SERVUS HISPANIARUM REGIS



lunes, 20 de febrero de 2017

EDUARDO VI, EL REY DOLIENTE DE INGLATERRA

Edward VI of England c. 1546.jpg
Eduardo VI, rey de Inglaterra e Irlanda
Eduardo VI nació en el Palacio de Hampton Court el 12 de octubre de 1537, siendo el único hijo varón superviviente del rey Enrique VIII de Inglaterra y de su tercera esposa, Jane Seymour, la cual murió doce días después de dar a luz a causa de unas fiebres puerperales, el 24 de octubre de 1537.
Enrique VIII estuvo encantado con el nacimiento de un hijo varón. Había tenido dos esposas previas, Catalina de Aragón y Ana Bolena, a las que rechazó por ser incapaces de darle un hijo varón. Ambos matrimonios fueron anulados; Ana Bolena fue, además, ejecutada. 
Las hijas de estos matrimonios –María, hija de Catalina, e Isabel, hija de Ana– fueron declaradas ilegítimas, aunque la última esposa de Enrique VIII consiguió que se reconciliara con ellas y las incluyera en la línea sucesoria después de Eduardo.
Eduardo fue un niño extremadamente enfermizo. Se cree que sufría de una forma congénita de sífilis o de tuberculosis. Su fragilidad hizo que Enrique VIII volviera a casarse; lo hizo tres veces más pero no tuvo ningún hijo.
Las dificultades físicas del príncipe no impidieron que recibiera una buena educación. Eduardo era un niño brillante, capaz de hablar latín a los siete años. Aprendió alemán y griego; a los trece años traducía libros en este último idioma. Eduardo y su prima segunda Jane Grey estuvieron profundamente unidos.
El pequeño Eduardo retratado por Hans Holbein el Joven
Enrique VIII murió el 28 de enero de 1547. Nombró a 16 tutores, que actuaron como un consejo de regencia hasta la mayoría de edad de Eduardo VI. Entre estos tutores destacó Edward Seymour, Duque de Somerset.
El 13 de marzo de 1547, Eduardo creó un nuevo consejo formado por 26 miembros. El consejo incluía a todos los tutores excepto a Thomas Wriothesley y Edward Seymour. Al Duque de Somerset, sin embargo, se le permitió actuar sin el consentimiento del consejo. Se convirtió en “Lord Protector”, la persona que realmente regía (de hecho) los destinos de Inglaterra; mientras que a Eduardo VI se le dio un papel meramente ceremonial.
Una de las primeras acciones del duque fue la de romper una alianza existente entre Inglaterra y Escocia. A finales de 1547, las tropas inglesas entraron en Escocia. En 1548 el matrimonio de María Estuardo, hija del rey JacoboV, con el delfín Francisco, fortaleció la alianza entre Escocia y Francia.
Eduardo VI en el trono acompañado de Edward Seymour, Thomas Seymour y Thomas Cranmer
El Duque de Somerset no podía enfrentarse a la unión franco-escocesa y su propia posición parecía insegura. Su hermano, Thomas Seymour intentó derrocarlo. La conspiración falló y Thomas Seymour fue ejecutado el 20 de marzo de 1549. Ese mismo año, Francia declaró la guerra a Inglaterra. 
La popularidad del duque cayó y fue sustituido por John Dudley, conde de Warwick. Lord Warwick no se nombró “Lord Protector” y declaró en cambio la mayoría de edad de Eduardo VI a los 16 años. En  1550, lord Warwick consiguió la paz con Francia, entregando los territorios ocupados en Escocia como compensación.
La llegada de Warwick coincidió con el declive del catolicismo romano en Inglaterra. Todas las ediciones de la Biblia estaban acompañadas de anotaciones protestantes (especialmente presbiterianas). Se eliminaron todas las imágenes y símbolos católico romanos de las iglesias. Los disidentes religiosos (católico romanos, anabaptistas y heterodoxos) fueron encarcelados y quemados en la hoguera.
Lord Warwick quería aumentar su prestigio y para ello, consiguió que Eduardo lo nombrara duque de Northumberland. Warwick iniciaba así una campaña para desacreditar al anterior Lord Protector, el duque de Somerset.
