SERVUS HISPANIARUM REGIS



lunes, 8 de abril de 2013

LA REAL ORDEN DE LAS DOS SICILIAS


Archivo: De vijdpuntige ster van de Orde van de beide Sicilien.jpg
Esta Orden fue instituida por José Bonaparte, durante su etapa como rey intruso de Nápoles, el 24 de febrero de 1808, como una forma de recompensar a los más valientes entre los que habían ayudado a las tropas de Napoleón en la ocupación del país, o los que habían prestado importantes servicios al Estado.
Archivo: Kinsoen - Portrait en buste de Joseph Bonaparte.jpg
Jose Bonaparte, como rey de Nápoles, luciendo el Toisón de Oro, la Legión de Honor y la Placa y la Medalla de la Orden Real de las Dos Sicilias
La Orden, originalmente, estaba dividida en tres clases: Dignatario, Comendador y Caballero. 
Tras la renuncia al trono napolitano por parte de José, quien se convirtió en rey intruso de España, fue sucedido por Joaquín Murat (cuñado de Napoleón), quien reformó la Orden mediante un decreto de 5 de noviembre de 1808.
Archivo: Medio Escudo de Armas de Joachim Murat como rey de Naples.svg
Armas de Joaquín Murat como Rey de Nápoles
Fuente: Avalokitesvara
Restaurados los Borbones en la persona de Fernando IV, la Orden de las Dos Sicilias  fue confirmada como nacional por decreto de 4 de junio de 1815.
Cuatro años más tarde, en 1819, el mismo Fernando IV (ya Fernando I de las Dos Sicilias), decidió abolir la Orden, reemplazándola por la Real y Militar Orden de San Jorge de la Reunión.
La insignia consistía en una estrella dorada de cinco puntas, esmaltada en rojo, mostrando el escudo de armas de Nápoles con el lema latino: Pro Renovata Patria, así como el escudo de Sicilia, rodeado por la leyenda: Joseph Neapoles Siciliarum rex instituit .

Archivo: Orde van de beide Sicilien Ridder en Commandeur.gif
Insignias de Comendador de la Orden
Foto: Robert Prummel

En perfecta armonía con el estilo de Napoleón, la insignia original estaba rematada por un águila. 
Su diseño influyó notablemente en el de la Orden Real de España que José Bonaparte discerniría en su breve reinado de ocupación en España (1808-1813).
Fernando IV modificó el diseño sustituyendo el águila napoleónica por la corona real, y emplazando una nueva leyenda: Ferdinandus Borbonius Utriusque Siciliae Rex PFA , y una flor de lis con las palabras Felicitati Restituta X Kal., Jun. MDCCCXV.

Cinta Real Orden de las Dos SiciliasCinta de la Orden

domingo, 7 de abril de 2013

LA TORRE DEL ORO



Estos días Semana Santa pasados en la hermosa y queridísima ciudad de Sevilla, me impulsan hoy a invitarles a un paseo por la Torre del Oro, símbolo con la Giralda, de la capital hispalense.

La Torre del Oro fue construida entre 1220 y 1221 por mandato del gobernador Abul Ulá, como torre albarrana y parte de las fortificaciones de Sevilla durante el periodo de dominación almohade. La torre estaba destinada a defender el puerto de la ciudad, pudiendo cortar el acceso a Sevilla desde el Guadalquivir, y para prevenir el movimiento del enemigo a lo largo de la orilla del río. 
Su nombre en árabe era Borg-al-Azajal, que venía a expresar, que el revestimiento de azulejería dorada que destellaba al sol, era como el oro, y se reflejaba en el río dañando la vista. 

Archivo: SevillaTorreDelOro06.JPG
Detalle del cuerpo superior de la Torre del Oro

La Torre, dodecagonal, está almenada y fue construida en piedra y rematada por una linterna, también almenada y con doce lados. La última linterna y el cupulín dorado se añadieron en 1769.
El exterior de la Torre estaba cubierto de azulejos, siendo visibles los de color verde y blanco que permanecen en las enjutas de los arcos ciegos de la fachada. Los azulejos que cubrían el resto del edificio eran probablemente dorados, dando a la Torre su nombre popular. 

