SERVUS HISPANIARUM REGIS



martes, 14 de junio de 2016

JUAN DE MIRALLES: BIOGRAFÍA DE UN PADRE FUNDADOR DE LOS ESTADOS UNIDOS

Como anticipo de lo que será su próximo libro, tenemos el privilegio de publicar hoy un artículo de nuestro admirado amigo, el Dr. Salvador Larrúa-Guedes, que gentilmente nos ha remitido, y en el que glosa la figura histórica de Juan de Miralles, uno de los padres fundadores de los Estados Unidos de América; y la vital contribución española a la causa de esa independencia..

"Nadie desconoce que la independencia de los Estados Unidos se logró con ayuda extranjera. Realmente parecía imposible que los rebeldes de las Trece Colonias pudieran vencer a la poderosa máquina de guerra de Gran Bretaña. En un enfrentamiento los ingleses tenían una ventaja enorme, porque Inglaterra era una de las potencias mundiales más fuertes, y la población del reino alcanzaba los once millones, frente a los dos millones y medio de colonos de Estados Unidos, un quinto de los cuales eran esclavos negros. La armada británica o Royal Navy era la mayor del mundo y casi la mitad de sus buques participaron inicialmente en el conflicto con los nacientes Estados Unidos. El ejército era una fuerza profesional bien equipada y entrenada; hacia el año 1778, llegó a tener cerca de cincuenta mil soldados estacionados sólo en Norteamérica, a los cuales se añadieron 30.000 mercenarios alemanes en el transcurso de la guerra.
En cambio, los rebeldes tenían que empezar de cero. El Ejército Continental contaba con menos de cinco mil efectivos permanentes, apoyados por unidades de las milicias estatales de diferentes tamaños. En la mayoría de los casos estaban mandados por oficiales inexpertos y no profesionales. George Washington, el comandante en jefe, sólo había sido coronel de un regimiento en la frontera de Virginia y carecía de experiencia en combate. No sabía nada de mover grandes masas de soldados y nunca había dirigido un asedio a una posición fortificada. Muchos de sus oficiales habían salido de las capas medias de la sociedad: había posaderos convertidos en capitanes y zapateros en coroneles, como exclamó, asombrado, un oficial francés. Es más, “sucede con frecuencia que los colonos preguntan a los oficiales franceses qué oficio tienen en Francia”. No es de extrañar, pues, que los británicos pensaran que el ejército insurgente no era “más que una banda despreciable de vagabundos, desertores y ladrones” incapaces de rivalizar con los casacas rojas de Su Majestad. Tan grande parecía la diferencia entre ambos ejércitos, que un general británico llegó a decir que con mil granaderos podía “ir de un extremo a otro de Norteamérica y castrar a todos los hombres, en parte por la fuerza y en parte con un poco de persuasión”.
Esto significa que los rebeldes norteamericanos dependían del apoyo que pudieran recibir del exterior para conquistar la independencia de las Trece Colonias, y con esta victoria echar a andar la hermosa Constitución que ha servido de garantía para que nunca desaparezca de la faz de la tierra y se mantenga, en este país, el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
El apoyo vino de Francia y de España. Francia aportó todo un ejército que llegó a sumar 10.000 hombres, el apoyo de su Armada y grandes financiamientos. España hizo lo mismo, y en realidad mucho más, pero no se habla de la ayuda española. Parece como si Washington y sus tropas mal armadas y desentrenadas sólo hubieran contado con el apoyo de los franceses.
El apoyo de España fue enorme. Los dominios españoles de América compartían una larga frontera con los Estados Unidos. A través de Nueva España y Luisiana, se podía enviar socorros directos a Washington. La isla de Cuba, situada apenas a 90 millas de la Florida, era una inmensa base de operaciones desde donde se podían lanzar grandes ataques a los territorios británicos de Norteamérica, y La Habana contaba con un astillero donde se reparaban y artillaban los barcos de la recién nacida escuadra norteamericana. De Cuba iban a salir, además, docenas de corsarios que
iban a dañar definitivamente el comercio inglés con norte y sur América. Por otra parte, las colonias españolas tenían grandes agrupaciones de tropas, sobre todo en Nueva España, en Cuba y en Luisiana, que podían intervenir y efectivamente intervinieron en la guerra.
Sin embargo, no se habla de la colaboración española. En los textos escolares no se menciona. Los textos oficiales de historia la minimizan, si es que la mencionan…
Imaginemos que España no hubiera dado su aporte a la independencia de los Estados Unidos. Supongamos una España neutral porque Carlos III decidiera no intervenir y no declarara la guerra a Gran Bretaña en 1779. ¿Qué hubiera sucedido entonces? ¿Qué habría pasado sin las iniciativas de Bernardo de Gálvez? ¿Sin la ayuda que dio el Conde de Aranda en forma de suministros y armamentos? ¿Sin participación de Francisco de Saavedra, que ayudó a obtener en La Habana los financiamientos que hicieron posible la victoria de Yorktown? ¿Si el rey Carlos III no hubiera nombrado a Juan de Miralles como su delegado y agente diplomático extraordinario y plenipotenciario ante el Congreso Continental?
¿Si el Almirante español Luis de Córdova no hubiera apresado dos grandes escuadras inglesas en aguas europeas, una de 75 y otra de 26 embarcaciones, que suman 101 en total? ¿Si los españoles no hubieran retenido miles de soldados ingleses en Gibraltar y Centroamérica, que no podían lanzarse contra Washington?