Se informó a los habitantes de Londres de que el duque de Somerset pretendía destruir la ciudad; a Eduardo VI se le explicó que su antiguo tutor quería derrocarlo, encarcelarlo y hacerse con el trono. En 1551 el duque de Somerset fue juzgado por traición; condenado a muerte y ejecutado en enero de 1552.
Eduardo VI, que en 1553 estaba muriéndose, no obstante fue capaz de fijar su propia sucesión. Habiéndose criado como protestante no deseaba que le sucediera su hermana María (abiertamente católica).
Eduardo VI retratado por William Scrots
Al mismo tiempo, el duque de Northumberland intentó retener su poder. Las dos primeras en la línea de sucesión, María e Isabel, no servían para sus propósitos.
Así que fijó su atención en Frances Brandon, sobrina de Enrique VIII. Frances renunció a sus derechos a favor de su hija, Jane Grey. El duque, deseoso de mantener su poder, pactó un matrimonio entre Juana y uno de sus hijos.
Se estableció una nueva línea de sucesión. En principio, se excluyó a María, Isabel y Juana ya que se consideraba que una mujer no podía regir Inglaterra. Esta decisión no agradó a Northumberland que consiguió cambiarla. La corona pasaría a manos de Jane Grey. María e Isabel quedaban excluidas ya que, oficialmente, eran hijas ilegítimas.
Nota manuscrita de Eduardo VI ordenando su sucesión en el trono
Eduardo comenzó a padecer un fuerte resfriado con fiebre en enero de 1553, y paulatinamente comenzó a empeorar su estado. En abril, Eduardo se sintió lo suficientemente bien como para pasear en el parque de Westminster y trasladarse hacia Greenwich, pero hacia finales de mes volvió a tener una recaída. El 7 de mayo, se afirmó que su estado había cambiado y los doctores no dudaban en que mejorara: unos días más tarde, el rey presenció una parada naval en el Río Támesis desde su ventana. Sin embargo, sufrió una nueva recaída el 11 de junio. Los doctores afirmaban que ya no tenían solución a su estado, ya que se creía que tenía un tumor supurante en un pulmón. Poco después, Eduardo no pudo mantenerse en pie y no poseía suficientes fuerzas para resistir el avance de la enfermedad. A su tutor John Cheke le dijo: Estoy feliz de morir.
Eduardo VI hizo su última aparición pública el 1° de julio desde su ventana en el Palacio de Greenwich. El 6 de julio de 1553, Eduardo VI fallecía con tan sólo quince años de edad. 
Su muerte se mantuvo en secreto durante unos días para poder preparar la subida al trono de Jane Grey. 
El 8 de agosto sus restos recibieron sepultura en la Capilla de Enrique VII en la Abadía de Westminster, en una ceremonia oficiada por el arzobispo Thomas Cranmer, con los nuevos ritos nacidos de la Reforma.
La Capilla de Enrique VII en Westminster por Canaletto
Las autoridades juraron su fidelidad a la nueva reina el día 10 de julio Sin embargo, el pueblo no se mostró satisfecho con su nueva soberana. El 19 de julio María I de Inglaterra entró en Londres y Jane Grey se vio obligada a entregar la corona. La coronación de Jane fue revocada al considerase fruto de un acto realizado bajo coacción; su sucesión se consideró ilegal.
El Duque de Northumberland fue ejecutado mientras que, en principio, se perdonó a Jane. Tras la rebelión de Thomas Wyatt en 1554, Jane fue ejecutada.
Después de la muerte de Eduardo VI, se levantaron rumores de que el rey aún seguía vivo. Aparecieron numerosos impostores que intentaron suplantar la identidad del difunto Eduardo.
Estas suplantaciones continuaron durante el reinado de María y el de Isabel. Incluso el escritor estadounidense Mark Twain recreó estas suplantaciones en su conocida novela El príncipe y el mendigo (1882) en la que Eduardo VI y un joven de baja clase social intercambian su identidad.

