras familias, cultivado en vuestras parroquias y que manifiesta también el apego de los católicos suizos a la Iglesia”. 

Juramento de uno de los nuevos miembros de la Guardia Suiza

“Durante vuestra estancia en Roma estáis llamados a atestiguar vuestra fe con alegría y con la amabilidad del trato. ¡Que importante es ésto para tantas personas que pasan por la Ciudad del Vaticano! ¡Pero también es importante para los que trabajan aquí, en la Santa Sede, y para mí! Vuestra presencia es una señal de la fuerza y de la belleza del Evangelio, que en todas las épocas llama a los jóvenes a seguirlo. Y quisiera también invitaros a vivir el período que transcurrís en la Ciudad Eterna con espíritu de hermandad sincera, ayudándoos unos a otros a llevar una vida cristiana que corresponda a vuestra fe y a la misión en la Iglesia”. 
Su Santidad el Papa Francisco charla con el Comandante de la Guardia Suiza, Daniel Anrig

El Santo Padre concluyó recordando a los nuevos reclutas que su específica experiencia eclesial en el Cuerpo de la Guardia Suiza representa “una ocasión privilegiada para profundizar el conocimiento de Cristo y de su evangelio y para caminar siguiéndolos; casi respirando, aquí en Roma, la catolicidad de la Iglesia. Cuando algunos de vosotros juren cumplir fielmente el servicio en la Guardia y otros renueven este juramento en su corazón, pensad que también vuestro servicio es un testimonio de Cristo, que os llama a ser auténticos hombres y verdaderos cristianos, protagonistas de la propia existencia”.
En defensa del Papa y de la Santa Iglesia Católica

Fuente: www.news.va

martes, 7 de mayo de 2013

LA REINA MARÍA CRISTINA DE LAS DOS SICILIAS NUEVA BEATA DE LA SANTA IGLESIA CATÓLICA


Su Santidad el Papa Francisco firmó el pasado viernes en el Vaticano el decreto que autoriza la beatificación de la Reina Maria Cristina de Saboya (1812-1836), esposa del rey Fernando II de Borbón, soberano de las Dos Sicilias.
De este modo la Congregación para las Causas de los Santos promulgará el decreto que atribuye la intercesión de un milagro a "la venerable sierva de Dios, María Cristina de Saboya"
S.M. la Reina María Cristina de Saboya nació el 14 de noviembre de 1812 en Cagliari (Cerdeña) y era la cuarta hija del matrimonio entre Víctor Manuel I de Saboya y la Archiduquesa María Teresa de Austria-Este.
Archivo: Maria Cristina di Savoia.jpg
La Beata María Cristina de Saboya, Reina de las Dos Sicilias en 1830
El 21 de noviembre de 1832 se casó con el rey Fernando II de las Dos Sicilias. Mujer muy piadosa, no  estaba inclinada al matrimonio, pero supo aceptar su destino por razones de estado.
No tuvo una vida fácil en la corte de Nápoles por su frágil salud, pero lo soportó todo gracias a su fe cristiana.
Luchó con todas sus fuerzas contra la pena de muerte que se aplicaba entonces y cumplió con sus obligaciones de esposa y reina con ejemplaridad, dando muestras de fe y caridad con los más necesitados.
Murió el 21 de enero de 1836, por complicaciones vinculadas al parto, quince días después de dar a luz al heredero de la corona, el futuro Francisco II, último soberano reinante en las Dos Sicilias.
Su viudo contrajo segundas nupcias el 9 de enero de 1837 con la Archiduquesa María Teresa de Austria, hija del Archiduque Carlos de Austria, Duque de Teschen.
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Fernando II de las Dos Sicilias
María Cristina tuvo tales virtudes, desde una perspectiva religiosa, que fue querida por todos aquellos que, mientras vivió, la consideraron como una santa, lo que explicaría que la Iglesia Católica la contara entre los venerables desde 1872, comenzando su camino hacia los altares.
Sin embargo, después de lograda la unidad de Italia, las presiones anticlericales hacían poco aconsejable canonizar a una reina, y menos aún ligada a la Casa de Borbón. Sus adversarios, sobre todo los liberales, masones y radicales, la acusaban de supersticiosa, de estar en manos de los jesuitas y de ser un instrumento de la reacción clerical y monárquica.
Ahora la Iglesia Universal celebra y bendice los méritos de una gran Reina, modelo de virtudes, injustamente postergada por turbios intereses políticos.




