SERVUS HISPANIARUM REGIS



miércoles, 12 de diciembre de 2012

JOSÉ BORJES, UN ESPAÑOL AL SERVICIO DE FRANCISCO II



José Borjes (Josep Borges) nació en Vernet (Artesa de Segre - Lérida) en 1813.  Era hijo de un oficial del ejército español que combatía a los franceses en la Guerra de Independencia (1808-1814).
Bajo los auspicios de su padre, se formó en los ideales antijacobinos. En su juventud, se alistó en el ejército carlista, llegando a ser comandante de brigada en 1840. En el transcurso de ese conflicto armado su padre fue fusilado por los isabelinos. Después de la derrota de los carlistas, Borjes se exilia en Francia
Volvió a España durante la Sugunda Guerra Carlista (1846-1848) y nuevamente en 1855.
Regresa de nuevo a Francia y en 1860 se determinó a ir a Roma para servir en el ejército del Papa.
Durante su estancia en Francia, conoció a algunos agentes borbónicos de las Dos Sicilias enviados por el general Thomas Clary, quienes le propusieron servir al gobierno borbónico en el exilio, quien le proveería de armas y dinero. Borjes aceptó la oferta.


El busto del general Borjes en Tagliacozzo. En la placa se puede leer: "El último general de Francisco II". Fuente: www.marsicalive.it

Según lo previsto en el acuerdo, Borjes tenía el objetivo de unir a la población del sur de Italia nuevamente bajo la autoridad del Rey Francisco II, siendo sus puntos principales los siguientes:

1. Proclamar en Calabria la autoridad del legítimo rey  S.M. Francisco II de Borbón.
2. Ocupación del mayor número posible de lugares tomado en ellos las precauciones militares más adecuadas y restableciendo el poder militar y civil de S.M. Francisco II, nombrando alcaldes, diputados ... siempre escogiendo hombres de una completa devoción al Rey y la Religión.
3. Creación de batallones de cazadores y de infantería de línea  entre los soldados desmovilizados y los voluntarios nacionales y extranjeros
4. Desarrollar operaciones militares que permitan liberar Calabria.
5. Nombrar a los gobernadores de las provincias, restaurar la justicia ordinaria y utilizar todo el dinero necesario para las operaciones militares
6. Difundir la proclama del General Clary en la que prometía una amnistía general para todos los delitos políticos.

El general Borjes, con un grupo de combatientes, comenzó su misión saliendo de Marsella, recaló en Malta y luego desembarcó en el Cabo Teulada, Calabria.
Aquí Borjes empezó a dudar de las promesas hechas por Clary, pues se encontró con tan sólo unas pocas personas que lo esperaban, pero a pesar de ello, siguió adelante.
En la noche del 13 al 14 de septiembre de 1860 desembarcarcó en la playa de Brancaleone para pasar a Precacore, donde se le unieron una veintena de voluntarios al grito de "Viva Francesco II!", y luego a Caraffa, donde se produjo el primer enfrentamiento con la Guardia Nacional.
Borjes y sus voluntarios se unieron a la partida de "Don" Fernando Mittica, que constaba de 120 hombres, junto a los que sostuvo duros combates (Plati, Cimina) contra los piamonteses, pero la alianza duró poco tiempo.

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El General Don José Borjes
Fuente: www.adsic.it

En el mes de octubre, desembarcó en Basilicata para unirse al jefe de una de las partidas más temidas en ese período, la de Carmine Crocco. El general catalán fue recibido por Crocco y sus hombres en el bosque de Castel Lagopesole. Los pactos previstos debían convertir su banda en un ejército regular, utilizando tácticas militares precisas y lograr la recluta de nuevos combatientes con los que reconquistar Potenza, la más importante plaza fortficada de la región en manos de los piamonteses.
Crocco, aunque entrado en este acuerdo, no confiaba en Borjes desde el principio, temiendo que iba a desarticular las partidas, haciéndose con los territorios hasta entonces bajo su poder. Era la constatación de la divergencia de opiniones entre el héroe político y militar carlista y el ex pastor ladrón-, el primero fue un luchador romántico cristiano movido por un ideal de justicia política, mientras que al otro le movía una sed cruel y atávica por la justicia social.
Estipulado el pacto, Crocco y Borjes lograron poner sobre las armas un ejército con el que lograron importantes victorias (Trevigno, Castelmezzano, Caliciana, Garaussa, Calandra, Alliano) , pero no lograron apoderarse de Potenza.
Los piamonteses comenzaron a preocuparse seriamente por estas acciones guerrilleras en las que veían el posible comienzo de un levantamiento general. Por ello movilizaron a la Guardia Nacional de numerosas localidades y comenzaron a enviar tropas de refresco para combatir a los que ellos denominaban despectivamente "bandidos" ("briganti").
Las acciones militares habían desgastado considerablemente a los combatientes legitimistas, que se vieron reducidos a un corto número de efectivos.
Crocco decidió retirarse a Monticchio, rompiendo su alianza con Borjes. El general, amargado por su decisión, optó por trasladarse a Roma para informar al rey Francisco II del incidente.