sábado, 18 de febrero de 2017

UNA ESTUPENDA INICIATIVA SOLIDARIA: "MENINOS DE BISSAUZINHO"

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Con el apoyo de la Asociaçao Portuguesa dos Autarcas Monarquicos, la Real Confraria de S. Frei Nuno de Santa Maria Alvares Pereira y la Fundaçao Oureana; trabaja en el vecino Portugal una organización no gubernamental denominada "Meninos de Bissauzinho".
Se trata de una ONG que tiene por objeto la ayuda a los niños de la pequeña República de Guinea Bissau, antiguo territorio portugués en África.
Para ello organiza recogidas de juguetes, libros infantiles, ropa y calzado; que envía regularmente a tierras africanas.
"Meninos de Bissauzinho" organiza campañas de concienciación social y gestos como el realizado esta pasada Navidad con su "Natal e partilha" ("Navidad es compartir"), con varias carreras solidarias y puntos de donación.
La imagen puede contener: una o varias personas y texto
Participantes en la iniciativa "Natal é partilha"

Al frente de todo este esfuerzo se halla nuestro buen amigo D. Manuel Beninguer, Presidente de la APAM (Asociaçao Portuguesa dos Autarcas Monarquicos), quien con el excelente trabajo de numerosos voluntarios e inmejorable espíritu, está sacando adelante este hermoso proyecto.

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Cajas de ropa y juguetes preparadas para ser enviadas a Guinea Bissau

"Salón del Trono", que participa en esta iniciativa en calidad de "Conselheiro Benemerito", anima a nuestros amigos a colaborar con "Meninos de Bissauzinho". 
Hacer la vida más agradable a quienes tanto les falta, es algo que en verdad merece la pena.

La imagen puede contener: una o varias personas, niños, calzado y exterior

Contacto: www.facebook.com/MeninosDeBissauzinho/

jueves, 16 de febrero de 2017

FALLECIMIENTO DE DOM HENRIQUE, IVº DUQUE DE COIMBRA


Dom Henrique Joao, IVº Duque de Coimbra y hermano menor del Jefe de la Casa Real Portuguesa Dom Duarte Pío, Duque de Bragança, ha fallecido a los 67 años de edad tras una larga lucha contra el cáncer.
Las honras fúnebres se realizarán en la iglesia lisboeta de San Vicente de Afora, Panteón de la Dinastía, lugar donde quedará instalada la capilla ardiente. Tras las honras fúnebres, previstas para este viernes, se procederá a darle cristiana sepultura junto a sus antepasados.
Dom Henrique Joao había nacido en Berna (Suiza) en 1949 y ostentaba el histórico título de duque de Coimbra, creado por el rey Dom Joao I tras la conquista portuguesa de la plaza de Ceuta.
Foto de Pedro Quartin Graça.

Dios, Nuestro Señor, le de el eterno descanso y consuele a su familia.
Desde "Salón del Trono" enviamos nuestras sinceras condolencias a la Casa Real Portuguesa. Descanse en paz. 

miércoles, 15 de febrero de 2017

LA MEDALLA DE LA ELECCIÓN DE LUIS NAPOLEÓN BONAPARTE COMO PRESIDENTE DE LA IIª REPÚBLICA FRANCESA



Lucha en una barricada del Barrio Latino en la Revolución de 1848

En febrero de 1848 la revolución había derribado del trono al monarca que también había salido de las barricadas dieciocho años antes, Luis Felipe de Orleans.

El 25 de ese mes de febrero se proclamaba la Segunda República Francesa.

La vida del nuevo régimen republicano se desarrolló en dos etapas claramente diferenciadas.

De febrero hasta el 23 de abril 1848, fecha de las primeras elecciones a la Asamblea Nacional, el gobierno provisional de la República se compuso de republicanos moderados (Alphonse de Lamartine, Garnier-Pagès, Arago, Crémieux...), de radicales ( Ledru-Rollin, Marrast, Flocon) y de socialistas (Louis Blanc, Albert). En apenas dos meses, tomaron una serie de medidas políticas y sociales sin precedentes: fue la llamada «República Social y Democrática».

