SERVUS HISPANIARUM REGIS



martes, 24 de enero de 2017

LA MEDALLA DE LA CORONACIÓN DE MARÍA ANA COMO REINA CONSORTE DE BOHEMIA (1836)

Anton Einsle - Maria Anna Carolina Pia, Prinzessin von Savoyen.jpg
La emperatriz María Ana

María Ana de Saboya (María Anna Carolina Pia di Savoia), nació el 19 de septiembre de 1803 en el Palacio Colonna de la ciudad de Roma. Era hija del rey Víctor Manuel I de Cerdeña y de su esposa María Teresa de Austria-Este. Tenía una hermana gemela, la princesa María Teresa de Saboya, que fue Duquesa de Parma y Lucca.
María Ana y su hermana gemela fueron bautizadas por el papa Pío VII, siendo sus padrinos sus abuelos maternos, el archiduque Fernando de Austria-Este y su esposa María Beatriz de Este.
El 12 de febrero de 1831, en Turín, María Ana contrajo matrimonio por poderes con el rey Fernando V de Hungría (más tarde emperador Fernando I de Austria). El 27 de febrero, la pareja se casó en persona en Viena, en la capilla del Cardenal Arzobispo de Olmütz. María Ana y Fernando se dedicaron el uno al otro y no tuvieron hijos.
El 2 de marzo de 1835, su esposo se convierte en Emperador de Austria como Fernando I, y como su legitima esposa, María Ana pasó a ser la Emperatriz Consorte de Austria.
El 12 de septiembre de 1836, fue coronada como Reina de Bohemia en Praga.
A consecuencia de los hechos revolucionarios acaecidos en el Imperio, el 2 de diciembre de 1848, Fernando I abdicó como emperador de Austria, pero conservó su rango imperial, María Ana se tituló en adelante la emperatriz María Ana. Vivieron juntos retirados de la política, los inviernos en el Castillo de Praga y los veranos en Reichstadt (hoy Zákupy).
María Ana murió en Praga el 4 de mayo de 1884 a los 80 años. Sus restos reposan junto a los de su esposo en la tumba número 63 de la Cripta Imperial de los Capuchinos en Viena.
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Para conmemorar su coronación como Reina Consorte de Bohemia, se acuño una medalla circular de bronce. En su anverso aparece la efigie de María Ana tocada con tiara, pendientes y pequeña corona sobre un elaborado recogido. Completan su exorno un collar de perlas en dos vueltas y pendientes también de perlas.
Le rodea la inscripción latina ALUSIVA A SU DIGNIDAD IMPERIAL Y REAL COMO CONSORTE DE fERNANDO I: "MARIA. ANNA. AUGVSTA. FERDINANDI .I. IMP. ET. REGIS"
Anverso de la Medalla
Foto: www.ebay.fr breizh.antiques.5
El reverso presenta en primer término las armas reales de Bohemia acompañadas por una almohada ceremonial que soporta un cetro y una rama de olivo; todo ello bajo la protección de la Corona de San Wenceslao. Le rodea la inscripción latina que indica la nueva vinculación de la soberana con estos territorios: "GERMANY. ET. ALTERA. MIHI. PATRIA". también, en zona de exergo, se muestra otra inscripción de módulo menor alusiva al lugar, fecha y año de la coronación: "CORON. PRAGAE. MENSE. SEPT. MDCCCXXXVI"
Reverso de la Medalla
Foto: www.ebay.fr breizh.antiques.5

domingo, 22 de enero de 2017

EL GENERAL PORLIER: DE HÉROE DE GUERRA A MÁRTIR LIBERAL

La Ilustración Gallega y Asturiana 1880 04 28 Juan Díaz Porlier.jpg
Grabado con el retrato de Porlier

Juan Díaz Porlier nació en la ciudad de Cartagena de Indias (Virreinato de Nueva Granada) en 1788. Era hijo natural del coronel don Esteban Porlier Asteguieta.
Junto a su tío don Rosendo Porlier Asteguieta, oficial de la Armada, participó en la batalla naval de Trafalgar (1805) a bordo del "Príncipe de Asturias".
Deja la Armada y pide su ingreso en el Ejército. En 1806 ya es capitán del Regimiento Mallorca.
Iniciada la Guerra de Independencia con el empleo de teniente coronel, participa heroicamente en la Batalla de Gamonal (1808).
Recreadores conmemorando la Batalla de Gamonal
Foto:Jesús Serna

