SERVUS HISPANIARUM REGIS



miércoles, 10 de febrero de 2016

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: LAS GUERRAS ASTUR-CÁNTABRAS

Mapa-Guerras-Cantabras.jpg (720×359)
Mapa de las Guerras Astur-Cántabras
Hoy, 10 de febrero de 2016, y en la Sala de Conferencias del Museo Arqueológico Nacional de Madrid, tendrá lugar la presentación del libro: Las guerras astur-cántabras, ejemplar coordinado por Don Jorge Camino Mayor, Don Eduardo José Peralta Labrador y Don Jesús Francisco Torres-Martínez (Coordinadores)
Intervendrán en la presentación como ponentes:
  • Don Martín Almagro Gorbea (Real Academia de la Historia)
  • Don Carmelo Fernández (Museo Arqueológico de Palencia)
  • Don Francisco Ramos Oliver (Fundación Museo del Ejército)
  • Don Jesús F. Torres Martínez (Universidad Complutense de Madrid)
  • y Don Jorge Camino Mayor (Consejería de Cultura del Principado de Asturias)

Portada del libro que se presenta hoy
El libro versa sobre la guerra que el emperador Octavio Augusto desarrolló para conquistar los territorios del norte de la Península Ibérica en el siglo I a.C. Las campañas contra astures y cántabros se desarrollaron a gran escala a lo largo de una década en los territorios montañosos del Cantábrico.
En los años finales del siglo XX comenzaron a localizarse algunos yacimientos arqueológicos que habían formado parte de este conflicto. Este ha sido uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes de los últimos tiempos. Las prospecciones y excavaciones desarrolladas en las dos últimas décadas han permitido comenzar a documentar estas campañas militares por medio de la Arqueología y escribir una parte de la Historia que nos era desconocida.
Esta obra recoge las principales aportaciones presentadas en el Primer Encuentro Arqueológico celebrado en Gijón en octubre de 2014. Su valor más destacado es que los trabajos recogidos son resultado de intervenciones arqueológicas.
Museo Arqueológico Nacional (Madrid)
c/ Serrano nº 13
Miércoles, 10 de febrero
Sala de conferencias, 19:00 horas
Asistencia libre y gratuita

martes, 9 de febrero de 2016

EL FERROCARRIL MADRID ARANJUEZ

Un 9 de febrero, pero de 1851, se procedía a realizar la inauguración de la línea de ferrocarril que unía Madrid con el Real Sitio de Aranjuez.
Con tal motivo, reproducimos el artículo de doña María Lourdes Sanz que describe aquella jornada.
tema03_01.jpg (800×547)
Inauguración del ferrocarril Madrid-Aranjuez


"El día 9 de febrero de 1851 amaneció frío en Madrid. Desde las ocho de la mañana de aquel día, los madrileños aguardaban pacientemente en la estación de Atocha y sus alrededores el que iba a convertirse en uno de los acontecimientos claves de la Modernidad: el primer viaje de tren entre Madrid y Aranjuez. Según las crónicas oficiales de la época, la gente no sólo se concentraba en la capital de España, sino que la escena se repetía en todas aquellas localidades que iban a ser visitadas por este primer convoy ferroviario.
Fue una auténtica fiesta: coros y bandas populares amenizaban la espera a las multitudes, que se entretenían mientras tanto observando a la Familia Real (con Isabel II a la cabeza), testigos de honor de la histórica fecha. Ministros, periodistas, autoridades eclesiásticas, dirigentes militares y literatos se mezclaban con el curioso pueblo llano, deseoso de no perderse ni un detalle de cuanto estaba teniendo lugar. Todo estaba planeado al detalle: no faltó ni la pertinente bendición de los raíles y las locomotoras. Siete fueron las locomotoras elegidas para emprender este histórico viaje. En ellas, varios cientos de personas (nobles y algún que otro plebeyo), elegidas para vivir in situ la emoción del viaje. A las 12 horas y 20 minutos sonó el silbato de la máquina de vapor, anunciando que la original comitiva comenzaba su marcha.
Cincuenta y cuatro minutos tardaron las locomotoras en recorrer los 50 kilómetros que separan Madrid de Aranjuez, todo un logro para una época en la que el ferrocarril era el medio de locomoción más eficaz que se conocía hasta la fecha.
47094296.jpg (404×541)
Manuel del ferrocarril Madrid-Aranjuez
Foto: www.todocoleccion.net