En las elecciones generales, las primeras con sufragio universal masculino, el peso del voto campesino, imprimió a la política nacional un franco giro hacia la derecha. Los radicales y los socialistas fueron apartados de un gobierno reducido a cinco miembros: Arago, Lamartine, Ledru-Rollin, Marie y Garnier-Pagès. Unas primeras medidas impopulares adoptadas sin demora provocan manifestaciones de protesta en París del 23 al 26 de junio 1848. Rápidamente los obreros tomaron las calles y levantaron barricadas. Se declaró el estado de sitio y la revuelta fue duramente reprimida por el general Cavaignac. Estos sucesos son conocidos como las «Jornadas de junio», y marcaron el tránsito a una república conservadora y autoritaria.


Constitución Francesa de 1848

Aplastados los levantamientos, se convocaron elecciones presidenciales para el 10 de diciembre de 1848.

La Constitución sólo contemplaba una primera vuelta, y en caso de que ninguno de los candidatos obtuviera mayoría, la Asamblea Nacional decidiría el vencedor.

El general Cavaignac tenía aparentemente muchas posibilidades de ganar, y de no haber obtenido mayoría, la Asamblea probablemente lo hubiera investido Presidente. Pero un candidato muy especial se cruzó en su camino, Luis Napoleón Bonaparte.

Hijo de Luis Bonaparte, que fuera rey de Holanda y de Hortensia Beauharnais; llevaba consigo una aureola de conspirador y aventurero, siempre en lucha contra los Borbones y los Orleans. La leyenda de su tío, Napoleón Bonaparte, le acompañaba como una sombre evocadora.

Aunque Luis Napoleón Bonaparte no tenía una larga carrera política a sus espaldas, la derecha monárquica y gran parte de la clase alta lo apoyaron como el candidato "menos malo", y como un hombre que restauraría el orden y pondría fin a la inestabilidad en Francia, (que había continuado desde el derrocamiento de la monarquía en febrero). 

Quienes lo apoyaban también buscaban evitar un triunfo revolucionario de corte socialista. 

Una buena parte de la clase obrera industrial, por otra parte, fue convencida por Luis Napoleón mediante promesas de aplicar medidas económicas progresistas. 


Luis Napoleón Bonaparte, Presidente de la IIª República Francesa

Su victoria abrumadora se debió sobre todo al apoyo de las masas rurales no politizadas, para las cuales el nombre de Bonaparte estaba en su recuerdo, a diferencia de los otros contendientes, mucho menos conocidos.
Los resultados fueron los siguientes:

Luis Napoleón Bonaparte. Bonapartista. 5.434.226 votos. 74.33%
Luis Eugenio Cavaignac. Republicano moderado. 1.448.107 votos. 19.81%
Alexandre A. Ledru Rollin. Radical. 370.119 votos. 5.06%
François Vincent Raspail. Socialista. 36.920 votos. 0.51%
Alphonse de Lamartine. Liberal. 17.210 votos. 0.23%
Nicolás Anne T. Changarnier. Legitimista. 4.790 votos. 0.06%

Con estos resultados, Bonaparte se convirtió en el segundo gobernante europeo (después de Jonas Furrer en Suiza) en jurar el cargo presidencial, y fue el primer presidente francés elegido por el voto popular.

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Para conmemorar su triunfo electoral, fue acuñada una medalla que ahora les presentamos.

Se trata de una pieza circular de bronce en cuyo anverso se muestra la efigie de Luis Napoleón rodeada de la inscripción francesa: "L(ouis). NAPOLEON PRÉSIDENT DE LA REPUBLIQUE FRANÇaise". Se aprecia bajo el cuello el nombre del grabador: Montagny F.


Anverso de la Medalla

Foto: Ausouvaillant para www.ebay.fr.