A partir de 1809 se dedica a organizar una fuerza guerrillera con la que dará golpes de mano en tierras de Castilla, llegando a conquista a los franceses Aguilar de Campoo.
Ascendido a brigadier, realizó operaciones en tierras santanderinas a las órdenes del mariscal de campo don Francisco Ballesteros.
La zona de operaciones de Porlier se extenderá entre el Duero y el Cantábrico, colaborando tanto con el Ejército de Galicia y Asturias como con la Armada británica. En diciembre de 1809 se encontraba operando en la zona de Pradilla y Valgañón, en el límite de las provincias de Burgos y Logroño con más de 2.000 hombres. Porlier aspiró siempre a transformar su unidad en una división bien instruida y disciplinada, por lo que perserveró en su entrenamiento.
A comienzos de 1810 Juan Díaz Porlier formaba parte del ejército de Asturias con unos 1.000 hombres, que constituían la división volante llamada de Cantabria. En febrero de ese año Porlier acudió desde Tarna a Infiesto. El día 10, Porlier efectuó una incursión hacia Oviedo al mando de 50 jinetes y 300 infantes, llegando a entrar brevemente en la capital de Asturias.
A principios de julio de 1810, partiendo de Ribadeo, con unos 7.500 hombres entre ingleses y españoles, a bordo de seis fragatas británicas mandadas por el comodoro Mends y de ocho lanchas españolas armadas, desembarcó a media milla de Santoña, expulsando a los franceses de la plaza. En el puerto se apoderó de 50 embarcaciones y destruyó algunos cañones. A su regreso hacia Santander batió en Galizano a un destacamento de 250 hombres, a los que tomó algunos caballos, armas y pertrechos. Desembarcó en Bermeo el 10 de julio, destruyendo baterías y fuertes enemigos, arrojando al mar más de 100 cañones y gran cantidad de municiones. Aprovechó la oportunidad para proveer de armas a los paisanos, con las que pudiesen oponerse al invasor. El 22 de julio la expedición regresó a La Coruña llevando con ellos a 200 prisioneros y a 300 voluntarios vizcaínos.
El general Porlier
El 5 de agosto una nueva expedición zarpó del puerto coruñés, desembarcando en la ensenada de Cuevas del Mar, a unos diez kilómetros de Ribadesella. Marchó hacia el interior sobre el pueblo de Potes y recorrió los límites de Cantabria y Asturias, cortando las comunicaciones francesas con Santander. Más tarde se dirigió hacia Asturias y atacó Gijón el 16 de octubre, para apoyar el desembarco de las tropas del mariscal de campo don Mariano Renovales. 
En diciembre de 1810 formó el Regimiento Provincial de Laredo de infantería de línea, los Batallones de infantería ligera I, II y III de cazadores y el escuadrón de Húsares de Cantabria. 
A comienzos de 1811 Porlier fue designado como jefe de la vanguardia del nuevo 7º Ejército, el cual se organizó en Potes bajo las órdenes del general Gabriel Mendizábal con un total de 4.247 hombres. El 4 de agosto logró entrar en Santander partiendo de Potes, pero los franceses la recuperarían poco después.
El 2 de agosto  de 1812 entró por tierra en la plaza de Santander, mientras las fuerzas navales la atacaban simultáneamente. Con anterioridad había cortado las comunicaciones entre las guarniciones de esta ciudad y de Torrelavega. En ese mismo mes los franceses abandonaron Reinosa, punto clave en las comunicaciones de estas tropas con Madrid y Palencia. Por este motivo, su presencia en la plaza había sido hostigada reiteradamente por Porlier y Campillo, lo cual los obligó a protegerla con numerosos efectivos. El 12 de febrero de 1813 los españoles retomarían Laredo, pero los franceses lograron retener Santoña durante el resto de la guerra.