El proyecto nació gracias al tesón del marqués de Salamanca, quien convenció a la reina Isabel II de la rentabilidad del ferrocarril, relacionado directamente con el desarrollo de las escasamente explotadas infraestructuras del país.
El objetivo de este primer ferrocarril madrileño era llegar al mar. Durante los primeros años, esta línea férrea transportaba a 690 personas en cada uno de sus tres viajes diarios. Pero había que tener bien presentes las diferencias de clase: de cuatro reales que costaba el pasaje en cuarta clase, se disparaba a los 20 que había que pagar por un billete de primera.

Con todo, esta novedad ferroviaria tuvo varias consecuencias. La más inmediata fue que la localidad de Aranjuez pasó a ser el camino más directo para poder llegar al sur de la Península, algo que todavía se mantiene, 150 años y muchas alternativas más después...".

EHArjz_pelicula_llegada_aranjuez.gif (491×368)
Llegada del tren real al Palacio de Aranjuez
Fotograma de la película "El marqués de Salamanca"

Y, como complemento, la crónica de época aparecida en la Revista Universal

"El acto solemne consistía en desfilar por delante del altar las locomotoras. Así , y una á una, recibieron todas la bendición, y la recibieron también los ferro-carriles, el camino mismo. La locomotora Isabel II iba engalanada con guirnaldas que empañaba el vapor. Parecía que el cardenal daba su bendición á un volcán en que nacían, flores. La Iglesia los bendecía por uno de sus príncipes, el señor arzobispo de Toledo, eminentísimo cardenal de la Iglesia romana, señor Bonel y Orbe. En este venerable anciano, con su rostro de bondad suma, no parecía sino que nos bendecían también las generaciones que pasaron. Costumbre es esta muy plausible. En toda Europa se pide en semejantes casos que caigan sobre ese gran progreso las bendiciones del cielo, sin las cuales todo es nada. Ese y otros progresos, si bien se miran, son para la religión un regocijo. ¿Quién mas que ella ha enaltecido al hombre, y le hace y le proclama en la economía de la creación un sér aparte y soberano? ¿Y quién, después de esa verdad sublime, le enseña sin contradecirse otra verdad, que no lo es menos: la vanidad de su poder? Porque si es grande y noble aquel principio, grande y noble es, y de mas utilidad práctica , el de la humildad, que alcanza á donde quiera que viva el hombre, que no necesita para su demostración ni capitales, ni niveles, ni obras hercúleas, y que produce también por sí esa riqueza moral que se llama resignación y contento. Por eso la Iglesia nos socorre en la aflicción y nos acompaña en nuestras dichas. El hombre no ideará jamás un progreso verdadero sobre el cual no puedan caer las bendiciones y la consagración católica. Y nótese que cuando otros progresos nacen, ignoramos su porvenir. De este ya le salemos. Poco há que nació y ya es un gigante. Niño aun entre nosotros, y acabando de recibir su bendición, del primer paso unirá á Madrid con Aranjuez.
Concluida la augusta ceremonia de la Iglesia, salió el convoy real para Aranjuez á las doce en punto. Para el transporte de mil convidados se habían dispuesto otros dos convoyes que salieron con el intervalo necesario. A un mismo tiempo había sobre el ferro-carril , carruajes con senadores , carruajes con diputados, carruajes con tribunales, carruajes con clero, carruajes con ministros. Aquello era ver la "Guía en acción"
Un millar de convidados iba al sitio; miles y miles se quedaban. La despedida tuvo que hacerse en escala inmensa. El convoy real partía con SS. MM. saliendo de entre la inmensa concurrencia del embarcadero, y en la emoción profunda de un momento solemne, y entre los vítores del pueblo , y el ruido de tanta máquina , no pocas señoras mas impresionables que nosotros y que saben que pueden ser adorno las lágrimas, celebraban con ellas ver á Madrid que corría en vapor como á tomar posesión del real sitio. La tranquila anexión iba á consumarse.
Las obras del tramo de Aranjuez, comienzan en 1846, deteniéndose en 1847 y reanudándose en 1849. En 1850 se consigue una ayuda del gobierno, quedando en 1851 terminadas las obras y celebrándose su inauguración oficial el nueve de febrero de ese mismo año. Era el primer ferrocarril con el que contaba la capital de España.