La Beata María Cristina de Saboya, Reina de las Dos Sicilias, en oración


lunes, 6 de mayo de 2013

CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE LA ORDEN DE MALTA Y ESPAÑA



La Academia Melitense Hispana nos ha hecho llegar gentilmente el programa de un interesantísimo ciclo de conferencias que, agrupadas bajo el título genérico de: "España y la Orden de Malta: nueve siglos de amistad y cooperación", se van a desarrollar durante los meses de mayo y junio en la Embajada de España ante la Soberana Orden Militar de Malta en Roma.

El orden de las conferencias será como sigue:

* 9 de mayo de 2013: "LA SOBERANA ORDEN DE MALTA EN ESPAÑA: arraigo de un carisma en personas y territorios", impartida por el Dr. Don Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila, Vizconde de Ayala y Marqués de la Floresta, Director de la Academia Melitense Hispana; y cuya invitación particular recogemos bajo estas líneas.




* 28 de mayo de 2013: "ESPAÑA EN LA ORDEN DE MALTA: un compromiso de servicio histórico", impartida por el Dr. Don Gonzalo Anes Álvarez de Castrillón.

* 5 de junio de 2013: "LA ASAMBLEA ESPAÑOLA, EL SUBPRIORATO DE SAN JORGE Y LAS COMENDADORAS SANJUANISTAS: pasado, presente y futuro", impartida por Don Gonzalo Crespí de Valldaura y Bosch Labrús.

* 17 de junio de 2013: "EL COMPROMISO SOCIAL DE LA ORDEN DE MALTA EN ESPAÑA Y EN EL MUNDO", impartida por el Don Fabio Cassani-Pironti y Pironti di Campagna.


Armas de la Soberana Orden Militar de Malta realizadas por el ilustre heraldista Don Carlos Navarro


domingo, 5 de mayo de 2013

EL PALACIO IMPERIAL DE TOKIO


Archivo: Tokyo Imperial Palace pic 08.jpg
El Kōkyo es el Palacio Imperial de Japón en Tokio y la residencia del Emperador. Se encuentra en Chiyoda, el distrito especial 23 de Tokio. Después de la restauración Meiji y de la derogación de las normas Shogun, la corte imperial se trasladó desde Kioto a Tokio y la antigua fortaleza del castillo Edo se convirtió en la residencia del emperador. 
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Aspecto exterior de las reconstruidas residencias imperiales
Foto: WPPilot
Entre 1888 y 1948 fue conocido como Kyūjō (castillo palacio), y su extensión total incluyendo los jardines alcanzaba los 3,41 km2.
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El Puente Nijubashi en el recinto del Palacio Imperial de Tokio
Foto: Photojpn.org
La sala principal de audiencias ocupaba la parte central del palacio, siendo su dependencia más extensa y el lugar donde se recibía a los invitados a los grandes eventos. Se cubría con artesonados  tradicionales de madera de estilo japonés. Las cubiertas fueron diseñadas de manera similar a las del Palacio Imperial de Kioto, pero estaban cubierto con placas de cobre (para que fueran resistentes al fuego) en lugar de tejas de ciprés japonés.
En la noche del 25 de mayo de 1945 la mayoría de las estructuras del Palacio Imperial fueron destruidas en un bombardeo norteamericano.
Desde el sótano de la Biblioteca, el Emperador Showa (Hirohito) anunció la capitulación del Japón el 15 de agosto de 1945, terminando así la Segunda Guerra Mundial. Debido a la destrucción a gran escala del palacio de la era Meiji, se procedió a levantar y reconstruir un nuevo salón principal del palacio y las residencias imperiales. El área fue rebautizada como Residencia Imperial (Kokyo) en 1948, mientras que la parte oriental recibió el nombre de Jardín Oriental (Higashi Gyoen) y se convirtió en un parque público en 1968.