Archivo: Torre del Oro. Sevilla bandera Spain.jpg
La Torre del Oro

La Torre del Oro era uno de los dos puntos de anclaje para una cadena grande que se tendía, en caso necesario, para bloquear el río Guadalquivir. El otro punto de anclaje, en Triana, ha desaparecido y posiblemente se hundiera a consecuencia de los efectos del Terremoto de Lisboa de 1755. 
Durante la Reconquista de Sevilla, la cadena fue utilizada en la defensa de la ciudad contra la flota castellana comandada por Ramón de Bonifaz en 1248. Bonifaz rompió la cadena con sus naves logrando hacerse con el control del río y aislar Sevilla de Triana. La ciudad sitiada pronto se rindió a las fuerzas cristianas lideradas por Fernando III el Santo.
Este pasaje histórico protagonizado por marinos cántabros al servicio de la marina castellana quedó inmortalizado en los escudos de las Cuatro Villas de la Costa de Cantabria (Lareado, castro Urdiales, Santander y San Vicente de la Barquera) y fue posteriormente incorporado al Escudo de Cantabria. En ellos se representa la Torre del Oro y una nave rompiendo las cadenas que cerraban el paso por el río Guadalquivir.

Archivo: Escudo de Santander.svg
La Torre del Oro, la cadena sobre el Guadalquivir y la nave de Bonifaz, representadas en las armas de Santander

Tras la reconquista de la ciudad, se utilizó como capilla dedicada a San Isidoro de Sevilla. 

Archivo: Torre del oro nocturna en Sevilla.jpg
La Torre del Oro vista desde la orilla de Triana
Foto: Glauka

La leyenda cuenta que la Torre del Oro servía como refugio a las damas que cortejaba el Rey Pedro I el Cruel, cuyo más celebre amorío fue el de doña Aldonza, hermana de doña María Coronel, que vivía aquí, en la Torre del Oro, mientras que su esposa, María de Padilla, habitaba en el Alcázar. 
Después se utilizó como prisión. Es completamente falsa la leyenda que presenta la torre como almacén del oro y la plata venidos de América.
El Terremoto de Lisboa de 1755 causó en la Torre grandes desperfectos, y se pensó en demolerla siguiendo el proyecto del Marqués de Monte Real, quien deseaba ensanchar el paseo de coches de caballo, a efectos de dejar el paso de San Telmo al Puente de Triana más derecho. La fuerte oposición del pueblo de Sevilla, que llegó hasta el Rey, impidió que se cometiera tal destrozo. 
Archivo: El Guadalquivir y la Torre del Oro de David Roberts.jpg
Vista del Guadalquivir y la Torre del Oro por David Roberts (1832)

En 1760 se arreglaron los daños, macizando la planta inferior de la torre, reforzándola con escombros y mortero, y dejando la puerta del paso de ronda de la muralla como puerta de acceso principal. Ese mismo año se construyó el cuerpo cilíndrico superior, obra del ingeniero militar Sebastián Van der Borcht, artífice también de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla. Estas obras cambiaron el aspecto de la torre respecto al que puede observarse en grabados de los siglos XVI o XVII.
El triunfo de la Revolución de 1868 dio inicio a una apresurada demolición de los lienzos de murallas sevillanas, poniéndolas a la venta para aprovechar sus materiales de derribo. Nuevamente la oposición popular fue la que evitó que la Torre del Oro perdurara como monumento histórico. 
El 21 de marzo de 1936 se dispuso la instalación en la torre del Museo Marítimo por orden del Ministerio de Marina. En septiembre de 1942 comenzaron las obras de restauración, durante las cuales se mejoraron el aspecto de la fachada y se habilitaron dos plantas para la exhibición del museo y la tercera para alojar investigadores. El museo se inauguró el 24 de julio de 1944, para lo cual se llevaron 400 piezas del Museo Naval de Madrid.
Archivo: SevillaMuseoNavalTorreDelOro16.JPG
Una de las dependencias del Museo Naval de la Torre del Oro

Hoy en día, la Torre del Oro, después de haber sido restaurada en 2005, contiene grabados, cartas naúticas, modelos, instrumentos de navegación y documentos históricos. El museo presenta la historia naval de Sevilla y la importancia de su río.
Las vistas sobre Triana y Los Remedios son magníficas.

sábado, 6 de abril de 2013

CENA BENÉFICA DE LA ORDEN DE CARLOS V




La Imperial Orden Hispánica de Carlos V, de la Sociedad Heráldica Española, va a celebrar el próximo día 19 de abril su tradicional cena benéfica en ayuda de las monjas del Real Monasterio de San Jerónimo el Real de Granada.
Reproducimos a continuación la información oficial sobre el evento.
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CENA BENÉFICA, EN AYUDA DE LAS MONJAS DE CLAUSURA DEL REAL MONASTERIO DE SAN JERÓNIMO DE GRANADA.