lunes, 8 de febrero de 2016

UNA MEDALLA DEL PLEBISCITO IMPERIAL DE NAPOLEÓN III

Napoleón III, målning av Franz Xaver Winterhalter 1857.jpg Desde
Napoleón III retratado por Winterhalter en 1857
El 2 de diciembre de 1851, Luis Napoleón, Príncipe Presidente de la IIª República Francesa da un golpe de estado, presentándose ante los franceses como defensor de la democracia y garante del sufragio universal frente a la Asamblea Nacional que aún era censitaria. La crisis es superada mediante la celebración de un primer plebiscito popular que le es favorable y que aumenta su autoridad, que ejerce ampliamente contra los republicanos extremistas y los monárquicos legitimistas y los orleanistas.
El 14 de enero de 1852 se promulga una nueva constitución que refuerza los poderes del ejecutivo. La duración de la presidencia se establece en 10 años, reelegible— y disminuye el del legislativo que divide en tres cámaras: Asamblea, Senado y Consejo de Estado. 
El 7 de noviembre de 1852, un senado-consulto autoriza la celebración de un nuevo plebiscito para poner fin a la IIª República e instaurar el IIº Imperio francés. 
La consulta se realiza entre los días 21 y 22 de noviembre en base a la siguiente propuesta:
" El pueblo quiere el restablecimiento de la dignidad imperial en la persona de Luis Napoleón Bonaparte, y que sea hereditaria en su descendencia directa, legítima o adoptiva, y le confiere el derecho de regular el orden de sucesión al trono dentro de la familia Bonaparte, tal y como estaba previsto en el senado-consulto del 7 de noviembre de 1852".
Los resultados del plebiscito fueron los siguientes:
SÍ: 7.824.189 (96,86 % de los votantes / 76,68 % del censo).
NO: 253.145 (3,13 % de los votantes / 2,48 % del censo)
ABSTENCIÓN: 2.126.124 (20,84% del censo)
Con estos resultados, Luis Napoleón Bonaparte fue proclamado como «Napoleón III, Emperador de los franceses», el 2 de diciembre de 1852, aniversario de la coronación de Napoleón I y de la batalla de Austerlitz.
Con motivo de tan importante acontecimiento, se acuñaron numerosas piezas de todas las calidades, abundando las de materiales sencillos y baratos para contar con un mayor efecto propagandístico.
Este es, precisamente, el caso que nos ocupa hoy.
Se trata de una pieza circular con anilla adosada para colgar a modo de medallita. En el anverso la efigie del nuevo emperador con el texto en francés: "NAPOLEON III EMPEREUR".
En el reverso el águila imperial bonapartista coronada y sujetando varios rayos con sus garras. Le rodea la inscripción en francés: "HUIT MILLIONS DE SUFRAGES", redondeando al alza la cifra real de 7.824.189 votos obtenidos en el plebiscito. bajo el águila y en zona de exergo, la fecha de la proclamación imperial: "2 X.bre 1852" (2 de diciembre de 1852)


Anverso y reverso de la medalla
Fuente: www.ebay.fr.