¿Si una corriente ininterrumpida de armamentos, artillería, bayonetas, pólvora, municiones, tiendas de campaña, uniformes, medicinas y provisiones de boca y de guerra no hubieran nutrido y pertrechado a los voluntarios de Washington a través de La Habana y Nueva Orleans? ¿Si los agentes españoles no hubieran alzado a los indios aliados lanzándolos contra la retaguardia de los destacamentos ingleses o emboscando los convoyes de armas y municiones? ¿Si toda la extensión del imperio español en América no hubiera asegurado por tierra las fronteras de Norteamérica impidiendo cualquier maniobra de los ingleses?
¿Si la retaguardia de los rebeldes no hubiera quedado protegida por la costa del golfo al sur y por el Mississippi al oeste, que fueron tomadas por Bernardo de Gálvez, que conquistó los fuertes ingleses de Manchac, Panmure, Natchez, Fort Bute, Mobila y Pensacola movilizando 7,000 soldados de los regimientos de España y de Cuba? ¿Si el Mar de las Antillas hubiera sido controlado por los ingleses, y las grandes islas españolas de Cuba y Puerto Rico, alejadas de la contienda, no hubieran colaborado con los rebeldes norteamericanos? ¿Si España no hubiera tomado Manchac, Natchez, Panmure, Fort Bute, New Richmond, Baton Rouge, Mobila y Pensacola? ¿Si el Mariscal de Campo Cajigal no hubiera tomado las Bahamas y ocupado New Providence? ¿Si los corsarios españoles y cubanos no hubieran destruido el comercio y los suministros apoderándose de miles de barcos mercantes británicos, más de 3500 mercantes ingleses apresados durante la contienda? ¿Si el reino de España y sus colonias de la isla de Cuba, la Luisiana y Puerto Rico no hubieran puesto en acción miles y miles de combatientes, y sus escuadras para luchar contra Inglaterra por tierra y por mar?
Las respuestas son tajantes y no admiten réplica. Definitivamente, Francia y Estados Unidos no hubieran ganado la guerra. George Washington, sus congresistas y sus generales, sólo con el apoyo de los franceses Lafayette, Rochambeau, el caballero de Luzerne y y el Conde De Grasse, el
alemán Von Steuben y el polaco Tadeusz Kosciuszko; no hubieran obtenido la victoria final. Hacía falta el coraje de los Mariscales de Campo Bernardo de Gálvez y de Juan Manuel Cajigal, los barcos de la Armada Real al mando de los Almirantes Luis de Córdova y José Solano, los trabajos de retaguardia realizados por Francisco Rendón y Francisco Bouligny, y no podía faltar la red de agentes de Juan de Miralles y sus gestiones personales, o la astucia de Fray Antonio de Sedella y el apoyo de Diego Gardoqui, ni la solidaridad de los comerciantes de La Habana que en seis horas completaron más de un millón de libras tornesas para que se pudieran pagar tropas y suministros y vencer en la batalla de Yorktown, con una suma de dinero que bastaba para sostener durante cuatro meses un ejército de 5.000 hombres, ni el flujo constante de material de guerra y de dinero que España hizo llegar a los voluntarios y las milicias de Washington.
En este libro se ha utilizado una copiosa bibliografía pero su mayor valor histórico reside en la base documental, además de documentos procedentes de Archivos españoles y cubanos, además de documentos inéditos, desconocidos hasta el presente, que aclaran muchos aspectos y desecan lagunas que han quedado como interrogantes o como afirmaciones escasamente fundadas en historias anteriores, además de ofrecer nuevas informaciones.
El resultado es el relato de la vida de un hombre que puso todo el poder de su inteligencia, toda la energía de su espíritu, la fuerza de su cuerpo e incluso su vida y su fortuna personal, para que los rebeldes norteamericanos pudieran alcanzar la victoria, y las grandes razones que tuvo para ello: la lealtad a su Patria, España, el afecto a sus grandes amigos norteamericanos, a los que entregó incluso su fortuna, y el deseo de derrotar al sempiterno enemigo inglés, al que combatió siguiendo el ejemplo de sus padres y abuelos.
Esta obra presenta, sobre todo, una verdad incontrovertible: la ayuda de España y sus colonias fue imprescindible para que las Trece Colonias conquistaran su independencia. Y en gran parte, esa ayuda dependió de un solo hombre: Juan de Miralles Traillon, el valioso agente del rey Carlos III ante el Congreso Continental y el propio George Washington, quien fue un personaje fascinante, un hombre clave que supo crear condiciones, coordinar acciones, y que por sus esfuerzos, sacrificios, disponibilidad y servicios más que extraordinarios, debe tener un sitio propio entre los Padres Fundadores de esta gran nación.
Sin embargo, en los Estados Unidos sólo existió un hombre capaz de valorar la dimensión completa de Juan de Miralles, y este hombre fue un ser humano de talla excepcional llamado George Washington, su gran amigo, quien en todo momento dio pruebas indiscutibles de su agradecimiento y de su inmensa amistad.
Sea este libro un acto de justicia, para Juan de Miralles y su amadas Patrias, España y Cuba, que sus páginas den cuenta de la verdad histórica y ayuden a conservar el recuerdo de sus hechos heroicos en este país que en gran medida fue libre por su esfuerzo, para futura memoria."
Dr. Salvador Larrúa-Guedes
En Miami, Florida, 9 de junio de 2016