Grabado representando al general Borjes

 
Próximos a la frontera con los Estados Pontificios, entre los Abruzzos y el Lazio, ordenó a sus hombres tomar un descanso durante la noche fría y con nieve del 7 al 8 de diciembre 1861 en Sante Marie, cerca de la granja Mastroddi, en La Luppa. Esta decisión resultó fatal puesto que el general y su grupo estaban siendo perseguidos por los Tiradores de Saboya, comandados por el Mayor Enrico Franchini, quien había sido informado del paso del grupo por algunos lugareños.


Grupo de recreadores, ataviados como "brigantes", durante el homenaje al general Borjes. Fuente: www.marsicalive.it.

Se inició un tiroteo y, después del incendio de la granja por los piamonteses, los legitimistas se vieron obligados a rendirse y fueron llevados a Tagliacozzo, donde se les condenó a muerte sin juicio previo.
Borjes entregó su espada a Franchini, y pidió a confesar en una capilla con los otros diecisiete prisioneros, muchos de los cuales eran españoles. En su último momento de vida, frente a un pelotón de fusilamiento, abrazó a sus hombres y recitó una letanía en español, abruptamente interrumpida por los disparos. Poco antes de su muerte, el general gritó: "Nuestra última hora ha llegado, muramos como valientes".
Los cuerpos de sus hombres fueron quemados mientras que el suyo, mediante la intercesión de Folco Ruso, Príncipe de Escila , y del vizconde de St. Priest, fue llevado por el general Alfonso La Marmora a Roma para poder ser honrado con un funeral que se verificó en la Iglesia del Gesú.
Su diario, donde Borjes tomó nota de los acontecimientos principales de su expedición a Calabria y Basilicata, fue publicado por el escritor Marc Monnier en 1862. En él expresaba que la burguesía del sur era proitaliana, mientras que el pueblo estaba con Francisco II.


La muerte de Borjes despertó indignación y fue duramente criticada por algunos intelectuales como el escritor Victor Hugo, quien, a pesar de un admirador de los ideales del Risorgimento, acusó al recién nacido Reino de Vittorio Emanuele II por los métodos empleados exclamando "El gobierno italiano fusila a los realistas". Por su parte, ell arqueólogo François Lenormant dijo del General  que fue "uno de los enemigos a quien se honraba en respetar" y consideró su muerte como "una sangrienta mancha para el gobierno italiano".
El General Borjes fue Caballero de Primera Clase de la Real Orden de Francisco I de las Dos Sicilias.

martes, 11 de diciembre de 2012

LA ORDEN REAL DE AFTAB

Archivo: 1882 Irán Yv40.jpg


La Orden de Aftab (Nishan-i-Aftab) fue fundada por Nasser al-Din Qajar Shah, rey de Persia, en febrero de 1873, antes de su primera visita a varios países europeos.
Tenía dos clases, la primera restringida a mujeres soberanas o consortes de los soberanos reinantes, y la segunda, que se concedía a princesas y damas de alto rango, y a aquellas que merecieran un reconocimiento especial a criterio del Shah.

File:Orde van de Zon.jpg



La insignia de la primera clase consiste en una placa, una banda y su insignia. La placa es un disco circular en platino que contiene un rostro representando un sol femenino (aftab), totalmente esmaltado en colores naturales y rodeado por una estrecha banda elevada de platino.
La banda de platino se decora con una diadema ancha, completamente incrustada, con dieciocho diamantes, bordeada por otra estrecha banda también en platino.
Todo ello destella una serie de dieciséis rayos de sol separados unos de otros por otras tantas figuradas colas de golondrina con incrustaciones de diamantes y brillantes.