El Consejo Supremo de la Imperial Orden Hispánica de Carlos V, de la Sociedad Heráldica Española, ha fijado como nueva fecha el próximo día 19 de abril, viernes, para la celebración de la tradicional CENA BENÉFICA, en el salón Alcázar de Toledo, de la Residencia Militar Alcázar, Claudio Coello 137, semi esquina a Diego de León, Madrid.

PROGRAMA
Apertura del salón y vino español de bienvenida, a las 21,00 horas.
Cena de hermandad a las 21,30 horas.
Subasta de Collage de Salvador Vitoria, obra de Antonio Leandro Bouza, dibujo de Francisco Conesa, acuarelas de Helguero y rifa de otros regalos, a las 23,00 horas.
Baile y barra libre, a las 0,00 horas.
El coste de la asistencia es de 60 euros, pudiendo ser acompañados de familiares y amigos. Rogamos aportar algún regalo para la rifa o subasta.

RESERVAS

Pueden contactar con la Sociedad Heráldica Española, teléfono 91 561 40 73, fax 91564 03 49, e-mail she.carlosv@gmail.com antes del día 13 de abril. El pago puede hacerse por TRANSFERENCIA a Sociedad Heráldica Española, indicando nombre y concepto, Banco Santander 0049 0328 22 2710108146. Remitiendo JUSTIFICANTE a nuestro fax 91 564 03 49.
En caso de no poder asistir y quiere contribuir, puede hacerlo en esa misma cuenta.

Caballeros: Traje oscuro.
Damas: Elegantes, como siempre.

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Seamos generosos con esta iniciativa de caridad que busca el mantenimiento de esa querida comunidad de religiosas en el histórico inmueble granadino que custodia los restos de Gonzalo Fernández de Córdoba, el "Gran Capitán".






viernes, 5 de abril de 2013

EL INSTITUTO DE ODIVELAS (PORTUGAL)

Símbolo do Instituto de Odivelas


Parece que la actual recesión y los recortes masivos amenazan ahora a un histórico centro educativo de nuestro vecino Portugal. 
El angustiado llamamiento de la madre de una alumna, ayer en las redes sociales, nos lleva a publicar hoy esta entrada para que se tenga conocimiento de lo que puede desaparecer y perderse.
Se trata de una institución centenaria cuyo futuro parece verse amenzado  por el ansia recaudatoria de los estados en crisis, se trata del Instituto de Odivelas.

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El Instituto de Odivelas se encuentra junto a los muros de la abadía medieval del mismo nombre

El Instituto de Odivelas fue fundado en 1900 por el Príncipe Alfonso de Bragança como una institución educativa dependiente del Estado Mayor del Ejército, que tiene como objetivo la educación de las hijas de los elementos militares de la GNR, PSP, personal militarizado y civiles. 
Actualmente el Instituto cuenta con 292 alumnas distribuidas en los ciclos segundo y tercero y Educación Secundaria en régimen de internado
La misión de este Centro es fomentar la educación moral y cívica, y desarrollar en los alumnos el sentido del deber y el honor, integridad moral, la disciplina y el sentido de la responsabilidad. 

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La Medalla de Oro como recompensa a la excelencia académica de Odivelas


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La Medalla de Plata como recompensa académica de Odivelas

De acuerdo con los presupuestos programáticos y metodológicos establecidos por el Ministerio de Educación; Odivelas ofrece una formación humanística sólida y una buena capacitación técnica con el fin de dar a los estudiantes el conocimiento y la cultura necesaria para entrar en la educación superior y para inscribirse en los cursos de formación conducentes al ingreso en las Fuerzas Armadas de Portugal.
También el Instituto extiende su acción a los antiguos alumnos que siguen estudiando fuera del Instituto. Busca el mantenimiento de un hogar para ellos en el Instituto e integra en sus cursos los estudiantes procedentes de los países africanos de lengua oficial portuguesa, en virtud de acuerdos internacionales de cooperación.