Los éxitos de Porlier en León, Valladolid, Palencia, Asturias y Santander llevaron a la Regencia a ascenderlo al grado de general. En esta etapa, recibió el apodo de el Marquesito o El Marquesillo debido a que, con el fin de reunir voluntarios, se hacía pasar por sobrino de Don Pedro Caro Sureda, marqués de la Romana, y héroe del regreso de la división española enviada en apoyo de Francia a Dinamarca en 1807. Otras fuentes, incluso, afirman que Porlier era en realidad hijo natural del propio marqués de la Romana.
Pedro Caro y Sureda, marqués de la Romana (Museo del Prado).jpg
El IIIº marqués de La Romana
El 31 de agosto de 1813 Porlier participó con sus tropas en la victoria de San Marcial, integrado en el flanco izquierdo del 4º Ejército español que mandaba el general Freire, el cual sumaba en total unos 10.000 hombres. Durante la lucha, logró defender con éxito las alturas de San Marcial frente al segundo ataque de las tropas del mariscal Soult.
El 31 de diciembre de ese mismo año Porlier se encontraba al mando de la 5ª división, empeñada en el bloqueo de Santoña.
Fuerte de San Martín en Santoña (Cantabria)
Foto: Freihalter
Contrajo matrimonio con una hermana del conde de Toreno, Josefa Queipo de Llano y Ruiz de Saravia, algo mayor que él, y con la que tuvo una hija, Juana, que falleció en Bilbao, el 23 de anero de 1814. Durante el desarrollo de la Guerra de la Independencia, Porlier estuvo siempre muy atento a cuanto sucedía en el resto de España, manteniendo corresponsales en diversas ciudades y recibiendo periódicos de todos aquellos sitios. Para ello utilizaba el evidenciador seudónimo de Juan de Cartagena, en clara alusión a su lugar de nacimiento, Cartagena de Indias.
Acabó guerra con el grado de mariscal de campo, posibilitado la vuelta de Fernando VII al trono, pero se mostraba disconforme a la vulneración de la Constitución de 1812 que hizo aquel monarca. Tras la difusión del Manifiesto de los Persas y la publicación del Decreto de Valencia de mayo de 1814, se restablecía en España el absolutismo.
Porlier inició entonces conversaciones con militares y civiles liberales que, sintiendo el amor a España, estaban sin embargo en contra de la política de Fernando VII. 
Traicionado por su propio secretario, el amanuense Agapito Alconero, en la madrugada del 29 de mayo de 1814 es detenido en Madrid y condenado el 16 de julio a cuatro años de cárcel. Para cumplirlos es llevado a La Coruña, siendo encerrado en el Castillo de San Antón, de donde sale en prisión atenuada para tomar baños medicinales en el vecino pueblo de Arteixo, por lo que el 19 de agosto pasa con su esposa a residir en el lugar de Pastoriza en la casa de un correligionario, el acomodado comerciante de origen palentino don Andrés Rojo del Cañizal, en la cual prepara un pronunciamiento liberal.
Porlier regresa a La Coruña en la noche del 18 al 19 de septiembre de 1815, llegando a la ciudad hacia la una de la madrugada. Con la ayuda de varios oficiales asturianos que habían combatido junto a él, hizo prisionero al capitán general y a las autoridades militares. Tras hacerse con el control de la plaza en menos de dos horas, proclamó la Constitución de 1812. En un manifiesto liberal de carácter moderado, exhortaba a la nobleza y a la burguesía a colaborar con la monarquía constitucional en la cual debían de ser respetadas tanto "las prerrogativas del trono como los derechos de la nación". Solicitaba la convocatoria de Cortes elegidas por el pueblo, las cuales deberían tener la libertad de realizar en la mencionada constitución los cambios que exigía la situación.
Consiguió el respaldo de una parte de los comerciantes de la ciudad, entre los que destacaban Juan de Vega y Pedro de Llano, así como de prácticamente todas las fuerzas militares acantonadas en ella y en la base naval de Ferrol. Siguiendo sus órdenes, para unirse a él salió de esta última ciudad al frente del primer batallón del sexto regimiento de marina, el brigadier de la Real Armada don Ramón Romay y Jiménez de Cisneros. El día 21, al frente de varios cuerpos sublevados que sumaban 864 hombres, se dirigió a Santiago de Compostela con intención de que las autoridades y cuerpos militares allí acuartelados se uniesen al pronunciamiento