Archivo: Auto-of-aftab.jpg
Placa de la Orden de Aftab
Fuente: Leo71538

La banda era de moiré rosa, ribeteada con estrechas franjas rosas y verdes.
Tras la caída de la dinastía Qajar y en la época del Shah Reza Pahlavi, esta Orden fue sustituida por la Orden de Khorshid (otra palabra persa que significa "sol") en 1939.


Archivo: Naser al-Din Shah1.jpg
El Shah Nasser al-Din Shah Qajar. fundador de la Orden de Aftab, vistiendo un uniforme cubierto de diamantes

Nasser al-Din Shah Qajar ( ناصرالدین شاه قاجار‎ Nāṣiru d-Dīn Shāh Qājār) nació en Tabriz (Irán), el 16 de julio de 1831. Fue hijo de Mohammad Shah Qajar y Malek Jahan Khanom, Mahd-e Olia, llegando a protagonizar el tercer reinado más largo de la historia de Irán después de los de Shapur II en la dinastía Sasánida y de Tahmasp I en la dinastía Safavid. Reinó durante cincuenta años y fue el primer soberano iraní que escribió y publicó sus diarios.
Ascendió al trono del pavo real a la muerte de su padre en 1848 con la ayuda de Amir Kabir.
Naser al-Din era de tendencias reformistas, pero fue dictatorial en su estilo de gobierno.
No pudiendo recuperar el territorio perdido ante Rusia en el siglo XIX, Nāṣer al-Dīn pidió una indemnización a los británicos por la incautación de Herāt (Afganistán) en 1856. Gran Bretaña consideró la petición como una amenaza a la India británica y declaró la guerra a Irán, tras la cual los iraníes debieron reconocer oficialmente al Reino de Afganistán.
Fue el primer monarca iraní moderno en visitar Europa en 1873, 1878 y finalmente en 1889. Durante su visita al Reino Unido en 1873, Naser al-Din Shah fue nombrado por la Reina Victoria Caballero de la Orden de la Jarretera. El diario de ese viaje de 1873 se publicó en varias lenguas como el persa, alemán, francés y holandés.
 
File:The Shah and the British Royal Family.jpg
El Shah Nasser al-Din Shah Qajar junto a la Familia Real Británica en el Royal Albert Hall de Londres
 
 
En 1890 conoció al británico Gerald Talbot y firmó un contrato con él dándole la propiedad de la industria de tabaco iraní, pero más tarde se vio obligado a cancelar el contrato después de que el Ayatollah Mirza Hassan Shirazi emitiera una Fatwa que hizo del cultivo y consumo de tabaco un haram (acto prohibido). Incluso afectó a la vida personal del Shah y de sus esposas no permitiéndose fumar en la Corte.
Naser al-Din fue eficaz en la introducción de varias influencias occidentales en Irán. Limitó el poder del clero secular, introdujo los servicios de correos y telégrafos, construyó caminos, abrió la primera escuela que ofrecía educación occidental y lanzó el primer periódico de Irán. Fue el primer iraní en ser fotografiado y a su vez un maestro y mecenas de la fotografía.
El monarca era muy diestro en el dibujo y compuso poemas de estimable belleza.
 
File:Nasseraldinshah3.jpg.png
El Shah Nasser al-Din Shah Qajar en su Palacio de Golestán
 
En los últimos años de su Gobierno, sin embargo, se resistió a las crecientes presiones para que realizaran reformas. Concedió una serie de derechos favorables a los extranjeros a cambio de grandes pagos que entraron en sus propios bolsillos. En 1872 la presión popular le obligó a retirar unas concesiones  para construir  ferrocarriles y obras de riego en todo el Reino.
En 1890 intentó otorgar una concesión de cincuenta años en la compra, venta y procesamiento de todo tipo de tabaco iraní, lo que llevó a un boicot nacional y la retirada de la concesión. Este último incidente es considerado por muchos expertos como el origen del moderno nacionalismo iraní.
 