El reverso es una alegoría de Francia apoyando su mano izquierda en un ancla, símbolo de seguridad, mientras que con la derecha coloca una corona de laurel cerrada, sobre una columna, como símbolo de la victoria. Su cabeza está también coronada de laurel y sobre ella flota una estrella de cinco puntas.

La columna truncada muestra su basa y medio fuste, con una ranura superior a modo de entrada de urna electoral. En dicho fuste tiene grabado el número de votos emitidos: "SUFF(ra)ges 7 millions 5 cent mille" (7.500.000).

Entre la corona de laurel y el fuste de la columna aparecen las letras L(ouis) N(apoleon), alusivas al ganador del proceso electoral.

Le rodea la inscripción "ELECTION DU PRÉSIDENT". 

En el exergo, la fecha de la consulta: "LE 21 DECEMBRE 1851".

En el ángulo inferior izquierdo el nombre del grabador y la fecha de realización: "Montagny 1852".

Reverso de la Medalla

Foto: Ausouvaillant para www.ebay.fr.

lunes, 13 de febrero de 2017

EL TRATADO DE LISBOA DE 1668




Representación de la Batalla de Villaviçosa o Montes Claros (1665)

El 13 de febrero de 1668, se firmaba en el Convento de San Eloy de la capital lusitana, el Tratado de Lisboa. Con él se alcanzaba un acuerdo de paz concertado entre España y Portugal con la intermediación de Inglaterra, que ponía fin a la Guerra de Separación de Portugal o Guerra de Restauración, iniciada en 1640. 

El Tratado supuso el reconocimiento oficial por parte de España de la independencia portuguesa de la corona española. 

Desde 1580, en tiempos de Felipe II, Portugal formaba parte de la Monarquía Hispánica, mediante la fórmula jurídica de unión dinástica (aeque principaliter) en la que cada Reino mantenía sus instituciones pero compartía el mismo monarca. 


Alfonso VI, Rey de Portugal a la firma del Tratado de Lisboa

En 1640 comenzó la Guerra de Restauración Portuguesa y la proclamación de Joao IV como rey de Portugal. De este modo los portugueses iniciaron la lucha para conseguir su independencia de la Corona española.

Como plenipotenciarios en la firma del Tratado intervinieron, por parte española, don Gaspar de Haro y Guzmán, marqués del Carpio, en nombre de Mariana de Austria, reina regente de España durante la minoría de edad de Carlos II. Por parte portuguesa, en nombre del rey Alfonso VI de Portugal, participaron Nuno Álvares Pereira de Melo, Vasco Luís da Gama, Joao da Silva, Antonio Luis de Meneses, Henrique de Sousa Tavares da Silva y Pedro Vieira da Silva. Ambos países aceptaron la presencia e intermediación de Edward Montagu, Iº conde de Sandwich, en nombre del rey Carlos II de Inglaterra.


Grabado representando a Gaspar de Haro y Guzmán, marqués del Carpio

Los principales puntos del Tratado de Lisboa eran:
Cese en las hostilidades y compromiso de paz perpetua.
Restitución mutua de las plazas tomadas durante la guerra, devueltas al estado en que se encontraran antes de ésta; con dos excepciones, Ceuta quedaría bajo dominio hispano y Olivenza sería portuguesa.
Libertad de circulación y de comercio para los súbditos de ambos países en el país vecino.
Amnistía para los prisioneros tomados por ambos bandos durante la guerra.
Restitución a sus dueños originales de las propiedades tomadas durante la guerra.
Portugal sería libre de formar alianzas con quien quisiera.


Antonio Luis de Meneses, marqués de Marialva, uno de los plenipotenciarios

El acuerdo fue ratificado por España el 23 de febrero de 1668 y por Portugal el 3 de marzo del mismo año.