Entre tanto, las tropas reunidas en Santiago por el arzobispo Rafael de Múzquiz y Aldunate y el general Pesci avanzaron hasta Sigüeiro bajo las órdenes del general don José javier de Imaz y Altolaguirre, a la sazón comandante militar de aquella plaza.
En un descanso en el camino, en el Mesón de Deus, o de Viqueira como también se le conoce, sito en el lugar de Merelle, a la entrada del pueblo de Ordes, mientras escribía al lado de la lumbre, Porlier fue traicionado por un grupo de 39 sargentos del 6º Regimiento de Marina comprados por un agente infiltrado en la columna. Los sargentos mandados por Antonio Chacón logran tomarlo prisionero junto con sus oficiales. Sus tropas, al verse sin jefes, no ofrecieron resistencia. En las primeras horas del día 22 Porlier es formalmente detenido por el juez don Tomás Antonio de la Iglesia al frente de un grupo de paisanos de la jurisdicción de Folgoso.
Llevado primero a Santiago de Compostela en secreto, pasa después a La Coruña en donde es encausado por el capitán general don Felipe Augusto de Saint Marcq. El 22 de septiembre comienzan los interrogatorios en la Real Audiencia y Capitanía de La Coruña y el día 26 se oficia su degradación y pena de muerte.
Pasó sus últimos días en el castillo de San Antón en donde redactó su propio epitafio:
Aquí yacen las cenizas de D. Juan Díaz Porlier, General de los ejércitos españoles. Fue dichoso en cuanto emprendió contra los enemigos de su patria y murió víctima de las disensiones civiles. Almas sensibles respetad los restos de un desgraciado.
Al haber sido degradado no se le concedió el ser fusilado, como hubiese correspondido a su profesión y rango. Fue ahorcado en La Coruña, en el Campo da Leña (actualmente Plaza de España, donde existe una estatua suya) el 3 de octubre de 1815. Allí se le condujo a lomos de un burro, vestido con una levita verde. Después, fueron quemados públicamente sus proclamas y escritos. Todas las casas y tiendas de la ciudad permanecieron cerradas en señal de duelo. 
Fusilamiento del general Lacy. Medallones de Lacy y Porlier. Ilustración de "La segunda casaca" de Galdós.jpg
Grabado alusivo al ahorcamiento de Porlier y el fusilamiento de Lacy
Tras la ejecución se llevó a cabo un proceso contra los participantes militares en el levantamiento. A finales de 1819 todavía permanecían muchos de ellos encausados y presos. En cambio, al igual que el brigadier Romay, la mayor parte de los responsables civiles habían logrado huir al extranjero.
Monumento a Porlier en La Coruña
Foto: Marvelshine
Falleció, pues, Porlier a los 26 años, quedando su viuda doña Josefa Queipo de Llano encerrada en una celda del pequeño Colegio de las Huérfanas en Betanzos (La Coruña), que regentaban las monjas agustinas, bajo la custodia del escribano de aquella ciudad don Vicente Feliciano Faraldo. Este absolutista, llegó a impedirle durante cinco años el abrir los baúles en los que se conservaban los objetos personales de su marido. 
Sólo gracias al pronunciamiento liberal de 1820, logró recuperar la libertad. El 4 de mayo de ese año fueron trasladados los restos mortales de Porlier, desde la capilla de San Roque al convento de San Agustín en pública procesión. La reposición de Fernando VII como rey absoluto por la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis (1823), llevó a los liberales a ocultar sus restos para evitar que fuesen profanados. Al parecer regresaron a la mencionada capilla de San Roque, siendo colocados bajo el altar de San Antonio.