lunes, 13 de junio de 2016

VLADÍMIR KÁPPEL, UN GENERAL BLANCO PARA LA HISTORIA

General Kappel.jpg

Vladímir Óskarovich Kápel o Káppel (Влади́мир О́скарович Ка́ппель) nació el 28 de abril de 1883 en San Petersburgo. 
Kápel nació en el seno de una familia sueco-rusa. Se graduó en el 2.º Cuerpo de Cadetes de San Petersburgo y, más tarde, en la Academia de Caballería Nikoláyevskoye y en la General
Durante la Primera Guerra Mundial fue capitán en el 347.º Regimiento de Infantería del Primer Ejército Imperial Ruso. 
Tras la Revolución de Febrero de 1917, siguió mostrándose partidario de la monarquía y observando con preocupación la influencia de los bolcheviques.
Tras la toma del poder por Lenin en octubre de 1917, Kápel se unió al Ejército Blanco, con el que opera desde junio de 1918 y, a partir de diciembre de 1919, será comandante en jefe de las fuerzas del almirante Alexandr Kolchak. Tanto los partidarios como los aliados del general, fueron conocidos como «Kápelevtsy». 
En las fuerzas antibolcheviques comandó el Ejército de Komuch, el 1º Escuadrón del Volga, el 2º Escuadrón de Ufá y el Ejército del Oeste. El general ya era Caballero de 4ª clase de la Orden de San Jorge y en la de San Vladimiro; y caballero de 2ª clase en la Orden de Santa Ana y en la de San Estanislao. Tras el asesinato, disfrazado de legalidad, del almirante Kolchak en Irkutsk. sus hombres se vieron obligados a iniciar una marcha invernal hacia Chitá, conocida como la « Gran Marcha Helada Siberiana» y de cuya condecoración ya hablamos hace tiempo en "Salón del Trono".
El 26 de enero de 1920, Kápel falleció por congelamiento en Nizhneúdinsk.
Sus soldados llevaron consigo su cuerpo hasta la ciudad china de Harbin, donde fue enterrado. La llegada al poder de Mao Zedong en Cina, provocó que sus restos fueran repatriados hasta Irkutsk.
Finalmente, el 13 de enero de 2007, los restos de Kápel fueron llevados hasta el Monasterio Donskói de Moscú y su figura rehabilitada por el gobierno de la Federación Rusa.

viernes, 10 de junio de 2016

REINAS CONSORTES DE ESPAÑA (VI): MARÍA LUISA DE PARMA

Coat of Arms of Maria Luisa of Parma, Queen Consort of Spain.svg
Armas de María Luisa de Parma como Reina Consorte de España
Diseño: Heralder.