El Soberano iraní en otra fotografía de época

 
Naser al-Din fue asesinado el 1 de mayo de 1896 por Mirza Reza Kermani, un seguidor de Jamal al-Din al-Afghani, cuando el monarca estaba de visita y oración en el Santuario de Shah-Abdol-Azim de Teherán.
Fue enterrado en el cementerio Shah-Abdol-Azim, Ray cerca de Teherán. Su lápida de mármol, de una sola pieza, y que muestra su imagen de cuerpo entero, se conserva en el Museo del Palacio Golestán en Teherán y es reconocida como una obra maestra de la escultura de la época Kayar.
Su primer ministro entonces, Ali Asghar Khan, ayudó a asegurar a la transferencia del trono a Mozaffar al-Din.

lunes, 10 de diciembre de 2012

LA MEDALLA DEL CENTENARIO DE LA CONSTITUCIÓN DE 1812 Y SITIO DE CÁDIZ




El sitio de Cádiz fue el asedio de esta importante ciudad portuaria española por el ejército francés desde el 5 de febrero de 1810 hasta el 24 de agosto de 1812.
Tras la retirada de la Junta Central Suprema de la ciudad de Sevilla, San Fernando (cerca de Cádiz) se convirtió en sede del gobierno español.
Tanto San Fernando como Cádiz paaron a ser objetivos militares, siendo atacadas ambas por sesenta mil soldados franceses bajo el mando de los mariscales Victor y Soult, siendo uno de los más importantes sitios de la Guerra de Independencia (1808-1814).


Inicialmente, los franceses enviaron un emisario pidiendo la rendición de las dos plazas, sin embargo esta fue rechazada. Las tropas sitiadoras procedieron entonces a bombardear las dos urbes, utilizando las piezas de artillería más potentes de la época, como los morteros Grand, que tenían un alcance de hasta tres kilómetros, algo impensable hasta entonces. Los franceses continuaron bombardeando Cádiz y San Fernando hasta finales de 1810, sin embargo la distancia extrema desde la disparaban disminuyó el efecto de los bombardeos.
El terreno que rodea las sólidas fortificaciones gaditanas, terrenos fangosos de marismas surcados por caños como el de Sancti Petri, le resultó a las tropas napoleónicas imposible de atravesar, lo que dificultó las operaciones militares, además de sufrir también la falta de suministros y, en particular, la carencia de municiones, sin contar el desgaste que la guerrilla española hacía en la retaguardia francesa, lo que dificultaba las comunicaciones internas con el resto de Andalucía. En muchas ocasiones, los franceses se vieron obligados a enviar a escoltas de 150-200 hombres para custodiar los correos y los convoyes de suministros en el interior.

Puntales recuerda a sus Artilleros durante la Fiesta de los Cañonazos
Recreadores-artilleros de la Defensa de Cádiz.
Fuente : La Voz Digital- Cádiz

La defensa de la ciudad de Cádiz estuvo a cargo de dos mil soldados españoles, reforzados posteriormente por otros diez mil, así como por tropas británicas y portuguesas.
Durante el asedio, que duró dos años y medio, las Cortes Generales (Cortes de Cádiz) elaboraron la primera Constitución de la Historia de España.
En octubre de 1810 se envió para socorrer Cádiz un ejército anglo-español. Un segundo intento de socorro se hizo desde Tarifa en 1811, sin embargo, a pesar de derrotar al ejército francés dirigido por el Mariscal Claude Victor en la Batalla de la Barrosa (Chiclana), el sitio no se levantó.

 
Monumento al Sitio y Cortes de Cádiz
Fuente: spainonline.com


En 1812, tras la Batalla de Los Arapiles, las tropas francesas se vieron obligadas a retirarse de Andalucía, ante el temor de verse cercadas por los ejércitos aliados. Dándose cuenta de que su ejército corría el peligro de ser aislado, Soult ordenó la retirada de Cádiz, saliendo de tierras gaditanas el 24 de agosto. Después de un bombardeo de la artillería, los franceses colocaron juntas las bocas de más de 600 cañones, a fin de destruirlos. Aunque estas armas no pudieron ser utilizadas por los españoles y los británicos, las fuerzas aliadas capturaron 30 lanchas cañoneras y una gran cantidad de tiendas.
La derrota en Cádiz de las tropas francesas contribuyó a la liberación de España de la ocupación, debido a la supervivencia del Gobierno español y a la utilización de Cádiz como base por las fuerzas aliadas.
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Celebración en 1912 del primer centenario de la Constitución de Cádiz


Aunque comenzó su andadura como conmemorativa, la Medalla de la Constitución de 1812 y del Sitio de Cádiz, fue declarada condecoración oficial por S.M. el Rey Don Alfonso XIII, mediante Real Decreto de 16 de junio de 1910, con tres categorías: oro, plata y bronce.
La primera categoría de oro se concedió a los miembros de la Familia Real española, ministros, senadores, diputados, generales y otros altos dignatarios, así como también a los descendientes de los generales Alburquerque , Menacho , Valdés , Venegas , Lacy , Blake , Álava y Apodaca.