jueves, 19 de enero de 2017

CONFERENCIA EN LA REAL ACADEMIA DE JURISPRUDENCIA Y LEGISLACIÓN


Nos remite amablemente don Fernando García Mercadal, Vicepresidente de la Sección de Derecho Premial de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, invitación para una interesante conferencia que va a tener lugar el día de hoy.
En efecto, este jueves 19 de enero de 2017, y en sesión organizada por la ya citada Sección de Derecho Premial de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación,  el Excmo. Sr. Don José Leandro Martínez-Cardós Ruiz, Letrado del Consejo de Estado, disertará sobre el tema: Algunas cuestiones jurídicas sobre los honores y distinciones en España y en el Derecho Comparado.


"Salón del Trono" recomienda esta conferencia sobre Derecho Premial
Lugar: Sede de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. 
c/ Marqués de Cubas nº 13. Madrid.
Hora: 19´30 h.

Imagen de una sesión académica en la Real de Jurisprudencia y Legislación

miércoles, 18 de enero de 2017

VIIIª EDICIÓN DEL JANTAR DE REIS


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El Jantar de Reis celebrará su VIII edición el próximo día 4 de febrero de 2017, en el Palacio de los Duques de Braganza, en la histórica ciudad portuguesa de Guimarães.
Como ya es tradición, este evento estará presidido por S.A.R. Dom Duarte, Duque de Braganza, Jefe de la Casa Real Portuguesa.
Bajo el patrocinio de la Casa Real Portuguesa, de la Casa Real de Rwanda, de la Casa Real de Hawai y de la Casa Real de Egipto, esta iniciativa se basa en una voluntad de transversalidad monárquica que incluye a muchos actores locales, movimientos y asociaciones monárquicas, así como personalidades de relevancia política y social.
Han confirmado su asistencia S.M. el Rey Yuhi VI de Rwanda, la Princesa Owana Salazar, jefe de la Casa Real de Hawai, y el Príncipe Osman Rifat Ibrahim de la Casa Real Egipcia.
La cena de gala y el espectáculo serán presentados de nuevo por el maestro de ceremonias don Carlos Evaristo, productor y conocido comentarista de Rtp, History Channel y National Geographic Channel. La animación estará a cargo del consagrado cantante "Clemente" y la "Princesa Owana Salazar", muchas veces ganadora del Grammy Award.
En la línea de lo que ya se ha hecho en años anteriores, el Jantar de Reis 2017 en Guimarães, servirá también para promocionar su patrimonio cultural, en particular los monumentos, la gastronomía y el vino celebrándose en paralelo la VI Muestra de Vinos y productos regionales y nacionales de Portugal.
También en esta ocasión habrá un programa complementario con la recepción y visita de los jefes de las casas reales a Santarém, Fátima, Ourém y Braga.
El mismo día 4 de febrero se procederá también a la inauguración de una exposición, en los claustros del Palacio de los Duques de Braganza, del escultor Dinis Ribeiro.
La recaudación de este Jantar de Reis 2017 será destinada al proyecto "Niños de Bissauzinho", en Guinea Bissau. Todos los donativos recibidos para esta causa humanitaria, desde un mínimo de 100 euros, tendrán un reconocimiento especial, con la concesión de un Diploma y una medalla de benefactor.
No hay texto alternativo automático disponible.

lunes, 16 de enero de 2017

LA ESTRELLA DEL ATLÁNTICO

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Oficiales de la Royal Navy escrutan el mar en busca de actividad submarina alemana en 1941
La Estrella del Atlántico (Atlantic Star) fue una de las varias medallas de campaña del Reino Unido y de la Commonwealth otorgadas por servicios prestados durante la Segunda Guerra Mundial.
En concreto, la Estrella del Atlántico se concedía a todos los marinos que hubieran prestado un mínimo de seis meses de servicios en las distintas naves de la Royal Navy, dentro del teatro de operaciones del Atlántico, entre el 3 de septiembre de 1939 y el 8 de mayo de 1945.
Las tripulaciones aéreas debían haber realizado al menos un vuelo operativo contra el enemigo en ese citado teatro de operaciones. 
Como condición previa, los receptores debían estar ya en posesión de la Estrella de 1939-1945, antes de comenzar a computar méritos para la estrella del Atlántico, por lo que el periodo de servicio real para obtenerla era de 12 meses.
El personal de la Marina Mercante también era apto para lograr la distinción. Se requería haber servido en aguas territoriales atlánticas, en los convoyes enviados a la Unión Soviética o en aguas del Atlántico Sur.
La Estrella se concedía de forma inmediata si el periodo de servicios acababa con la muerte del militar, o este quedaba inválido o herido. La concesión de una Distinción al Valor o ser citado en el Orden del Día, también otorgaba la Estrella de manera inmediata.
La insignia estaba formada por una estrella de seis puntas con un alto de 44 mm y un anchura de 38 mm.
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Anverso y reverso de la Atlantic Star
En el anverso aparecía el monograma real de Jorge VI cubierto con una corona imperial británica. Rodeando el monograma se muestra una inscripción en lengua inglesa que dice: "The Atlantic Star". El reverso es liso, aunque en los casos de las concedidas a personal de Australia y Sudáfrica, llevan grabado el nombre del receptor.
La cinta, que fue diseñada por el propio Rey Jorge VI, se organiza mediante tres franjas de color: azul, blanco y verde mar. El azul y el verde se degradan hasta llegar al blanco central. Todos ellos representan los colores del Océano Atlántico.
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Cinta de la Atlantic Star
Col. André Kritzinger
A la medalla se le podían incluir, en función de los servicios prestados, dos barras con los nombres grabados: "Air Crew Europe" o bien "France and Germany".