María Luisa de Parma, nació en la capital del Ducado, el 9 de diciembre de 1751Era hija de Felipe I, duque de Parma y de la princesa Luisa Isabel de Francia, hija del rey Luis XV. Por lo tanto, María Luisa era nieta de Luis XV de Francia, hermana de Fernando I de Borbón-Parma y también prima carnal de los reyes franceses Luis XVI, Luis XVIII y Carlos X.
Según muchos historiadores, recibió una educación discutible, bajo influencia del controvertido abad Étienne Bonnot de Condillac, quien defendía ciertas libertades en cuanto a moralidad que en aquella época resultaban impropias de las damas nobles.
María Luisa de Parma retratada en 1765 por Rafael Mengs
En 1765 contrajo matrimonio con el Príncipe de Asturias, futuro Carlos IV; siendo los contrayentes primos carnales por vía paterna y parientes cercanos por la vía materna de María Luisa.
En 1788 se convirtió en reina consorte de España tras producirse la muerte de su suegro el rey Carlos III y ser jurado como rey de España su esposo, Carlos IV.
María Luisa de Parma ejerció una gran influencia sobre su marido. 
De carácter caprichoso, llegó a participar en numerosos episodios por los que fue considerada, ya en su época, una mujer intrigante y, para muchos, depravada. Sufrió un ostensible deterioro físico por los numerosos embarazos y partos, lo que le dio un semblante poco grato que aumentó su impopularidad. Ella, sin embargo, estaba orgullosa de sus brazos torneados y procuró embellecerse con joyas y costosos vestidos de manga corta importados de París, tal como atestiguan diversos retratos de Goya.
María Luisa y Carlos IV tuvieron catorce hijos en trece embarazos (aparte de estos, la reina tuvo 10 embarazos más que acabaron todos en abortos espontáneos, lo cual suma un total de 23 embarazos). De ellos, siete llegaron a la edad adulta.
La familia de Carlos IV, por Francisco de Goya
Estuvo enfrentada con numerosos miembros de la Corte española del momento. Destacó la rivalidad que mantuvieron la Reina y la duquesa de Alba, musa de Goya. También tuvo desavenencias con la duquesa de Osuna. Entre los numerosos amantes atribuidos a la reina María Luisa destaca Manuel Godoy, antiguo miembro de la Guardia de Corps, que alcanzó una influencia política muy notable como valido de Carlos IV.
La firma del Tratado de Fontainebleau (1807), aceptado por Godoy, provocó la entrada del ejército francés en España con teórico destino a Portugal. Se fue extendiendo el descontento entre la población y se organizó una conjura en la que tomó parte el príncipe de Asturias, Fernando, futuro Fernando VII (Conspiración de El Escorial). 
El 17 de marzo de 1808 tuvo lugar el Motín de Aranjuez, que logró la caída de Manuel Godoy y la abdicación de Carlos IV en su hijo Fernando, que se convirtió en Fernando VII. 
Napoleón Bonaparte, decidido a eliminar a los Borbones del trono de España logró atraerse a padre e hijo a la ciudad francesa de Bayona. Allí Fernando VII devolvió la corona a Carlos IV y éste se la cedió a Napoleón. Fueron las infamantes Abdicaciones de Bayona del 5 de mayo de 1808.
María Luisa acompañó a su marido al destierro, primero en Francia, confinados por Napoleón en Compiégne, y posteriormente en Roma, residiendo en el Palacio Barberini, donde falleció, el 9 de diciembre de 1819. Diez días después fallecía también Carlos IV.
Su hijo Fernando VII, restaurado en el trono de España tras Guerra de Independencia, ordenó el traslado de los restos de sus padres para ser enterrados en el Panteón de los Reyes del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
La reina María Luisa en un retrato de Goya
Estuvo a la cabeza de la Real Orden de las Damas Nobles de María Luisa, creada a instancias suyas, en 1792.
Ha sido uno de los miembros más impopulares de la realeza española a lo largo de la historia, aunque hoy en día se tiende a matizar la leyenda negra que ensombreció su reputación en el siglo XIX.
María Luisa de Parma es considerada como la última reina española del Antiguo Régimen.