Con la firma del tratado de Lisboa de 1668 España reconocía oficialmente la independencia de Portugal, poniendo fin a la unión personal que ambos países habían mantenido entre 1580 y 1640, y a la situación de indefinición que se había producido entre 1640 y 1668 (en el periodo de la Guerra de Separación), en el que España consideraba a Portugal parte del Imperio español, mientras Portugal ya tenía su propio rey.

viernes, 10 de febrero de 2017

LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA Y AMERICANA

File:La Ilustración Española y Americana.jpg

No hace un mes que tuve la enorme alegría de reencontrarme en Madrid con mi muy querido amigo, el escritor y académico, Manuel Pedro Bernáldez. Además de lo grata de la conversación, me tenía preparada una sorpresa para publicar en este blog.
Se trataba de una serie de cuidadas láminas, fechadas entre septiembre y noviembre de 1879, procedentes de la afamada publicación La Ilustración Española y Americana. Todas ellas tenían por denominador común la presentación al público español de la que se iba a convertir en la Reina María Cristina de Habsburgo Lorena por su matrimonio con S.M. el Rey, don Alfonso XII. La entrevista de Arcachon, la regia novia, la boda, los festejos y hasta el fallido atentado anarquista contra la real pareja. 
Un auténtico lujo de edición que, según mi buen amigo Manuel Pedro, le había llegado por herencia familiar. El volumen se había salvado felizmente de las llamas en el Madrid de la Guerra Civil y con excelente salud había llegado a nuestros días.
Recordemos que La Ilustración española y Americana comenzó a editarse en 1869 y desapareció en 1921. Tenía una cadencia semanal, apareciendo los días 8, 15, 22 y 30 de cada mes. Fue continuadora de El Museo Universal, editada entre 1857 y 1869. 
La revista seguía el modelo de prestigiosas publicaciones europeas como las francesas L´Illustration o Le Monde Illustré, la Illustrierte Zeitung de Alemania o La Illustrazione Italiana.
En su cabecera se presentaba como «Periódico de ciencias, artes, literatura, industria y conocimientos útiles». Entre los escritores sobresalientes que colaboraron en ella puede citarse a literatos como José Zorrilla, Ramón de Campoamor, Juan Valera, leopoldo Alas Clarín, Valle Inclán o Unamuno; políticos y periodistas como Emilio Castelar, Ángel Fernández de los Ríos y otros muchos.
La propia personalidad de sus colaboradores supuso una recíproca influencia que marcó distintas épocas en la historia de la revista. Quizá una de las más claras, provocada por la voluntad de recuperación tradicionalista de la Restauración, fue la que Valeriano Bozal llama “segundo costumbrismo" y que venía a satisfacer "la construcción de la imagen burguesa" perseguida por la publicación. El objetivo se conseguía con profusión de ilustraciones pintorescas, desde los motivos cotidianos a las estampas arquitectónicas, pasando por los "bocetos y croquis" de inspiración romántica sobre la casa Real, las guerras carlistas o la de Cuba.
Para deleite de nuestros lectores, les ofrecemos hoy la selección de imágenes que don Manuel Pedro Bernáldez ha tenido la gentileza de compartir con nosotros y que le agradecemos infinito.
Llegada de S.M. don Alfonso XII a Arcachon (Francia) para entrevistarse con su futura esposa

La estancia donde tuvo lugar el regio encuentro
El Embajador de España llega al Hofburg de Viena para pedir la mano de la Archiduquesa María Cristina de Habsburgo Lorena
Su Majestad la Reina doña María Cristina
Su Majestad el Rey don Alfonso XII
Recepción en el Salón del Trono del Palacio Real con motivo de la boda real
Festejo taurino a la antigua usanza en honor a SS.MM. Obsérvese el piquete de Alabarderos en su clásica posición cerrando el ruedo.
Palco del Teatro Real. Asiste a la ópera. SM. el Rey don Alfonso XII que está flanqueado por las reinas doña María Cristina y doña Isabel II.
Fallido atentado anarquista contra SS.MM.