Mensagem Ex.mo Senhor Diretor
El Excmo. Sr. Coronel Director del Instituto de Odivelas, Don José Serra

Sus enseñanzas abarcan las áreas Científicas y Humanísticas, Ciencia y Tecnología, Ciencias Sociales y Económicas, Lenguas y Humanidades, Ciencias Sociales y Humanidades y Artes Visuales). También se ofrece una amplia gama de disciplinas (salud, cuidado de niños, Religión Católica y Educación Moral, Prácticas de Inglés, Informática), actividades deportivas (gimnasia rítmica, natación, baloncesto, fútbol sala, voleibol, hípica, entrenamiento militar, esgrima) y artísticas (Piano , órgano, viola, flauta, coro y teatro) que constituyen su "hoja de vida interior." Para cumplir su misión, cuenta con 67 profesores, de los cuales aproximadamente el 50% son funcionarios civiles del Ejército, y los restantes pertenecen al Ministerio de Educación.
A lo largo de su historia el Instituto de Odivelas ha sido condecorado con el Collar de la Orden Militar de Santiago de la Espada y con la Orden Militar de Avis.




Código de honor
  1. Honrar nuestra patria y todo lo que representa.
  2. Honrar y prestigiar el Instituto.
  3. Vestir con orgullo el uniforme.
  4. Amar la verdad, la lealtad, la amistad y el compartir, dando prioridad a la dignidad individual.
  5. El compromiso total con la educación y la formación física, intelectual y moral, propia y colectiva.
  6. No desfallecer ante la adversidad y ser humildes en la victoria.
  7. Autocontrol en todas las circunstancias y practicar el buen sentido común.
  8. Ser intransigente con la deshonestidad y los actos contrarios al honor y la disciplina.
  9. Respetar a todas las entidades para el buen funcionamiento de la vida académica.
  10. "Ser amiga es ser una hermana."


Desde "Salón del Trono" pedimos a las autoridades portuguesas que defiendan este centro educativo y no sacrifiquen el bienestar y formación de las alumnas en aras de una incierta rentabilidad económica.
¡No al cierre del Instituto de Odivelas!
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Todas las imágenes pertenecen a la web del Instituto de Odivelas.
Para ampliar la información:
http://www.institutodivelas.com/

jueves, 4 de abril de 2013

LA ORDEN DE LA ESTRELLA

Bajo este nombre han sido, y son, numerosas las órdenes dinásticas y caballerescas que se han sucedido a lo largo de los siglos.
Hoy vamos a dedicar nuestra entrada a la más antigua de ellas, la Orden de la Estrella fundada por el Rey Juan II de Francia el 16 de noviembre de 1351.

La Orden de la Estrella surge bajo el influjo de la Orden de la Jarretera inglesa y la inspiración de Godofredo de Charny, el teórico francés del ideal caballeresco, que escribe para los caballeros de su tiempo la obra: "Solicitudes de justas, torneos y guerras". El rey Juan II el Bueno decidió su creación para atraer, mediante una nueva lealtad y disciplina, a los caballeros franceses, deseando evitar que se repitiera el desastre de Crécy, sonora derrota cosechada frente a los ingleses durante la Guerra de los Cien Años. 

Archivo: Orde van de Ster.jpg
Juan II de Francia estableciendo la Orden de la Estrella junto a sus primeros caballeros

Para ser admitido en la Orden de la Estrella sólo eran tenidos en cuenta los méritos personales en el campo de batalla, no tomándose en cuenta las acciones de valor en los torneos
Sus estatutos originales la denominan Orden de Nuestra Señora de la Noble Casa, debido al patronazgo de la Virgen y que la sede de la misma estaba en el Palacio Real de Clichy, en Saint Ouen. Estos estatutos preveían reunir en torno al rey a los 500 mejores caballeros de la nobleza francesa, y que estos caballeros nunca darían la espalda al enemigo. En la Batalla de Poitiers esta disposición causó la muerte o captura de varios miembros de la Orden y rápidamente cayó en desuso.
La norma se suavizó levemente, siendo sustituida por permitirse una una reducida retirada en el combate. A pesar de ello noventa caballeros de la Orden perderían la vida en la Batalla de Mauron (1352) al no poder abandonar el campo del honor.
Juan II tuvo la idea de crear el mismo año, una casa para que sirviera de albergue de viejos caballeros y mutilados en combate.
La excesiva prodigalidad en su concesión en reinados posteriores acabó devaluando el proyecto original y terminó por provocar su olvido.
Los caballeros vestían manto rojo de damasco con una estrella de ocho puntas de gran tamaño en el lado izquierdo del pecho. El interior del manto estaba forrado de armiño.
File:FR - Order of the Star - Ceremonial cloth of a knight.png