domingo, 7 de febrero de 2016

LA CATEDRAL SANTA ÁGATA EN CATANIA

Catedral de Santa Ágata-Catania.JPG
Vista exterior de la Catedral de Catania
Foto: Hein56didden
  A mi querido amigo, el profesor Carlos López Bravo, quien, un año más, ha disfrutado participando de la fiesta mayor de Catania.
La Catedral Metropolitana de Santa Ágata (Santa Águeda), está situada en el centro histórico de la ciudad siciliana de Catania, en el lado sureste de la Piazza del Duomo. Está dedicada a la advocación de  la vírgen y mártir patrona de la ciudad de Catania.
La iglesia ha sido destruida y reconstruida varias veces debido terremotos y las erupciones del cercano volcán Etna. 
Sus orígenes se remontan a los años 1078-1093, cuando comienza su construcción sobre las ruinas de las antiguas termas romanas de Catania, por orden de Roger I de Sicilia, quien había conquistado la ciudad a los musulmanes ocupantes. Su primer aspecto fue el de una iglesia fortificada (ecclesia Munita).
En 1169 fue casi totalmente destruida por un terremoto, dejando sólo la zona del ábside intacta. Pero el evento más catastrófico fue el terremoto de 1693, que a su vez lo dejó todo en ruinas. Fue reconstruida posteriormente en estilo barroco.
Hoy en día, los restos del edificio sículo-normando original son apreciables en parte del crucero, las dos torres y los tres ábsides semicirculares, ejecutados con grandes piedras volcánicas, la mayoría de ellas reutilizadas de los edificios romanos imperiales, singularmente del anfiteatro de Catania.
Los ábsides de la cabecera
La cúpula se remonta a 1802. El campanario fue erigido originalmente en 1387, con una altura de unos 70 metros. En 1662 se añadió un reloj y la estructura llegó a 90 metros. Tras el terremoto de 1693 fue reconstruida, con la adición de una campana de 7,5 toneladas, la tercera más grande en Italia, después de la de la Basílica de San Pedro y la del Duomo de Milán.
La cúpula, diseñada por Antonio Battaglia
En julio de 1926, S.S. el Papa Pío XI elevó a la iglesia a la dignidad de Basílica Menor.
Una elaborada puerta de hierro forjado, obra de Salvatore Sciuto Patti, de 1926, protege la majestuosa capilla dedicada a Santa Águeda. En la pared de la izquierda se abre la puerta de oro, finamente decorada, que da acceso al camarín que contiene el busto relicario de Santa Ágata y la urna con sus veneradas reliquias.
El busto-relicario de Santa Ágata
Foto: Riccardo Spoto
En la capilla, decorada con un fresco que representa a Santa Lucía rezando ante la tumba de Santa Águeda para invocar la curación de la madre enferma, se encuentra la tumba del virrey Fernando de Acuña, gran devoto de la mártir Ágata, obra del artista de Messina, Antonello FreriEn el altar de la capilla hay un tríptico que representa a Santa Ágata coronada por Dios, y acompañada de San Pedro y San Pablo y los cuatro evangelistas. En la parte inferior varios ángeles que llevan en la mano símbolos de la pasión.
Acceso al camarín de las reliquias de Santa Ágata (Santa Águeda)
Foto:Triquetra
La gran fiesta de Santa Águeda de Catania, se celebra cada año entre los días 3 al 5 de febrero y se lleva a cabo, con gran concurrencia de personas, en memoria y honor de Águeda, mártir por la fe cristiana ajusticiada en tiempos del emperador Decio, en el 252, después de haber sido torturada y sufrido la mutilación de los senos. La tradición hagiográfica cuenta que Águeda fue martirizada no sólo por su obstinación a no querer abandonar su fe en Cristo, sino también por su voluntad de permanecer virgen rechazando el interés del gobernador romano Quinziano.