miércoles, 8 de febrero de 2017

JÓZSEF MINDSZENTY, UN CARDENAL CONTRA LOS TOTALITARISMOS

Mindszent József virággal.jpg

József Mindszenty nació en Csehimindszent (Vas), Hungría, el 29 de marzo de 1892.
Fue ordenado sacerdote en 1915 por el obispo de Szombathely, el conde János Mikes. 
Durante el estallido de la revolución comunista de 1919, que dio paso a la muy breve República Soviética Húngara, József fue internado en un campo de concentración junto con su obispo.
Una vez derrotado el régimen bolchevique de Bela Kun, fue liberado junto con los demás religiosos. En ese mismo año de 1919 fue nombrado párroco de la ciudad de Zalaegerszeg, compenetrándose rápidamente con los habitantes y brindando gran apoyo a sus fieles.
Mindszenty fundó numerosas escuelas y parroquias, y su nombre se encuentra ligado a una carta de protesta de varios obispos en contra de los asesinatos de judíos cuando Adolf Hitler comenzó a arremeter contra ellos en Alemania. Su firmeza ante la presión del nazismo y los llamados Cruces Flechadas (partido filo nazi surgido en Hungría durante la IIª Guerra Mundial) supuso un poderoso freno a las atrocidades que trataron de llevarse a cabo contra los judíos.
En efecto, durante la Segunda Guerra Mundial, con Hungría aliada del Eje, Mindszenty ayudó a muchos húngaros pobres, coordinando el abastecimiento de alimentos en campos de refugiados. El 4 de marzo de 1944 fue nombrado obispo de Veszprém por el papa Pío XII, quien luego lo nombraría arzobispo de Esztergom.
Mindszenty se convirtió en un símbolo apreciado y respetado por los húngaros de su tiempo, independientemente de su confesión religiosa católica o protestante. Fue arrestado el 27 de noviembre de 1944 por oponerse al alojamiento de los soldados alemanes y húngaros pro-nazis del Partido de la Cruz Flechada en su Palacio. 
Terminada la guerra, el Papa Pío XII lo crea cardenal el 8 de septiembre de 1945 con el título de san Esteban del Monte Celio. 
El nuevo régimen comunista comenzó a realizar ataques verbales y legales contra la Iglesia católica, y en especial contra la figura de Mindszenty, quien respondió a todas las acusaciones. El Cardenal fue arrestado entonces el 26 de diciembre de 1948 y llevado a un cuartel en Budapest, donde constantemente fue sometido a torturas, tratando de obligarle a renunciar a su cargo eclesiástico.
Sometido a juicio, el tribunal comunista le condenó a cadena perpetua.
El Cardenal en el banquillo
Posteriormente y a causa de su delicada salud, fue mantenido bajo arresto domiciliario, 
Durante el estallido de la Revolución Húngara de 1956 fue liberado y llevado a Budapest, donde realizó varias alocuciones públicas y en la radio en favor de la libertad de Hungría.
El Cardenal Mindszenty con un grupo de patriotas húngaros durante la Revolución de 1956

Una vez fracasada la revolución anti-comunista, Mindszenty se vio obligado a refugiarse en la embajada de los Estados Unidos, donde recibió asilo político ese mismo año. En ese recinto permaneció entonces más de una década hasta que fue liberado el 23 de septiembre de 1971, tras llevarse a cabo ciertos convenios entre la Santa Sede y el gobierno comunista húngaro. El Cardenal abandonó el país y se refugió en Austria, donde continuó brindándole apoyo a los húngaros que vivían dentro y fuera de Hungría.
En los años siguientes el Cardenal viajó a los Estados Unidos, Canadá, Colombia y a otras naciones para encontrarse con sus fieles húngaros en el exilio.
En 1975, Mindszenty visitó a la comunidad húngaro-venezolana, siendo recibido por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez con honores de jefe de Estado. 
Falleció el 6 de mayo de 1975 en Viena.
Tras el final del régimen comunista húngaro, los restos del cardenal Mindszenty fueron trasladados a Esztergom, siendo depositados en una capilla de su catedral, lugar que sigue siendo visitado y honrado por el pueblo húngaro, siempre agradecido a la memoria de su valiente y caritativo pastor.
Tumba del cardenal Mindszenty en Esztergom
Foto:Andres rus