Como insignia empleaban un collar de tres cadenas del que pendía una estrella de ocho rayos con la inscripción latina: "Monstrant regibus astra viam" ("La estrella muestra el camino a los reyes"), en alusión a la estrella que guió a los Magos de Oriente hasta Belén. No en vano la primera ceremonia oficial de la Orden tuvo lugar el 6 de enero de 1352.

miércoles, 3 de abril de 2013

CALIXTO III Y SUS MEDALLAS PAPALES


Archivo: C oa Callisto III.svg
Armas papales de Su Santidad Calixto III
Autor: Odejea


Con Calixto III llegaban los Borja (italianizado, Borgia) al Solio Pontificio. Pero más allá de lo que supondría la posterior y tumultuosa época de Alejandro VI, merece la pena poner en valor la obra del primero de los papas de esta famosa familia valenciana.
Alonso de Borja y Cavanilles (S.S. Calixto III), nació en la localidad valenciana de Torreta de Canals el 31 de diciembre de 1378, en el seno de la noble familia de los Borja. Fue hijo de Domingo de Borja y de Francina Llançol, quienes, provenientes de villa zaragozana de Borja, se habían instalado en el Reino de Valencia tras participar en su conquista junto a Jaime I.
Tras estudiar leyes en Zaragoza, fue profesor de derecho en la universidad de Lérida, donde llamó la atención de Benedicto XIII (el "Papa Luna"), que lo atrajo a su causa en el enfrentamiento que el Cisma de Occidente había provocado en la Iglesia.
Su apoyo al Papa Luna lo convirtió en protegido del también valenciano San Vicente Ferrer y le valió ser nombrado canónigo de la Catedral de Lérida y entrar al servicio de Alfonso V de Aragón como jurista y diplomático.
Archivo: BORJA ALFONSO.jpg
Alonso de Borja como cardenal en una tabla anónima del S.XV

Tras la muerte de Benedicto XIII en 1423, tres de sus cardenales se reunieron en cónclave y eligieron como sucesor a Clemente VIII, que instaló su sede en Peñíscola.
En 1429, el rey Alfonso V, que antes había apoyado a Benedicto XIII, deseoso de un acercamiento a Roma, envió a Alfonso de Borja como legado a Peñíscola con la misión de lograr que el antipapa Clemente VIII renunciara y se sometiera al papa Martín V. El éxito de su negociación, supuso el fin del Cisma que había dividido la Iglesia desde 1378, y Alfonso fue recompensado con el nombramiento como Obispo de Valencia, sede en la que sólo permaneció tres años, ya que en 1432 abandonó la ciudad, a la que nunca regresaría, para acompañar a Alfonso V, como vicecanciller y consejero real, en la campaña que habría de concluir en 1442 con la conquista del Reino de Nápoles.
El 2 de mayo de 1444 fue nombrado cardenal por el papa Eugenio IV y comenzó con una práctica que definiría su pontificado: el nepotismo, ofreciendo a sus dos sobrinos, de quienes era tutor, Luis Juan de Borja y Rodrigo de Borja, importantes cargos y beneficios eclesiásticos.
Consejero del papa Nicolás V, a la muerte de éste, en 1455, fue elegido pontífice y adoptó el nombre de Calixto III. Según cuenta la leyenda su elección había sido profetizada por San Vicente Ferrer, pero lo cierto es que fue debida a la influencia política del rey Alfonso V.