domingo, 15 de enero de 2017

LA IGLESIA MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOTERRAÑA

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Vista del claustro y la espadaña de la iglesia

La iglesia monasterio de Nuestra Señora de la Soterraña se encuentra en la villa de Santa María la Real de Nieva (Segovia)
El monasterio tiene su origen en la aparición de una imagen de la Virgen María en un descampado del entonces municipio de Nieva, que probablemente había sido enterrada a la entrada de los árabes en España. Por ese motivo de hallarse enterrada se la denominó como Virgen de la Soterraña.
Conocedora de este suceso, la reina Catalina de Lancaster mandó edificar una iglesia que acogiera la imagen mariana, contra la opinión del cura de Nieba, que quería llevarla a su pueblo, y de la nobleza de Segovia que optaba por trasladarla a la capital. Persistiendo en su propósito, la Reina obtuvo dos bulas del papa Clemente VII, despachadas en febrero de 1393, para que la iglesia quedara libre de la jurisdicción del cura de Nieva, concediendo además el establecimiento de un prior y seis capellanes para el servicio necesario e indulgencias a los que visitaran el templo ciertos días del año.
La reina Catalina sufragó gran parte de las obras con dinero de la corona, así como también muchos fieles que contribuyeron con dinero y aportaciones personales para la construcción. Dos bulas adicionales del papa Benedicto XII, dadas en 1395 en Aviñón, concedían indulgencia a los que dieran limosna para la construcción.
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La Virgen de la Soterraña en la actualidad
La primitiva iglesia era rectangular, dividida en tres naves y orientada al este. La puerta de entrada de uso cotidiano estaba al norte y al oeste tenía otra que sólo se abría para la entrada de romerías y procesiones ciertos días al año, denominada puerta del perdón.
El 2 de febrero de 1399 en Toledo, la Reina otorga carta de entrega de la imagen y el convento de Santa María a la Orden de Predicadores de Santo Domingo (Dominicos) que se materializó con la aceptación de dicha Orden el 7 de septiembre de ese mismo año.
Para la inauguración se realizó una gran fiesta con una procesión solemne que desde la ermita de Santa Ana, lugar donde se había instalado provisionalmente la Soterraña, hasta la recién construida iglesia siendo llevada por los siete capellanes, con la presencia del obispo de Segovia, don Juan de Tordesillas, religiosos dominicos, autoridades y vecinos de los pueblos próximos. Después de la magna función religiosa, el prelado, en nombre de la Reina fundadora, hizo entrega del templo a los dominicos.
Vista de la cabecera y el lado norte
En 1395 se había fundado, por orden real, la puebla de la villa de Santa María, y en poco tiempo aumentó el censo de vecinos y también el número de romeros que deseaban visitar la imagen, por lo que el templo se quedó pequeño para acoger a tanta gente y entonces se determinó su ampliación. Las fechas de las obras de la iglesia se comenzaron el 23 de enero de 1414, en la festividad de San Ildefonso, y acabaron en 1432.En esta ampliación se le añadió a la iglesia primitiva una nave con un crucero y un ábside, a la par que se construía el monasterio adosado.
La reina Catalina de Lancaster siempre fue la promotora de la construcción con donaciones hasta su muerte. Al fallecer la soberana en 1418, recayó esta tarea en su hijo Juan II. También contribuyeron a sufragar los gastos de las obras las bulas otorgadas por los papas Clemente VII y Benedicto XII, para los que diesen limosna para las obras y además el papa Martín V, en 1425, donó 500 florines de oro y emitió una bula en 1424 como sus antecesores.
El 1 de abril de 1441, estando la reina Blanca I de Navarra de paso en la localidad con objeto de reunirse con los reyes de Castilla, Juan II, y de Aragón, Fernando II, así como con el Príncipe de Asturias don Enrique; falleció la reina, siendo enterrada en la capilla mayor de la iglesia de Ntra. Sra. de la Soterraña. Sus restos permanecieron allí, en contra del deseo expresado en su testamento de ser trasladada a Ujué, y se olvidó su ubicación hasta que la tumba fue descubierta durante unas obras de restauración en 1994.
Sepulcro de doña Blanca I de Navarra
El 28 de octubre de 1473, Enrique IV reunió las Cortes de Castilla en el monasterio de Nuestra Señora de la Soterraña.
Tras la Desamortización de Mendizábal, dejó de considerarse monasterio, dividiéndose su propiedad entre el obispado de Segovia y el ayuntamiento de Santa María la Real de Nieva.
Finalizando el siglo XIX el monumento sufrió dos importantes incendios, el primero en 1899 que afectó al ala sur del monasterio y al año siguiente en el altar mayor de la iglesia.
En 1920 dos de sus elementos fueron declarados monumentos nacionales, la portada de la iglesia y el claustro del monasterio. Desde que se cambió la denominación por la bienes de interés cultural, están catalogados como tales el monasterio y la portada de la iglesia.