martes, 7 de junio de 2016

LA MEDALLA CONMEMORATIVA DEL 350 ANIVERSARIO DEL REGIMIENTO DE INFANTERÍA "ASTURIAS" Nº 31


Por su extraordinaria relevancia en el campo de la falerística española, reflejamos en el día de hoy la entrada que nuestro querido amigo don Fernando Martínez Larrañaga ha publicado (05/06/16) en su prestigioso blog heraldistas.blogspot.com.es, al tiempo que le felicitamos efusivamente por la concesión a su persona de esta bella e histórica distinción.
El Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias haciéndose eco de la importancia y significación que supone celebrar el 350 Aniversario de la Fundación del “Regimiento de Asturias”, y después de escuchar las propuestas de la “Comisión Rectora del 350 aniversario”, ha deliberado en base al significado histórico de esa Unidad y por su trayectoria profesional, para mejor recuerdo de los hechos memorables acaecidos a lo largo de su profunda y dilatada historia, como también con el deseo de perpetuar su recuerdo, es por lo que venimos a decretar la creación de la Medalla Conmemorativa del 350 Aniversario de la Fundación del Regimiento de Infantería Asturias n.º 31, bajo los siguientes puntos:


Artículo 1.º Se declara la creación de la condecoración “Medalla Conmemorativa del Regimiento de Asturias”, instituida por una Comisión Rectora conforme al “350 Aniversario” y acuñada a sus expensas.


Artículo 2.º La medalla se establecerá en una única categoría. También podría lucirse mediante cintas-divisas o “corbatas” para las enseñas, así como en forma de “Placa de Honor” para las personas jurídicas que no cuenten con el uso de bandera.


Artículo 3.º La medalla se colocará pendiente de una cinta de color azul de 31 mm de ancho, como el color del paño de la bandera del Principado de Asturias, en recuerdo de la tierra por la que quedó instituido; con sendas listas de color rojo carmesí (color de la Infantería), próximas a sus cantos, que se aferrara por su parte inferior a una anilla horizontal y por la superior a una hebilla-prendedor, ambos del mismo metal que la medalla, siendo de 5 cm, la parte vista.


Artículo 4.º La medalla será otorgada por la creada Comisión de la Medalla Conmemorativa del Regimiento de Infantería Asturias n.º 31, que estará compuesta por representantes del Cuerpo de la Nobleza de Asturias y de la “Comisión Rectora del 350 Aniversario”, librándose para cada caso el correspondiente diploma acreditativo. Todas las concesiones deberán de ser registradas en un libro al efecto. Las solicitudes se realizarán a través del Cuerpo de la Nobleza de Asturias o de la Comisión Rectora del 350 Aniversario, quienes, tras justificar el derecho del pretendiente, lo elevarán para su concesión. La Comisión de la Medalla Conmemorativa del Regimiento de Infantería Mecanizada Asturias n.º 31 estará compuesta por un total de hasta quince personas, teniendo la Presidencia D. Francisco de Borbón, duque de Sevilla y Grande de España, Vicepresidencia el Sr. Coronel Jefe del Regimiento de Infantería Mecanizada Asturias n.º 31, Secretario D. Manuel Luis Ruiz de Bucesta y Álvarez, Vicesecretario D. Manuel María Rodríguez de Maribona y Dávila, y Vocales el Sr. Suboficial Mayor del Regimiento, D. Arturo Llerandi y Morán, D. Jesús Dolado Esteban, el Conde de Carrión de Calatrava, D. Alfredo Leonard y Lamuño de Cuetos, D. Demetrio Peña Espinosa de los Monteros, el marqués de Torre Alta, D. Eduardo Robles Esteban, D. Claudio Chaqués y Ramón, D.ª Concepción Fernández Jiménez, y D. Manuel Queypo de Llano y González.
Artículo 5.º Dentro de las condiciones especiales de la citada Medalla Conmemorativa, se acuerda que podrán hacer uso de ella:


• Corporaciones Municipales de los Ayuntamientos de Oviedo, Teverga, Gijón, Avilés, Puerto de Vega, Tres Cantos y San Sebastián de los Reyes.
• Descendientes de los tres Maestres de Campo (Sancho de Miranda y Ponce de León, Francisco Meléndez de Avilés y Porres y Álvaro de Navia Osorio y Vigil) así como de su primer coronel D. Sebastián Eslava, Marqués de la real defensa.
• El actual Coronel del Regimiento de Infantería Mecanizada Asturias n.º 31 y sus antecesores, los Ttes. Coroneles Jefes del Batallón Covadonga y los Jefes de la Plana Mayor.
• Los Jefes, Oficiales y suboficiales del Regimiento de Infantería Mecanizada “Asturias” n.º 31 y asimilados.