File:Alfonso de Borja, obispo de Valencia y papa Calixto III.jpg
Calixto III representado por Juan de Juanes

Tras su elección, reclamó a sus dos sobrinos, a quienes otorgó categoría de príncipes, nombrando notario apostólico a Rodrigo y otorgando el gobierno de Bolonia a Luis Juan, para al año siguiente nombrarles cardenales.
Su atención como pontífice se centró en la reconquista de Constantinopla, que había caído en manos turcas en 1453. Para ello intentó organizar una cruzada enviando delegaciones a Francia, Inglaterra, Portugal, Aragón, el Sacro Imperio y Hungría. Aunque en principio recibió el apoyo de húngaros, portugueses y genoveses, sólo la flota húngara partió hacia Belgrado, que se encontraba sitiada por el ejército del sultán turco, Mahomet II. La victoria conseguida el 14 de julio de 1456 en el sitio de belgrado no evitó que la cruzada fuera un fracaso.
Archivo: 007.jpg Pintoricchio
Calixto III crea cardenal a Eneas Silvio Piccolomini. Fresco de la Catedral de Siena. Pinturricchino
También en 1456, estableció una comisión que anuló el juicio que, en 1431, había condenado a Juana de Aro y la declaró inocente de los cargos de brujería por los que había sido quemada en la hoguera. Ese mismo año promulgó la bula Inter Caetera por la que garantizaba a los portugueses la exclusividad de la navegación a lo largo de la costa africana. Un año antes, el 3 de junio de 1455, decretó la canonización de san Vicente Ferrer.
Hacia el final de su pontificado, en 1458, se enemistó con la corona de Aragón debido a que, al fallecer el que fuera su gran aliado, el rey Alfonso V, se negó a reconocer al hijo de éste, Ferrante I, como rey de Nápoles, al considerar que dicho reino pertenecía a la Iglesia.
El 6 de agosto de 1458 fallecía en Roma, siendo sucedido por S.S. Pío II.

De sus medallas acuñadas como Papa conocemos dos:
La primera de ellas corresponde a la conmemoración de su elección papal en 1455. En el anverso aparece el busto del nuevo pontífice tocado con mitra y rodeado por la leyenda latina: "CALISTVS PAPA TERTIUS".

Fotografía: www.deamoneta.com

En el reverso se representan sus armas papales dominadas por el conocido bóvido de los Borja y timbradas por la tiara y el extremo de las llaves de San Pedro. Le rodea la leyenda latina: "ALFONSVS BORGIA GLORIA ISPANIE"

Fotografía: www.deamoneta.com
La segunda de sus medallas papales reproduce el retrato mitrado del pontífice con la leyenda latina: "CALIXTVS.III..PONT.MAX".

Fotografía: www.deamoneta.com
El reverso muestra una imagen de las murallas de Roma, debidamente reforzadas por orden de Calixto III, siguiendo los nuevos parámetros defensivos de la poliorcética renacentista. En el exergo una leyenda latina en la que se exalta la seguridad y protección que las obras defensivas darán a los habitantes de la ciudad: ".NE.MVLTORUM.SUBRVATUR.SECVRITAS."