Mientras que el culto de la Santa se extendió en tiempos antiguos y medievales, la fiesta en su honor se instituyó tras el regreso de las reliquias a la ciudad, en el siglo XII. Robadas en 1040, los restos de Águeda fueron devueltos a la ciudad el 17 de agosto de 1126, y es precisamente desde esa fecha cuando comenzó la práctica de las festividades en honor a la Santa, convirtiéndose en patrona de la ciudad. En recuerdo de la devolución de las reliquias de Águeda a la ciudad, cada 17 de agosto celebra otra fiesta, de menor importancia pero igualmente participativa.
Aunque han cambiado mucho con el paso de los siglos, las fiestas en honor a Santa Águeda conservan muchos elementos de continuidad con su pasado. La fiesta de febrero se desarrolla como un desfile de grandes cirios tallados en madera, ahora en número de doce, dorados y ricamente decorados, cada uno representando uno de los viejos maestros o gremios. En los días previos a la fiesta estas velas, llamadas cannalore, se trasladan a los barrios, deteniéndose frente a las casas y comercios de los miembros más importantes de la corporación y, a cambio, reciben ofrendas adecuadas de dinero para la fiesta. Siguiendo las cannalore, durante la fiesta, están los pasos, un carro con ruedas de goma que llevan las reliquias de la Santa, metidas en un busto de oro y plata finamente cincelado y protegido por un dosel. La procesión sigue un camino determinado que comienza el día 4 al amanecer y termina la noche del 5, a menudo muy tarde. El paso o fercolo es empujado pero sobre todo tirado por largas cuerdas, de las que tiran cientos de personas alternándose en la función de arrastrar. Durante los dos días de la procesión hay una ruta diferente: el 4 sigue el llamado giro esterno en el que se traza la línea de la antigua muralla de la ciudad, para querer "abrazar" a la ciudad. El 5 de febrero, la procesión se dedica al llamado giro interno, es decir que vuelve a trazar - ida y vuelta - la calle principal de la ciudad, la vía Etnea, y algunas de las otras calles principales del centro histórico.
Los fieles, organizados por asociaciones especiales como El círculo ciudadano de Sant'Agata, se visten con una túnica blanca especial (llamada sacco) con guantes blancos y gorros negros. Se cree que tal vestimenta se inspira en la leyenda de que habría sido de noche la entrada repentina en la ciudad de los restos de la Santa, ya que la gente se viste con camisa de dormir. Durante la fiesta, los guantes, que se utilizan para arrastrar el paso o fercolo, también se agitan en señal de alegría, en respuesta a los gritos de la multitud cada pocos segundos.
Los gritos más famosos y repetidos dan el carácter del culto a Santa Águeda. El más repetido, casi de forma obsesiva y en dialecto dice: "Ciudadanos, fieles todos, Viva Santa Águeda". 
La patrona es una madre protectora de la ciudad y la población tiene con ella una relación íntima y emocionalmente intensa, como lo demuestran los diminutivos con que viene invocada: Santuzza o Aituzza.
La impresionante procesión con las reliquias de Santa Ágata vivida hace dos días en Catania
Foto: Carlos López Bravo.