• Los Suboficiales Mayores de la Unidad.
• Los Delegados del Gobierno y Defensa en Oviedo en el momento de la realización de los actos conmemorativos.


• Los miembros de la Comisión Organizadora de los actos conmemorativos del “350 Aniversario”.
• La Tropa, sus Clases y asimilados, que acrediten haber formado parte del Regimiento de Infantería Mecanizada “Asturias” n.º 31.
• Cualquier otro que a juicio de la Comisión de la Medalla Conmemorativa del Regimiento de Infantería Mecanizada Asturias n.º 31, acrediten suficientes méritos.
Artículo 6. A los efectos de la concesión a los descendientes de los fundadores del Regimiento, aquellos deberán acreditar de forma suficiente y documental dicha relación. el presente acuerdo se publicará en el Boletín Oficial del Principado de Asturias, para general conocimiento.


Oviedo, a 3 de febrero de 2016. — El Consejero Magistral.—El Canciller Secretario.



Y en consecuencia, habiéndose realizado ya los troqueles y las primeras insignias, las personas deseen recibir esta Medalla, pueden dirigirse al Excmo. Sr. Duque de Sevilla, bien por carta dirigida al Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias, por mensaje al correo electrónico cuerponobleza@gmail.com. A la instancia de solicitud habrán de unir una relación de sus méritos y servicios.


lunes, 6 de junio de 2016

GUIDORICCIO DA FOGLIANO, UN CONDOTTIERO PARA LA GLORIA DE SIENA

Armas de Guidoriccio da Fogliano
Diseño: Mess

Guidoriccio da Fogliano o Guido Riccio da Fogliano, nació en Reggio Emilia hacia 1290. Hijo de Niccoló, pertenecía a la noble familia reggiana de los Da Fogliano. Pronto comenzó a asumir misiones políticas y militares en su ciudad natal, cuya Signoria detentaba su familia desde 1306.
En 1327 se pone a sueldo de Siena, que intentaba expandir su control territorial sobre las regiones de la Maremma y de la Amiata, en detrimento de sus enemigos pisanos y de la casa de los Aldobrandeschi. 
En julio de 1328, al frente de las tropas sienesas (900 caballeros y 6.000 infantes), tomó la plaza de Montemassi, defendida por Castruccio Castracani, tras haberla sometido a un asedio de siete meses. En ese mismo tiempo conquistó Sassoforte. 
En agosto de 1331 conquistó para il Comune di Siena, las plazas de Scansano, Arcidosso y Massa Maritima
Simone Martini 018.jpg
Una fortaleza con los estandartes de Siena (izquierda) y Da Fogliano (derecha)

En 1332 venció en Giuncarico a los pisanos, pero al año siguiente fue detenido en Siena acusado de haber quebrantado los acuerdos con la ciudad estado. Lo más probable es que se tratara de un acto de envidia y de temor ante el poder que Guidoriccio estaba acumulando.
Consiguió escapar a su Reggio Emilia natal, donde residió hasta la conquista de la ciudad por los Gonzaga en 1335.
Simone Martini 017.jpg
Detalle del famoso fresco que representa a Guidoriccio da Fogliano

Junto a su hermano se trasladó al norte para entrar al servicio de los Scaligeri de Verona. En 1337 Guidoriccio da Fogliano se convertirá en podestá de la ciudad de Padua.
Caerá prisionero de los paduanos y luego de los venecianos en diferentes momentos de lucha. Una vez liberado participó en numerosas comisiones para lograr la paz entre las diversas ciudades y signorie: Verona, Bolonia, Ferrara, Mantua...).
En 1348 fue nombrado podestà de Verona, y en 1351 fue reclamado por Siena, ciudad en la que falleció el 16 de junio de 1352. Fue sepultado en la iglesia de San Domenico con solemnes funerales de estado pagados por la ciudad.
Podría ser la biografía de un condottiero más, pero su figura ha pasado a la historia gracias a un famoso fresco, atribuido a Simone Martini, y que se conserva en el Palacio Público de Siena, donde aparece representado durante el asedio de Montemassi.
Simone Martini - Guidoriccio da Fogliano - Google Art Project.jpg

sábado, 4 de junio de 2016

VI JORNADAS DE RECREACIÓN HISTÓRICA EN EL CASTILLO DE BELMONTE (CUENCA)