Fotografía: www.deamoneta.com


martes, 2 de abril de 2013

LA TIERRA DE LA PASCUA FLORIDA

Archivo: Juan Ponce de León.jpg


Hoy 2 de abril, pero de 1513, hace exactamente 500 años, un bravo aventurero nacido en el pequeño pueblo de Santervás de Campos (Valladolid), JUAN PONCE DE LEÓN, ponía sus pies en las costas de FLORIDA.
Ponce de León: el español que conquistó Florida y puso a Norteamérica en el mapa
Llegada de la expedición de  Ponce de León a las costas de la Florida
Ponce de León, al mando de tres navíos procedentes de Puerto Rico, desembarcaba en lo que se creía una gran isla y que, por haber sido vista por primera vez al final de la Semana Santa, fue llamada «Tierra de la Pascua Florida». Después de su muerte se extendió la falsa leyenda de que Ponce de León perseguía, al llegar a Florida, una mítica fuente de la eterna juventud, cuando en realidad iba en busca de nuevas riquezas y territorios.
A pesar de las posibilidades que ofrecían las nuevas tierras recién descubiertas, los españoles tardarían aún décadas en lograr formar asentamientos estables en ellos, donde la hostilidad de los nativos, un clima de sofocante calor, humedad y frecuentes tormentas y huracanes y un terreno pantanoso lleno de cocodrilos y mosquitos lo ponían francamente difícil. El mismo Ponce de León, que tras su viaje tuvo que hacer frente a la muerte de su esposa, tardó ocho años en regresar a Florida, y eso que en 1514 había obtenido en España el título de «adelantado» de aquella tierra, lo que significaba que la explotaría con sus propios medios en nombre de la Corona.
Finalmente se decidió a partir de nuevo en 1521. En una carta dirigida en febrero de ese año al Rey, entonces ya Carlos I, explicaba su intención de establecer una población permanente y hacer que allí fuera «alabado el nombre de Jesucristo». Antes de acabar el mes partió de Puerto Rico con dos barcos en los que viajaban 200 hombres y mujeres para colonizar Florida y varios religiosos para evangelizarla, además de animales y útiles para labrar la tierra. Pero Ponce no podría disfrutar mucho de este segundo viaje, que iba a ser el último. Durante un nuevo choque con los indios, una flecha fue a clavarse en su muslo y, tras ordenar la retirada de la expedición a Cuba, la infección de la herida acabó con su azarosa vida en el mes de julio. Tenía 61 años.
File:Juan Ponce de León Signature.svg
Firma de Juan Ponce de León
Tras su muerte, fueron varias las expediciones de otros valerosos exploradores españoles que se aventuraron por el suroeste de lo que hoy son los Estados Unidos, poniendo la semilla de la civilización occidental en el continente norteamericano. Lucas Vázquez de Ayllón, Pánfilo de Narváez, Tristán de Luna, Hernando de Soto y Francisco Vázquez de Coronado son algunos de los nombres que se unieron al de Ponce de León en las décadas siguientes antes de que, por fin, en 1565 Menéndez de Avilés fundara San Agustín.

Lo trascendental de la llegada a las costas floridanas fue que, con ella, Norteamérica entró en el mapa del mundo conocido y en la historia de Occidente. Hasta casi un siglo después, en 1607, con la fundación de Jamestown en Virginia, los ingleses no serían capaces de establecer en este continente su primera colonia permanente.

Con la llegada de Ponce de León arranca una historia de presencia de los españoles en Norteamérica que se extendió a lo largo de más de tres siglos. Una vasta y rica parte del pasado español a menudo ignorada en la actualidad, tanto en Estados Unidos, donde el posterior dominio anglosajón orilló las raíces hispanas de estos territorios, como a este lado del Atlántico. Hoy día, no son muchos los españoles conscientes de que su país estuvo presente en América del Norte hasta el 10 de julio de 1821.

Primero fue Florida, pero los españoles llegaron a controlar vastísimas extensiones en Texas, Luisiana o California, que estuvieron bajo dominio español gracias al coraje de un puñado de hombres a los que la historia no ha hecho todavía justicia. El estandarte de la Corona española llegó a ondear a finales del siglo XVIII en la lejana Alaska, en un capítulo histórico hoy poco menos que reservado para eruditos. 
El quinto centenario del descubrimiento de Florida que se cumple este martes se presenta como una oportunidad para recuperar el rico legado español en esta parte del mundo.
Desde principios de año, el estado de Florida está celebrando con un extenso programa de actos sus primeros 500 años en la historia occidental (antes de la llegada de Ponce, se calcula que habitaban la península unos 350.000 nativos). Exposiciones, conferencias y recreaciones históricas, tienen lugar hasta final de año en una demostración de la importancia que los floridanos dan a su historia y el orgullo con que asumen sus raíces españolas.
Florida celebra este martes los 500 años de su descubrimiento por Ponce de León
Fuerte Matanzas (Florida). Foto: ABC

El próximo mes de mayo está prevista la inauguración en la Torre de la Libertad de Miami de la muestra «Imaginando La Florida. Juan Ponce de León y la búsqueda de la fuente de la juventud», que recorrerá distintas ciudades del estado. En junio se prevé la apertura de «Años luz», una exposición de la artista catalana Eugènia Balcells. También se organizará una actividad expositiva en la Feria Internacional del Libro de Miami , que se celebra entre el 17 y el 24 de noviembre, y un programa específico para que programadores y creadores de Florida conozcan la realidad cultural española y puedan llevar a Miami a creadores españoles.
En septiembre se instalará en el Centro Cultural de España en Miami «A tres bandas. Mestizaje, sincretismo e hibridación en el espacio sonoro iberoamericano (siglos XVI-XX)», comisariada por Albert Recasens.
Fuente básica: Manuel Trillo para ABC