Archivo: Japanese Imperial Palace garden2.jpg
Jardines del Palacio Imperial
La mayoría de los aposentos del palacio no son visitables por el público, pero sí los jardines del ala este. El interior del palacio se abre al público solamente en dos ocasiones cada año, el Día del Cumpleaños del Emperador y el Día de Año Nuevo. En esas ocasiones el público accede al recinto por la Puerta Nakamon  para llegar a la Plaza Kyuden Totei frente a la Sala Chowaden. La Familia Imperial aparece en el balcón frente a la multitud jubilosa y el Emperador normalmente da un breve discurso saludando y agradeciendo su presencia a los visitantes y deseándoles buena salud y bendiciones.
Cada 1 de enero también se celebra una convención poética llamada Utakai Hajime.
Archivo:. Kikyo-mon (2865256230) jpg
Evocador rincón del conjunto imperial de Tokio
Foto: alisdair
File:Main Building of Meiji Palace.JPG
El Salón del Trono del Palacio Imperial de Tokio tal cual fue en la Era Meiji

sábado, 4 de mayo de 2013

LA MEDALLA CONMEMORATIVA DE LA GUERRA DE 1940-1941

Archivo: Escudo de armas del Reino de Greece.svg Estado
Armas Reales de Grecia
Autor: Sodacan

Esta condecoración se creó el 2 de marzo de 1946 con el fin de honrar los méritos de los combatientes del ejército griego que lucharon para defender Grecia de los invasores alemanes, italianos y búlgaros durante la Segunda Guerra Mundial.
Archivo: fuerzas griegas en Korce.JPG
Tropas griegas en 1940

Se trata de una pieza circular de bronce oscuro en cuyo anverso se muestra la efigie del rey Jorge II de Grecia rodeado por una corona de laurel cerrada y timbrado por una corona real.

Anverso de la Medalla de 1940-1941

El reverso tiene grabados los dos años de duración de la campaña "1940-1941" así como los lugares donde ésta se desarrolló principalmente escritos en griego: "EPIRO", "ALBANIA", "MECEDONIA", TRACIA" y "CRETA".
La cinta lleva los colores nacionales griegos, azul y blanco.