rezo

La RECREACIÓN HISTÓRICA es una actividad que persigue la rigurosa imitación de las formas de vida y las costumbres de una determinada época. Y los encargados de vivir y transmitir dicha época son los llamados “recreacionistas”.
Y aquí se encuentran ustedes ante los recreacionistas: personas dedicadas al estudio y la reconstrucción de la vida en la Edad Media: desde guerreros y artesanos hasta médicos, monjes, señores o campesinos. No se trata de actores disfrazados: son auténticos especialistas en Historia Viva; y emplean ropa completamente real.
Entre los recreacionistas podrán ustedes ver, disfrutar y sentir como en la Edad Media. Podrán realizar cuantas preguntas quieran e interactuar con ellos. De ésta forma, podrá conocer cómo se vivía y como se sentía en un tiempo no tan alejado del nuestro. Ellos son expertos en la época que recrean, y por ello podrán ayudarles a acercarse a ella. Podrán ver cómo trabajan, como luchan, como viven… y hasta podrán ver cómo mueren.
A los pies de esta imponente fortaleza se levanta el campamento militar que la está sitiando. Pronto empezarán a silbar las flechas y a chocar las espadas. Ahora se está recreando la Guerra de Sucesión Castellana del siglo XV, y aunque la fortaleza nunca fuera asediada, ustedes se encuentran en mitad del conflicto.
VI JORNADAS DE RECREACIÓN HISTÓRICA “GUERRA DE SUCESIÓN CASTELLANA 1475-1479” CASTILLO DE BELMONTE, CUENCA 4 Y 5 DE JUNIO 
Programa y Horarios 
Temática histórica: El rey Enrique IV de Castilla ha muerto (11 dic 1474) y su hermana Isabel se proclama reina (13 dic 1474) ignorando los derechos de su sobrina la princesa Juana, hija del rey. Diego López Pacheco, 2ºmarqués de Villena custodia a la princesa Juana en el alcázar de Madrid para garantizar sus derechos dinásticos y la lleva a Plasencia para su enlace matrimonial con Alfonso V de Portugal (29 mayo 1475); seguidamente se proclaman también reyes de Castilla. La guerra está servida….tras la batalla de Toro que enfrenta a Portugal con Castilla (marzo 1476) el marqués firma la primera concordia con los RRCC y se retira a sus dominios…pero los capitanes reales acosan sus señoríos y empieza la guerra del marquesado que finaliza con la segunda concordia el 1 de marzo de 1480 en el castillo de Belmonte.
Sábado 4 de JUNIO: de 10:00 h a 20:30 h ininterrumpidamente 
 10:00 a 12:30 El castillo abre sus puertas……nos remontamos al siglo XV…mientras las tropas se preparan el castillo y sus habitantes siguen con su vida; mercado de artesanos, la herrería, pinta niños, la adivina, el bufón, exhibiciones de artillería y cetrería, entretenimiento de las damas con su trovador, cocina medieval…….recorre el castillo y conoce a sus habitantes….  Duelos a espada y entrenamiento de la tropa para la batalla que se avecina.  La Halconera del castillo: Exposición de Aves Rapaces. Conoce nuestras aves y fotografíate con ellas  Exhibición de artillería medieval con fuego real; aprende cómo se manejaba y disparaba una bombarda del siglo XV… (mañana y tarde) 
 10h00 a 20h30 MERCADO MEDIEVAL de Artesanos. 
 12:30 a 13:15 La Algarada: las tropas del marqués al mando de su capitán Pedro de Baeza se enfrentan a las de los Reyes Católicos al mando del capitán real Jorge Manrique siendo este muerto en combate en el vecino castillo de Garcimuñoz. Muchas fortalezas del marques fueron sitiadas y tomadas, pero no el castillo de Belmonte….donde hubo un levantamiento duramente reprimido por las tropas del marqués…  La Taberna del castillo; y después de un duro combate no dejes de probar los quesos y vinos de la tierra manchega….y prepárate para la comida en el castillo… 
 14:00 Comida medieval  Recreadores: cocina medieval ambientada en plaza de armas.  Público: se servirá menú medieval a los visitantes.(ver precio) 
 17:00 Firma de la segunda concordia entre el marqués de Villena y los Reyes Católicos (1 marzo 1480). El conde de Cifuentes, enviado de los Reyes Católicos, entra con su tropa en la plaza de armas del castillo para proceder a la firma de la paz con el marqués tras años de dura contienda. La tensión se respira en el ambiente y el marqués pierde gran parte de sus territorios, pero no el castillo de Belmonte… 
 18:00 Celebraciones de la Paz con música en directo, bailarinas morunas; se servirá “cuerva” a los presentes, bebida medieval típica, para la celebración (bebida solo adultos). Ambiente con jaima mora, bailarinas y música de época. 
 20:30 Se cierran las puertas del castillo, hasta mañana!! 
ataque
Domingo 5 DE JUNIO: de 10:00 hrs a 17:00 hrs ininterrumpidamente (EL CASTILLO abre hasta las 20:30) 
 10:00 a 12:30 El castillo abre sus puertas……nos remontamos al siglo XV…mientras las tropas se preparan el castillo y sus habitantes siguen con su vida; mercado de artesanos, herrería, pinta niños, la adivina, el bufón, exhibiciones de artillería y cetrería, entretenimiento de las damas con su trovador, cocina medieval…….recorre el castillo y conoce a sus habitantes….  Duelos a espada y entrenamiento de la tropa para la batalla que se avecina.  La Halconera del castillo: Exposición de Aves Rapaces. Conoce nuestras aves y fotografíate con ellas  Exhibición de artillería medieval con fuego real; aprende cómo se manejaba y disparaba una bombarda del siglo XV… (mañana y tarde) 
 10h00 a 18h30 MERCADO MEDIEVAL de Artesanos. 
 12:30 a 13:15 La Algarada: Las tropas del marqués al mando de su capitán Pedro de Baeza se enfrentan a las de los Reyes Católicos al mando del capitán real Jorge Manrique siendo este muerto en combate en el vecino castillo de Garcimuñoz. Muchas fortalezas del marqués fueron sitiadas y tomadas, pero no el castillo de Belmonte….donde hubo un levantamiento duramente reprimido por las tropas del marqués…la incursión por la Puerta de La Beltraneja  
 14:30 Comida medieval  Recreadores: cocina medieval ambientada en plaza de armas.  Público: se servirá menú medieval a los visitantes. (ver precio) 
 16:00 Los juegos medievales 
 20:30 Cierre castillo 
FUENTE: www.castillodebelmonte.com/recreacion-historica/