El monumento ha sido restaurado en varias ocasiones, la fachada de la iglesia en 1927, y el claustro en 1929, 1954 y 1976.
La nave central y el presbiterio
Foto. G. Freihalter
La iglesia es una construcción cuya arquitectura corresponde a los cánones de estructura gótica de finales del siglo XIV y principios del siglo XV. Se ha calificado su estilo de gótico arcaizante, ya que la influencia del románico continuó en Castilla hasta finales del siglo XIV.
El cuerpo principal de la iglesia consta de tres naves, siendo la central más ancha y alta que las laterales. Esta estructura coincide con la iglesia primitiva. Para su construcción se emplearon en su cimentación pilares de sillería de granito que soportaban anchas paredes de mampostería a base de pizarra, y en el interior cuatro parejas de grandes columnas de ladrillo. En la nave central se encuentra el lugar donde apareció la imagen.
Al cuerpo original se le añadió una nave con un crucero y un ábside con dos capillas laterales. Esta obra difiere de la anterior en la mejor calidad de los materiales empleados, granito y caliza de buena cantería, se han contabilizado 22 marcas de talleres distintos, lo que da una idea del número de obreros que trabajaron en ella. Una vez acabada la obra de los nuevos elementos se derribó la fachada este de la iglesia primitiva quedando todo integrado en un sólo edificio.
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Armas de Santa María de Nieva
Diseño: Osado
En la nave central y en la parte posterior de la iglesia, en un segundo piso, se halla el coro en el que hay una hilera de bellas sillas de nogal labradas. El sotocoro tiene un artesonado madera de influencia mudéjar.
Hay una pintura mural en el ala sur aparecida en la restauración del año 1997 de San Crstóbalcon el niño Jesús a cuestas.
Merece especial mención la nueva entrada al templo, abierta al norte de la nave del crucero. Es de estilo gótico y está constituida por diversos relieves y esculturas. Está dividida en dos calles estrechas y una nave central amplia en la que está situada la arcada ojival. La parte superior de la puerta presenta el tímpano con la imagen de Cristo entronizado como parte central, a su derecha e izquierda figuran dos personas, actualmente decapitadas, que bien podrían ser sus fundadores Enrique III y Catalina de Lancaster, acompañados cada uno de ángeles. Por encima el sol y la luna, representando el universo, y unos ángeles sobre nubes observando el conjunto.
Portada norte
Foto: Borja.al
Todas las dependencias del monasterio están configuradas alrededor de su claustro y con acceso al mismo, a saber: en el ala este la sala capitular, un espacio actualmente destinado a exposiciones y en un segundo piso las habitación donde se aposentaba la Reina en sus visitas a la villa y el salón de de la reina, actualmente una biblioteca. En el ala sur, el Salón de Cortes, donde Enrique IV en el año 1473 reunió las Cortes de Castilla, y seguido el refectorio, donde se realizaban las comidas de los frailes. Y en el ala oeste se situaba el lugar de alojamiento de los frailes y el noviciado de la orden. En un segundo nivel y por bajo del refectorio en el ala sur estaba la bodega donde se guardaban los cereales y demás comida y que les era donada para su sustento.
El 6 de diciembre de 1899 se produjo un incendio en el ala sur del monasterio que hizo que desaparecieran varias de sus antiguas dependencias, como eran un segundo claustro más pequeño, la biblioteca, otras estancias de los frailes, cuadras, corrales y una huerta, que no fueron reconstruidos y su terreno posteriormente fue enajenado quedando el monasterio con su configuración actual.
Probablemente la construcción del claustro del monasterio coincidiera con las obras de ampliación de la iglesia ya que las marcas canteriles que figuran en sus piedras coinciden con varias de las existentes en la ampliación de la iglesia. De planta casi cuadrada, está adosado a la iglesia en el ala sur, con la que se comunica por una puerta.
Vista del claustro
Las columnas tienen fustes asemejan dos cilindros unidos por un bisel en una sola pieza que soportan los capiteles labrados. En el cuerpo superior hoy desaparecido había un sobreclaustro, construido posteriormente en tiempos de los Reyes Católicos.
Lo más destacable del claustro son sus capiteles decorados con relieves por sus cuatro caras y que exhiben una visión general de la forma de vida de las gentes de la Edad Media. Los capiteles representan diversos motivos que en su mayoría pueden agruparse en los ámbitos: modos de vida, naturaleza, símbolos religiosos y criaturas míticas, temas bíblicos y heráldica. Las distintas temáticas se encuentran entremezcladas, salvo los capiteles dedicados al año agrícola que están seguidos, todos los demás temas están colocados de forma alterna; pudiendo mezclarse los motivos incluso en el mismo capitel, plasmando un tema por una cara y otro por la contraria, aunque la mayoría de los capiteles representan una misma temática en todas sus caras.
Armas de Enrique III y Catalina de Lancaster en uno de los capiteles del claustro