Reverso de la Medalla de 1940-1941
Fuente: http://www.medal-medaille.com



viernes, 3 de mayo de 2013

LA ORDEN DE SAN JOSÉ DE TOSCANA


Archivo: Bandera Estado sencilla del Gran Ducado de Tuscany.PNG
La Orden del Mérito con el título de San José, más conocida como Orden de San José, fue fundada por Fernando III de Lorena el 19 de marzo de 1807, tras haberle sido concedido por Napoleón, por el Tratado de Presburgo, el Gran Ducado de Würzburg, que recibió a cambio de la pérdida de ToscanaEl nacimiento de la Orden de San José es parte de una tendencia general de la época consistente en crear nuevas "órdenes de mérito".
Desde 1799 Fernando III mostraba simpatía por el entonces general Bonaparte, que pronto se convirtió en admiración sincera por sus grandes empresas militares. En 1806, en una larga visita a París, Fernando III se ganó la confianza de Napoleón, enterándose de que el emperador francés aspiraba a ser investido caballero de la prestigiosa Orden del Toisón de Oro, pero que le había sido siempre negada por la firme oposición de la corte de Viena. Fernando III, probablemente de acuerdo con su hermano Francisco I de Habsburgo-Lorena, emperador de Austria, encontró una salida con la fundación de una nueva orden de caballería, precisamente la de San José, de la que sería  primer galardonado en 1807, el mismo Napoleón.
Archivo: Joseph Dorffmeister 002.jpg
Fernando III de Toscana en un retrato de 1797
Tras la caída de Napoleón y el Congreso de Viena, regreso Fernando III a Toscana y, mediante un decreto especial de 18 de marzo de 1817, renovó la Orden Civil y Militar Orden de San José, poniéndola en el segundo lugar de entre las órdenes toscana tras la de San Esteban, y la dotó con unos estatutos especiales más en consonancia con el espíritu de la Restauración. 
Se concedía por voluntad del soberano para distinguir las valiosas cualidades y acciones virtuosas de  aquellas personas que por sus méritos o utilidad de los servicios prestados al Estado se hubiern hecho acreedoras de ella.
El Gran Duque de Toscana era su Gran Maestre e incluía las clases de: Gran Cruz (concedía nobleza hereditaria), Comendador (concedía nobleza hereditaria) y Caballero (concedía nobleza personal). En 1997 e Gran Duque Segismundo añadió a estas clases fundacionales dos nuevas: Gran Oficial y Oficial.
Las concesiones, muy escasas, se reservaban exclusivamente a los católicos.
La insignia es una cruz de esmalte blanco de seis brazos, cargada de un medallón oval que porta la imagen de San José circundada de la leyenda latina: "UBIQUE SIMILIS" ("Iguales allí donde estemos", en alusión a las dos etapas de vida de la Orden en Würzburg y Toscana), sobre un pequeño rafagado, entre los brazos de la cruz, de rayos esmaltados de rojo.
La cinta es de moaré rojo, bordeada de dos filetes blancos
Archivo: Copia de S.Gius.avanti.jpg
Insignia de la Orden de San José
Foto: Domenico Serlupi
Después del derrocamiento del Gran Duque Leopoldo II, las Órdenes de San José y de San Esteban, fueron suprimida por el Gobierno Provisional de la Toscana dirigido por el revolucionario Bettino Ricasoli. Sin embargo, como orden dinástica, los Habsburgo-Lorena de Toscana han mantenido sus derechos dinásticos sobre ellas. 
File:Ord.SanGiuseppe-CAV.png
Cinta de la Orden
Imagen: Louis14
El 22 de septiembre de 1971, el Archiduque Godfrey de Habsburgo Lorena reafirmó la continuidad de la Orden y en 1992, su sucesor, el Archiduque Leopoldo, aceptó los Estatutos de la Orden.
En 1994 el nuevo Gran Maestre, el Archiduque Segismundo de Habsburgo-Lorena consagró la Orden de San José a "Recompensar los méritos en pos del progreso de la civilización y la cultura de la Toscana, así como premiar los méritos contraídos a favor de la Casa de Habsburgo-Lorena".
Placa de la Orden de San José
En materia religiosa la Orden cuenta con la asistencia de un capellán, que es siempre el párroco de la iglesia de San José, en Florencia, donde los Estatutos de la Orden establecen la celebración de una misa solemne cada 19 de marzo y otra en sufragio de los caballeros fallecidos.
Entre las personalidades que ingresaron en la Orden destacan los nombres de: Francisco IV y Francisco V de Módena, Napoleón III, Maximiliano II de Baviera, Carlos Alberto y Víctor Manuel II de Saboya, François Champoillon, Alessandro Manzoni, Alphonse de Lamartine o el Príncipe de Metternich.
Venera y miniatura de Comendador
El Gran Maestre actual de la Orden de San José es el Archiduque Segismundo de Habsburgo-Loerena, su Canciller el Caballero Gran Cruz marqués Vittorio Pancratii, y el Vicecanciller el marqués Caballero Gran Cruz marqués Dr. Don Domenico Serlupi Crescenzi Ottoboni.
El Gran Duque Segismundo de Habsburgo-Lorena con el hábito de la Orden de San Esteban
En la actualidad la Orden de San José de Toscana cuenta con ciento treinta miembros y está reconocida por el gobierno de Italia. Entre sus caballeros, se cuenta el español Don Jaime de Ferrá y Gyspert.

miércoles, 1 de mayo de 2013

GUILLERMO ALEJANDRO Y MÁXIMA, REYES DE LOS PAÍSES BAJOS

File:Royal Monogram of Prince Willem-Alexander of the Netherlands.svg
Monograma del nuevo Rey
Autor: Glasshose


En medio de un ambiente festivo y emocionado se cumplieron ayer las previsiones sucesorias. SS.MM. los Reyes Guillermo Alejandro y Máxima, son ya los nuevos soberanos de los Países Bajos.