viernes, 5 de febrero de 2016

GALERÍA DE MONÁRQUICOS ESPAÑOLES (I): JOAQUÍN SATRÚSTEGUI

Joaquín Satrústegui retratado por Hernán Cortés Moreno
Foto: Senado de España
Joaquín Satrústegui Fernández  nació en San Sebastián el 17 de octubre de 1919, en el seno de una familia monárquica, acomodada y con intereses navieros en la capital guipuzcoana. 
Su padre fue Enrique Satrústegui Barrié, barón de Satrústegui. Estudió Derecho en la Universidad Central de Madrid. Amplió sus estudios en Economía y Derecho Público en la Universidad de Georgetown (Estados Unidos). 
Durante el periodo republicano formó parte de Renovación Española. El 17 de julio de 1936 se sumó al levantamiento militar que dio inicio a la Guerra Civil, formando parte del grupo de jóvenes militantes del partido monárquico que, liderados por Carlos Miralles, y siguiendo órdenes del general Mola, ocuparon el puerto de Somosierra, con el objetivo de facilitar el acceso a Madrid a las columnas que, desde el norte, debían tomar la capital. Durante la Guerra Civil, Satrústegui obtuvo el grado de alférez y  llegó a capitán de complemento a finales de la contienda.
Deseando restaurar la monarquía en la persona de don Juan de Borbón, desde 1940, una vez acabada la guerra se enfrentó a Franco, por lo que fue multado y detenido en varias ocasiones. Fue candidato a las elecciones municipales por Madrid del 21 de noviembre de 1954, junto a Joaquín calvo Sotelo, Juan Manuel Fanjul y Torcuato Luca de Tena, pero sus interventores fueron expulsados del colegio electoral ante el temor del régimen de una victoria de esta candidatura.
Fundó la organización clandestina Unión Española (1957), movimiento liberal que propugnaba la forma de Estado democrático para España y reconocía a don Juan de Borbón, entonces en el destierro, como legítimo rey de España. 
Joaquín Satrústegui durante una entrevista
Foto: HdB
Participó en el denominado Contubernio de Munich, mayo de 1962, por lo que fue desterrado durante casi un año en Fuerteventura, junto a Jaime Miralles y Fernando Álvarez de Miranda, entre otros.
Con el paso del tiempo, se convirtió en un activo defensor de la integración de España en la Comunidad Económica Europea, integrado en las plataformas de oposición al franquismo y opuesto a la presencia de bases estadounidenses en España. 
Manifestación contra el "Contubernio de Munich"
En agosto de 1976, vinculó Unión Española a la Federación de Partidos Demócratas y Liberales de Joaquín Garrigues Walker y al Partido Liberal de Enrique Larroque, constituyendo Alianza Liberal, de la cual fue elegido presidente. Había colaborado con la oposición en la Plataforma de Organismos Democráticos, con la que formó una plataforma que se presentó a las elecciones de 1977 como senador, siendo elegido como candidato más votado por la circunscripción de Madrid en la coalición electoral: "Senadores por la Democracia". En el Senado se integró en el Grupo Progresistas y Socialistas Independientes, junto a miembros del Partido Socialista Popular e Izquierda Democrática, entre otros. 
Tras la disolución de Alianza Liberal, en diciembre de 1977, fundó el Partido Liberal Progresista, del que fue nombrado presidente, pero que también se disolvería más tarde. Finalmente, se integró en Unión de Centro Democrático (UCD), partido que abandonó tras el desastre electoral de octubre de 1982. 
Fue también diputado de UCD por Madrid y vocal en las comisiones de Asuntos Exteriores y Constitucional.
Falleció en San Sebastián el 11 de marzo de 1992.

jueves, 4 de febrero de 2016

LA MEDALLA DE LA BODA DE FERNANDO VII CON ISABEL DE BRAGANZA (1816)

Coat of Arms of Maria Isabel of Portugal, Queen Consort of Spain.svg
Armas de María Isabel de Braganza, como Reina consorte de España
Diseño: Heralder
El matrimonio entre el rey Fernando VII y su sobrina Isabel de Portugal, celebrado en 1816, se decidió con el objetivo de reforzar las relaciones entre España y Portugal. Por el mismo motivo también se concertó el matrimonio entre el infante carlos María Isidro, hermano del rey Fernando, con la princesa María Francisca de Braganza hermana de Isabel.
La nueva Reina de España, María Isabel de Braganza y Borbón, había nacido en el Palacio de Queluz el 19 de mayo de 1797 y era la hija primogénita del rey Juan VI de Portugal y de su esposa, la reina Carlota Joaquina, hija del rey Carlos IV de España y, por lo tanto, hermana de Fernando VII.

La reina Isabel destacó por su cultura y aficiónes artísticas. De ella partió la iniciativa de reunir las obras de arte que habían atesorado los monarcas españoles y crear un museo real, el futuro Museo del Prado, que se inauguraría un año después de su muerte.
Maria Isabel of Braganza.jpg
La Reina María Isabel retratada por Vicente López
Su reinado como consorte en España fue muy breve, puesto que falleció el 26 de diciembre de 1818 en el Palacio Real de Aranjuez durante un dificilísimo parto.
Sus restos reposan en el Panteón de Infantes de El Escorial al no haber sido madre de rey.
Para conmemorar el enlace real, celebrado en la ciudad de Cádiz, se acuñó una medalla en cuyo anverso se muestran las efigies de los reyes Fernando VII, tocado con corona de laurel, y María Isabel de Braganza, ambos en traje de corte. Les rodea una leyenda latina que incluye para los monarcas los títulos de augustos y católicos: "REG. FERDINANDVS ET ELISABET AVGUSTI CATHOLICI"
Medallas históricas: FERNANDO VII. MEDALLA BODA CON ISABEL DE BRAGANZA. CÁDIZ 1.816 - Foto 1 - 51548637
Anverso de la Medalla
Fuente: www.todocoleccion.net
El reverso presenta la alegoría de las armas de Cádiz presidida por el semidios Hércules, sometiendo a dos leones y flanqueado por las míticas Columnas del "Non plus ultra". Le rodea, en latín, un versículo del profeta Isaías que dice: "SVPER MVROS TVOS CONSTITVI CVSTODES ISAI 62"