Puerta de tierra
Puerta de Tierra. Heroicas murallas de Cádiz
Fuente: urbecadiz.com

La de plata a los descendientes directos de los demás héroes del Sitio y de los diputados de 1810 a 1812, así como a las autoridades involucradas en los actos del Centenario, a los jefes y oficiales del Ejército y Armada, a los escritores y artistas, y a funcionarios de nivel medio.
La de bronce se concedió al resto de personas que reuniesen las condiciones exigidas.
Se fijaron dos modelos de cintas para esta distinción: una con roseta verde, para los colaboradores y asistentes a los actos, y otra con una lista central también verde, para los descendientes, ambas cintas estaban conformadas por los colores nacionales.
Fuente: David Ramirez Jiménez y Numismático Digital

De la cinta pende una medalla circular de cuyos lados sobresalen tres coronas cívicas y un ancla, puestas en cruz.
En el anverso aparece la figura ecuestre del general Alburquerque, con la inscripción ALBURQUERQUE y los escudos municipales de Sevilla y Cádiz (lugares donde tuvo su sede el gobierno de la Nación durante la Guerra de la Independecia).


Anverso de la Medalla con cinta no reglamentaria

En el reverso alegoría de la Constitución en forma de una matrona con las tablas de dicha ley y la leyenda EXIRENUM PROPUGNACULUM HISPANIAE AUTONOMICE que se traduce por: CONSTITUCION POLITICA DE LA MONARQUIA ESPAÑOLA.

Reverso de la Medalla de la Constitución de 1812 y Sitio de Cádiz

domingo, 9 de diciembre de 2012

EL PALACIO DE LAS CORTES ESPAÑOLAS

medalla del congreso de los diputados
Medalla de Diputado
Fuente: Cejalvo

El Palacio de las Cortes es un edificio que alberga el Congreso de los Diputados, una de las dos cámaras de las Cortes Generales, el parlamento nacional de España. Está situado entre la calle Zorrilla y la Carrera de San Jerónimo, a escasa distancia del Paseo del Prado, en Madrid.

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Fachada principal del Palacio de las Cortes
Fuente: Luis Javier Modino Martinez

En el espacio que ocupa el Palacio de las Cortes se situaba antaño el convento del Espíritu Santo, de la Orden de Clérigos Menores, el cual sufrió un grave incendio en 1823. Con la llegada en 1834 del régimen liberal, el gobierno moderado de Francisco Martínez de la Rosa decidió que sus reuniones se celebrasen provisionalmente en la iglesia del convento. Al asumir el Partido Progresista el poder, se tomó la decisión de construir un nuevo edificio en sustitución del edificio religioso enfrente de la Plaza de las Cortes.

File:Cortes1843-1-.jpg
El viejo Convento del Espíritu Santo en un grabado de 1843

El proyecto fue elaborado y ejecutado por el arquitecto Narciso Pascual Colomer, iniciándose el 10 de octubre de 1843 y siendo inaugurado el 31 de octubre de 1850 por la reina Isabel II. Durante los siete años que duraron las obras los diputados se vieron obligados a reunirse en el Salón de baile del Teatro Real de Madrid.
En los años ochenta del siglo XX se procedió a la ampliación de sus dependencias, construyéndose en la manzana adyacente, en la que antaño se ubicó Hospital de Italianos entre 1598 y 1885, un edificio que comunica con el original mediante un puente sobre la calle de Floridablanca. Dicha ampliación fue inaugurada por los reyes de España, Don Juan Carlos I y Doña Sofía el 28 de mayo de 1980.
Más tarde, en 1994, sufrió una nueva reforma y ampliación; asimismo el 1 de junio de 2006 se concluyó la última ampliación, sobre las antiguas sedes de dos bancos, el Banco Exterior de España y el Banco de Crédito Industrial.
En 2009, durante unas obras de saneamiento y rehabilitación del sótano del Congreso de los Diputados, se encontraron restos humanos muy antiguos. Una de las posibilidades sobre su origen, es que procedan de un antiguo cementerio del convento sobre el que está construido el edificio.