viernes, 13 de enero de 2017

LA MEDALLA DE LIEJA

La prensa da cuenta de la resistencia de Lieja
Foto: KZeiksnor

La Medalla de Lieja (Médaille de Liège / Medaille van Luik) es una medalla conmemorativa de campaña que la ciudad de Lieja concedió a sus defensores frente al ataque alemán desencadenado en 1914, a comienzos de la Primera Guerra Mundial. La empecinada defensa de la ciudad por los belgas obligó a los alemanes a emplear piezas de artillería de muy gruesos calibres, especializadas en la destrucción de fortificaciones.
Las primeras concesiones se realizaron en abril de 1920, en el transcurso de una solemne ceremonia presidida por el Duque de Brabante (futuro Leopoldo III) y por el Teniente General, Conde Gérard Leman, quien fuera Comandante en Jefe de las defensas de Lieja durante la batalla que allí se libró entre los días 5 y 16 de agosto de 1914. 
Fueron condecorados unos 70.000 soldados belgas, en su gran mayoría miembros entonces de la 3ª División del Ejército Real. También lo fueron los habitantes de la ciudad de Lieja que fueron enviados a prisión, condenados por un tribunal militar alemán y que recibieron también la Medalla del Prisionero Político.
Aunque la Medalla no tenía carácter oficial, pues había sido distribuida por la ciudad de Lieja y no por el estado belga; siempre fue muy apreciada por su significado de prestigio y de valor demostrado en la defensa de la ciudad. Por ello las autoridades belgas acabaron por permitir su uso, incluso en el uniforme militar.
El Teniente General Gérard Leman en una fotografía de 1919

La Medalla de Lieja estaba acuñada en bronce y contaba con un diámetro de 34 mm.
El anverso muestra la columna conmemorativa conocida como Perron de Liège, símbolo de las Libertades de Lieja, tras el cual se aprecia la cruz de la Legión de Honor, que le fue concedida a la ciudad por Decreto de la Presidencia de la República Francesa, de 7 de agosto de 1914, por su resistencia heroica frente al invasor. Le acompaña la fecha "1914" dividida a ambos lados de la columna y las letras mayúsculas "L" y "G", que en latín significan «Libertas Gentis». Rodea a todo la inscripción en lengua francesa: "La Ville de Liege a ses vaillants defenseurs", y se enmarca por una corona de laurel cerrada al exterior.
Anverso de la Medalla de Lieja
Foto: Fdutil

El reverso representa una escena de guerra con una casamata destruida sobre el valle del río Mosa y algunos soldados que se afanan en defender las ruinas. Le rodea la misma corona de laurel cerrada que al anverso.
La cinta lleva los colores propios de la ciudad de Lieja, el rojo y el amarillo.
Reverso de la Medalla de Lieja
Foto: Fdutil