La ya histórica Acta de Abdicación.
Fuente: Reuters

Sencillez en los gestos y ceremonias, complicidad en las sonrisas y miradas; todo ello en un ambiente de perfecta unidad con el pueblo congregado en la Plaza Dam de Ámsterdam que aplaudió y vitoreó constantemente a la ya Princesa Beatriz y a sus nuevos Reyes y a la Familia Real.

Relevo generacional en el Balcón Principal del Palacio Real de Ámsterdam

Los nuevos monarcas de los Países Bajos y sus tres hijas

Excelente retransmisión del primer canal de la televisión neerlandesa, que tuvo el detalle, entre otros, de explicar, con dos imágenes en pantalla, las mínimas diferencias heráldicas existentes entre el Estandarte Real de la Reina Beatriz y el nuevo Estandarte Real del Rey Guillermo Alejandro, en el momento en que el primero era arriado del mástil de Palacio Real y se procedía al izado del segundo, momentos después del instante en que el Acta de Abdicación estuvo firmada por todos los presentes en la ceremonia del Salón del Consejo que, obviamente fue televisada en directo.

Foto ofcial de SS.MM. Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos
Fotografía: @RVD Koos Breukel

De especial interés fue la entrada en la Neuwe Kerk de la comitiva real y la ceremonia de entronización en presencia de los Estados Generales y el Discurso de la Corona con el Juramento del Rey

S.M. Guillermo Alejandro jura ante los Estados Generales
Fuente: Place Royale

Fragmentos del Discurso y Juramento

"Durante el curso de dos siglos, la monarquía holandesa ha quedado indisolublemente unida a nuestra democracia parlamentaria. La investidura y el juramento que estoy a punto de prestar confirman esa conexión, consagrada en la Carta del Reino y la Constitución. [...]

La monarquía es un símbolo de continuidad y unidad. Es un vínculo directo con nuestro pasado constitucional. [...] La base de los valores que compartimos puede ser encontrada en nuestra historia. Uno de esos valores es el rol del monarca como servido público. El Rey realiza los deberes de su cargo in servicio a la comunidad. [...]

La Carta del Reino y la Constitución son nuestros cimientos comunes. A través de buenos y malos tiempos, construyamos sobre ese cimiento en completa confianza de que juntos podemos afrontar el futuro con nuestras cabezas bien altas. [...]

Le juro a los pueblos del reino que preservaré y defenderé constantemente la Carta del Reino y la Constitución.

Juro que defenderé y preservaré la independencia y el territorio del Reino lo mejor que pueda; que protegeré las libertades y los derechos de todos sus ciudadanos y residentes, y que usaré todo el poder a mi disposición bajo la ley para apoyar y promover el bienestar del Reino, como debe hacer un buen y leal Rey.

Con la ayuda de Dios."

Tras el juramento del nuevo Rey a la Carta del Reino y a la Constitución del país, todos y cada uno de los diputados de la Asamblea, por llamamiento nominal, juraron o prometieron fidelidad al Soberano.

Un momento de la lectura del Discurso de la Corona

Los cetros en manos de los representantes del pueblo soberano y la salida a la Plaza Dam con trompeteros que acompañaron la proclamación pública con los tres hurras rituales.

La Plaza Dam de Ámsterdam transformada en un mar naranja de ciudadanos

Foto oficial de Su Majestad Guillermo Alejandro de los Países Bajos
Fotografía: @RVD Koos Breukel

Foto de familia con los miembros de las Casas Reales asistentes a los actos


SS.AA.RR. los Príncipes de Asturias Don Felipe y Doña Letizia en representación del Reino de España
Foto: Vanity Fair

"Salón del Trono" se une a la alegría de los Países Bajos por saber mantener en equilibrio tradición y modernidad, situando la institución monárquica como seña de identidad nacional, perfectamente adecuada a los tiempos presentes y en  progreso junto al pueblo.
En los Países Bajos se cree y se confía en la Monarquía Parlamentaria como forma de estado idónea, porque sus habitantes conocen y valoran la importancia de la corona y de quienes la sirven y representan.

¡God zegene de Koning!. ¡Lang leve de Koning!