La fachada principal se orienta a la Carrera de San Jerónimo, una de las vías principales de la ciudad de Madrid. Constituye una de las obras maestras del Neoclasicismo en España, a pesar de lo tardío de su construcción (el edificio fue concluido a mediados del siglo XIX), y la obra más conocida de su arquitecto, Narciso Pascual y Colomer.

File:Imagen de las Cortes en 1920.jpg
El Palacio de las Cortes en una fotografía de 1920

El arquitecto creó una fachada de tipo palacial y clasicista, en dos pisos, el primero almohadillado y el segundo de ventanales con frontones rectos. Como entrada monumental, dispuso un gran pórtico de seis columnas de orden corintio que soportan un frontón triangular, decorado por un bajorrelieve representando a España con la Constitución, acompañada a ambos lados por imágenes que idealizan la Fortaleza, la Justicia, el Valor, las Ciencias, la Armonía, las Bellas Artes, la Agricultura, el Comercio, los Ríos, la Abundancia y la Paz, obra maestra del escultor Ponciano Ponzano. El pórtico protege las puertas de bronce que dan acceso al edificio y que sólo se utilizan cuando el Rey realiza la solemne apertura de sesiones del Congreso. La entrada de uso habitual se encuentra en un lateral del edificio, en la calle Floridablanca, cerrada al tráfico y convertida en lonja de acceso.


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Relieves del tímpano del frontón del Palacio de las Cortes
Fuente: Luis García (Zaqarbal)

Delante del cuerpo central se abre una monumental escalera, flanqueada por los elementos más característicos e icónicos del edificio: dos monumentales leones, obra de Ponciano Ponzano, fundidos en 1866, según reza una inscripción al pie de las esculturas, con los cañones capturados al enemigo en la Guerra de África de 1860. La cultura popular los ha nombrado como Daoíz y Velarde, en honor de los dos capitanes insurrectos muertos durante el levantamiento del dos de mayo.

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Uno de los dos célebres leones que protegen el Palacio de las Cortes
Fuente: Epaminondas Pantulis

La planta baja recoge los espacios más significativos: Salón de Sesiones, Sala de Conferencias, Presidencia del Congreso, Sala de Ministros y Biblioteca.
La Sala de Sesiones es el más conocido espacio del Palacio, de forma semicircular, alberga la sala del plenario del Congreso de los Diputados conocido como "hemiciclo". En la cabecera se encuentra un tapiz con el escudo nacional, flanqueado por dos esculturas en mármol blanco de Carrara con las efigies de los Reyes Católicos. Junto a ellas, dos lienzos, siendo uno de ellos María de Molina presenta a su hijo Fernando IV en las Cortes de Valladolid de 1295, pintado por Antonio Gisbert en 1863, y el otro El juramento de los diputados de las Cortes de Cádiz de 1812, obra de José Casado del Alisal, de 1863. En la parte alta del testero se localizan cuatro efigies que simbolizan la Marina, la Agricultura, el Comercio y las Ciencias, esculpidas por Sabino Medina, además de dos pinturas a cada lado, en forma triangular, del Decálogo y el Evangelio, obra de Carlos Luis de Ribera.
Frente al testero se sitúa la Presidencia y miembros de la Mesa del Congreso, y la tribuna de oradores. Enfrente los escaños donde se sitúan los miembros del Gobierno y los diputados, y por encima de los mismos, el espacio reservado a los invitados, prensa, cuerpo diplomático, público y a los senadores cuando las cámaras se reúnen en sesión conjunta. Es de destacar que en los arquitrabes de las tribunas están representados los escudos de todas las provincias españolas.
El hemiciclo está cubierto por una bóveda de 50 metros, con una pintura central de Isabel II rodeada de personajes de la historia de España, entre los que destacan El Cid, Cristóbal Colón y Miguel de Cervantes; todo ello rodeado de representaciones de las virtudes cardinales y alegorías de legisladores de todas las épocas. El autor de esta obra fue Carlos Luis de Ribera.