En el exergo una inscripción latina que da cuenta del enlace regio y su año: "HISPAN. ET LUSITAN. FOEDVS PERF. ET AVGUSTO CONNUBIO GADIBVS. MDCCCXVI."
Medallas históricas: FERNANDO VII. MEDALLA BODA CON ISABEL DE BRAGANZA. CÁDIZ 1.816 - Foto 2 - 51548637
Anverso de la Medalla

Fuente: www.todocoleccion.net

miércoles, 3 de febrero de 2016

EL CARDENAL GRANVELA

BlasonCardinaldeGranvelle.svg
Armas del Cardenal Granvela
Diseño: Barsupilami1512

Antoine Perrenot de Granvela nació en Ornans el 20 de agosto de 1517, en el seno de una familia del Franco Condado.
Era hijo del borgoñón Nicolás Perrenot de Granvela, secretario de Carlos V, al que sucedió como consejero imperial en 1550.
Recomendado por el Emperador Carlos a su sucesor, tuvo especial celo en el cumplimiento de las prerrogativas del poder real hispano en Europa. Concertó la boda entre Felipe II y María Tudor para aliar a España e Inglaterra bajo los planes reales de aislar a Francia. En 1556 fue nombrado por el Rey Prudente, presidente del Consejo de Estado en Flandes, bajo las órdenes de la regente Margarita de Parma, una de las hermanas de Felipe II, hija ilegítima de Carlos I.
Cardenal de Gransville Garinet.jpg
Retrato del cardenal Granvela
Fue obispo de Arrás, malinas y Besançon; y en 1561 fue nombrado cardenal. Se creó poderosas enemistades en Flandes por su política de autoritarismo regalista, al reforzar a los tercios y potenciar con gran intensidad social el catolicismo flamenco, por lo que en 1564 fue cesado, al considerarse contraproducente su labor. Más tarde fue virrey en Nápoles y consejero en asuntos italianos.
En 1579 fue designado como presidente del Consejo de Italia. Entonces alcanzó su cénit de poder, coincidiendo con la agregación de la corona de Portugal a la Monarquía Hispánica, pero en los años ochenta fue descendiendo el mismo frente al ascenso del secretario Mateo Vázquez.
Falleció en Madrid el 21 de septiembre de 1586.
Como gran hombre de Estado que fue, a lo largo de su vida produjo miles de misivas que forman un rico corpus de correspondencia, conservado por muy diversos centros de investigación europeos, tanto archivos como bibliotecas. En España, donde más se halla correspondencia suya es en la Biblioteca Nacional, el Archivo General de Simancas y la Real Biblioteca. 
El fondo epistolográfico de la Real Biblioteca está formado por casi un centenar de manuscritos con cartas dirigidas a Antoine Perrenot o con minutas del borgoñón, y suponen un conjunto documental de máxima relevancia para el conocimiento de la Monarquía de los Austrias en el siglo XVI. Los aspectos sobre los que aporta luz son múltiples, desde los mecanismos de gobierno a cuestiones de geopolítica militar, desde entresijos de la vida en corte a circunstancias de la vida artística en Europa. En este último punto, es sabido que fue un mecenas con profusión de relaciones personales entre grandes pintores, escultores, científicos, etc. Se conocen de antiguo las cartas presentes de Tiziano o de Gerard Mercator, que no son cartas meramente de cortesía, sino de contenido, por ejemplo, sobre la declinación magnética en el caso de Mercator.
Procede esta colección de la biblioteca de Diego Sarmiento de Acuña, Iº Conde de Gondomar, embajador de Felipe III en la corte inglesa de Jacobo I.  
Tizian-Nicolas Granvelle.jpg
Granvela en un retrato de Tiziano