viernes, 3 de junio de 2016

REINAS CONSORTES DE ESPAÑA (V): MARÍA AMALIA DE SAJONIA

Coat of Arms of Maria Amalia of Saxony, Queen Consort of Spain.svg
Armas de Maria Amalia de Sajonia como Reina Consorte de España
Diseño: Heralder

María Amalia de Sajonia (María Amalia Cristina Francisca Javiera Flora Walburga), nació la ciudad de Dresde, capital de Sajonia, el 24 de noviembre de 1724.
Fue hija de Federico Augusto II, príncipe-elector de Sajonia y después rey de Polonia y gran duque de Lituania (como Augusto III); y de la archiduquesa María Josefa de Austria, hija de José I, emperador del Sacro Imperio.
María Amalia de Saxony.jpg
La Reina María Amalia retratada en 1738, el año de su boda
Con apenas catorce años contrajo matrimonio con Carlos VII de Borbón, entonces rey de Nápoles y Sicilia, hijo de Felipe V de España y su segunda esposa, Isabel de Farnesio. A pesar de que se trataba de un matrimonio concertado, Amalia y Carlos se mantuvieron muy unidos, y el rey, al enviudar, no volvió a contraer matrimonio. La boda se celebró por poderes en el Palacio de Dresde, en Sajonia, el 9 de mayo de 1738 y la celebración fue en Nápoles el 9 de junio de ese año.
María Amalia de Sajonia, reina consorte de Nápoles y Sicilia;  Reina consorte de Spain.jpg
La Reina María Amalia en el conocido retrato de Mengs
En 1759 falleció el rey Fernando VI de España, hermanastro de Carlos, sin descendencia, y Amalia acompañó a su esposo a Madrid para ocupar el trono. A la reina María Amalia se le debe la introducción en España de la costumbre navideña del belén o "nacimiento" de origen napolitano.
El 27 de septiembre de 1760, apenas dos años después de su llegada a España, María Amalia murió a causa de una tuberculosis. Carlos III señaló: "En 22 años de matrimonio, éste es el primer disgusto serio que me da Amalia".
Sus restos reposan en el Panteón de Reyes de San Lorenzo de El Escorial (Madrid).