S.M. el Rey Don Juan Carlos I se dirige a los parlamentarios en la apertura de la IXª Legislatura

Al lado del Salón de Sesiones, en línea recta hacia la puerta principal de las Cortes, se encuentra el Salón de Conferencias. La sala está profusamente decorada al estilo isabelino, con bajorrelieves y molduras en estuco de estilo neoplateresco. El centro de la misma está ocupado por una espléndida mesa, con adornos de bronce y nácar y tablero de ágata, donada por Isabel II. En la bóveda se encuentran los bustos de políticos de la misma época y cuadros que representan los continentes. En las paredes, doce cuadros representativos de los Reinos que componen España y algunas provincias, así como los ríos más importantes: Ebro, Tajo, Duero y Guadalquivir.

El Vestíbulo Principal es una estancia de forma ovalada que sirve de acceso desde el pórtico de entrada, y que por tanto sólo se utiliza en momentos solemnes. Estucos polícromos imitando mármoles y jaspes decoran sus paredes. Preside la estancia una magnífica estatua de la reina Isabel II, obra de José Piquer y Duart realizada en mármol de Carrara. En uno de los laterales se encuentra una mesa que fue utilizada en las Cortes de Cádiz.
El pavimento del Vestíbulo, llamado “battuto a la veneciana”, data de 1849 y es obra de Elías Bex, maestro escayolista del Palacio Nuevo del Congreso, que trabajó bajo la supervisión del arquitecto del Palacio, Narciso Pascual y Colomer.

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Vestíbulo Principal con la escultura de S.M. la Reina Doña Isabel II

La Biblioteca está situada en el ángulo que forma la planta baja, y es obra del arquitecto Arturo Mélida, de 1889. Es de planta rectangular y óvalo central, consta de cuatro pisos con la correspondiente armadura y estantería general de cedro y caoba y techo decorado con una alegoría del templo de las leyes, pintada por José María de Gamoneda en 1906. Tiene su antecedente directo en la antigua Biblioteca de Cortes, establecida por las Cortes de Cádiz en 1811. Ha sido biblioteca de la cámara baja en los períodos de bicameralismo, y biblioteca de las Cortes, cuando existía una única cámara.
Con tres pisos de altura, alberga cerca de 210.000 volúmenes y es, junto al archivo, custodio de los documentos de las Cortes desde su apertura.

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La Biblioteca del Palacio de las Cortes

sábado, 8 de diciembre de 2012

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

                                                                                     



                                                   "Pondré enemistades entre ti y la mujer,
                                                   entre tu descendencia y la suya" (Gn 3, 15)

La enemistad de que nos habla el texto sagrado y que se da entre la mujer y la serpiente (símbolo del mal) está significando que María nunca pactó con el pecado. Por ello siempre fue limpia e inmaculada del pecado original y de todo pecado personal.
Al llamar el ángel a María
llena de gracia en la anunciación, implícitamente la está llamando inmaculada. Decir llena de gracia es lo mismo que decir que María está llena de toda santidad; y la santidad está reñida con todo pecado, también con el pecado original.

En la Inmaculada celebramos, en efecto, la decisión del Padre, que teniendo que elegir una habitación terrestre para su Hijo, no piensa en un palacio, sino en un cuerpo, en un corazón de carne. Y hace esta morada, María, llena de gracia, o sea, separada del pecado.
A María le alcanzó la redención universal de Cristo, preservándola, por singular privilegio, de todo pecado, incluido el pecado original.
Durante casi diecinueve siglos la Iglesia, con sus legiones de santos, doctores, artistas, poetas y todo el pueblo fiel, anheló tener en el sagrado depósito de su fe este inapreciable dogma de la inmaculada concepción de la Virgen María.
Dice así la ansiada y solemne definición dogmática de Pío IX dada en el año 1854: "La bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano". (Ds 2803)
He ahí, pues, el modo de actuar, sorprendente, creativo, del amor de Dios en la preparación de los "lugares santos": ordena un "terrón de tierra a Adán, una tierra de leche y miel a Israel, y un corazón sin mancha al Hijo primogénito Jesucristo".
Esta fiesta de la Inmaculada debe hacernos conscientes, así se lo pedimos a María, de que hemos sido elegidos "para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor" (Ef 1, 4). Y que existe sólo un muro que es necesario tirar para conseguir tal vocación: el pecado.
Que la Virgen, "santa e inmaculada", nos ayude a entender que el mal, el pecado, disminuye en el mundo y dentro de nosotros en el mismo momento en que, en vez de alegar la consabida justificación "no hay nada de malo", aprendamos a llamar al mal por su nombre: pecado. Y el pecado, reconocido y confesado, nos constituye en comunidad de pecadores perdonados.
En este año de la fe, que acabamos de comenzar, María debe ser nuestro modelo y estímulo y así poder hacer realidad lo que el Papa Benedicto XVI nos pide en su Carta Apostólica "Porta Fidei":
"Lo que el mundo necesita hoy de una manera especial es el testimonio creíble de los que, iluminados en la mente y el corazón por la Palabra del Señor, son capaces de abrir el corazón y la mente de muchos al deseo de Dios y de la vida verdadera, esa que no tiene fin".
Fco. Javier Jaén Toscano
Carmelita Descalzo
Prior del Convento del Santo Ángel de Sevilla

viernes, 7 de diciembre de 2012

ACTIVIDADES BENÉFICAS DE NAVIDAD DE LA ORDEN DE MALTA



Como en años anteriores, la Soberana Orden Militar de Malta en España organiza en estas fechas previas a Navidad, una serie de actividades benéficas de las que deseamos hacernos eco mediante sus respectivas convocatorias:








 


Deseamos a nuestros queridos amigos de la Orden de Malta el mayor de los éxitos para que éste redunde en beneficio de los más necesitados.

jueves, 6 de diciembre de 2012

LA ORDEN AL MÉRITO CONSTITUCIONAL

Hoy 6 de diciembre se celebra en España el Día de la Constitución, en recuerdo de la Carta Magna de 1978 actualmente en vigor.
Por ello publicamos esta entrada estrechamente vinculada a esta jornada.


File:Insignia of the Spanish Order of Constitutional Merit.svg
Insignia de la Orden al Mérito Constitucional
Fuente: Heralder

La Orden del Mérito Constitucional es una orden civil creada por el gobierno de Felipe González mediante Real Decreto de 18 de noviembre de 1988 que se concede a «aquellas personas que hayan realizado actividades relevantes al servicio de la Constitución y de los valores y principios en ella establecidos» y puede ser otorgada «tanto a personas físicas como jurídicas, públicas o privadas, españolas o extranjeras».
Su distintivo es una medalla ovalada en plata de ley bañada en oro en cuyo anverso se encuentra el Escudo de España sobre fondo azul y la leyenda «Al Mérito Constitucional», con cordón, ceñidor y nudo en seda roja. Para las personas jurídicas se entrega una Placa de Honor.
Sus titulares reciben el tratamiento de «Excelentísimo».

Fuente: Numismático Digital

El ingreso en la Orden se efectúa mediante Real Decreto dictado a propuesta del Ministro de la Presidencia pudiendo iniciarse los expedientes de concesión de la siguiente forma: de oficio, por el Ministro de Presidencia, Canciller de la Orden; a instancia del Congreso de los Diputados, del Senado, del Tribunal Constitucional, del Consejo General del Poder Judicial o de los Consejos de Gobierno o Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas. No puede iniciarse la tramitación de ningún expediente a instancia del propio interesado.
Fuente: Numismático Digital

En el expediente deberán constar: los méritos y circunstancias que concurren en el candidato; la documentación acreditativa de dichos méritos; los informes que, en cada caso, se consideren oportunos. Si el candidato fuese extranjero, deberá recabarse informe del Ministerio de Asuntos Exteriores.

A la vista de !os datos e informes que figuren en el expediente, el Ministro de Presidencia decidirá bien el archivo del mismo, bien la elevación al Consejo de Ministros de la propuesta de concesión, previa la conformidad expresa del interesado o, en caso de fallecimiento, la de sus causahabientes.

Publicado en el «Boletín Oficial del Estado» el Real Decreto de concesión, el Ministro de Presidencia deberá expedir el correspondiente título-acreditativo.

Fuente: Condecoraciones Cejalvo

Con carácter general, los ingresos en la Orden del Mérito Constitucional se acordarán con ocasión de la celebración del Día de la Constitución existiendo en el Ministerio de Presidencia existe un Libro de Registro de concesiones de esta condecoración.
Su actual regulación está contenida en la Orden de Presidencia de 11 de noviembre de 2003.