SERVUS HISPANIARUM REGIS



sábado, 21 de abril de 2012

MILAN I DE SERBIA



File:State Flag of Serbia (1882-1918).svg


Milan I de Serbia nació en Marasesti, en Valaquia (actual Rumanía), donde estaban exiliados sus padres, el 22 de agosto de 1854. Su padre era Milos Obrenovic (1829-1861), hijo a su vez de Jevrem Obrenovic, hermano del líder revolucionario Miloš I Obrenović. Milan por lo tanto era sobrino-nieto del segundo príncipe de Serbia. Su madre era Maria Catargiu (1831-1879), de una importante familia noble de origen moldavo y rumano. Milan quedó huérfano bastante joven, y fue adoptado por su primo, el príncipe Mihailo III Obrenović.
Tras la expulsión de la dinastía Karađorđević en 1858, Mihailo pudo finalmente regresar a Serbia; mientras tanto, Milan fue educado en el Liceo Louis-le-Grand de París. Era un joven inteligente que demostró enormes dotes de madurez desde una temprana edad.
En 1868 su primo y tutor, el príncipe Mihailo, fue asesinado en Belgrado cuando paseaba en calesa. El magnicidio le permitió a Milan ascender al trono serbio, aunque bajo una regencia. En 1872 tomó el poder definitivamente, y demostró ser un monarca despierto y vivaz.
En 1875, recién casado, tuvo que hacer frente a las presiones nacionalistas, especialmente de los Liberales, para que el país entrase en guerra con el Imperio Otomano en ayuda de los rebeldes bosnios, a lo que Milan se negó alegando la incapacidad militar del país para enfrentarse a los otomanos. La posición rusa era ambigua, aconsejando oficialmente a Milan mantener la neutralidad mientras ciertos representantes le urgían a entrar en la contienda. Finalmente, Milan, convencido por su primer ministro de la conveniencia de declarar la guerra, lo hizo el 18 de junio de 1876.
El hijo de Milan, el futuro rey Alejandro, nació durante la contienda. Recibió el nombre de su padrino el zar ruso Alejandro II.
En 1878 garantizó la independencia y el reconocimiento de Serbia ante las potencias europeas en el Congreso de Berlín. En 1882 se autoproclamó Rey de Serbia. Además, intentó un mayor acercamiento con el Imperio Austrohúngaro, lo cual le causó no pocos problemas internos.
La guerra entre Serbia y Bulgaria de 1885-1886 estuvo a punto de costarle su trono, pero la rápida intervención de Austria-Hungría previno su abdicación.


File:ReyMilanDeSerbiaARoyalTragedy.jpg

S.M. Milan I de Serbia


En mayo de 1874 anunció su compromiso con Natalija Keşco, para disgusto del gobierno, que pensaba que debía casarse con un princesa rusa. La novia había sido seleccionada por la madre de Milan y éste la conoció en Viena, donde se enamoró apasionadamente de ella.
El 9 de octubre de 1875 Milan se casó con Natalija, noble de origen moldavo, en la catedral de Belgrado. El zar ruso aceptó ser el padrino de boda, enviando un representante. La pareja tuvo dos hijos: Alejandro (cuyo padrino fue el zar Alejandro II de Rusia) y Sergio, que murió con pocos días de vida, en 1878.

Natalie of Serbia c1875.png

S.M. la Reina Natalija de Serbia


El matrimonio fue infeliz, y el divorcio llegó el 12 de octubre de 1888, no sin causar un gran y largo escándalo. En la larga disputa entre los esposos ambos trataron de utilizar a Alejandro contra el otro, lo que convirtió a este en un adolescente infeliz. El enfrentamiento entre ambos debilitó también a los partidarios de la dinastía y reforzó a sus adversarios, los Karadorđevic, además de entorpecer la política del país.
Rusia desencadenó una campaña de difamación en su contra, abogando por su abdicación, acción que también defendió la amante del rey. Milan se convirtió en un monarca impopular, y abdicó repentinamente el 6 de marzo de 1889, dos meses después de promulgar una constitución liberal (3 de enero de 1889). A cambio de 2 millones de dinares, pagados por el gobierno ruso, renunció a sus derechos dinásticos y se exilio en Francia, donde vivió bajo el nombre de conde de Takovo. El joven Alejandro, entonces con doce años de edad, fue proclamado rey. Milan formó antes de exiliarse un consejo de regencia, que debía impedir el contacto entre Alejandro y su madre.
Natalia regresó entonces a Belgrado hasta que fue expulsada el 7 de mayo de 1891, regresando Milan a Serbia el 1 de abril de 1893, donde recuperó los derechos a los que antes había renunciado.

En 1897 Alejandro comenzó a sospechar que el dirigente Radical Nikola Pašić estaba tratando con Rusia su sustitución por un gran duque. Ese mismo año Milan, declarando tener pruebas de estas negociaciones, decidió regresar a Serbia para proteger a su hijo y evitar el cambio dinástico. Milan volvió al palacio real y fue nombrado comandante en jefe del Ejército. A su vuelta, Rusia montó una campaña denigratoria en su contra y sostuvo a la oposición Radical, hostil al exmonarca.
El  9 de julio de 1899 sufrió un intento de asesinato del que salió vivo con heridas leves. No se pudo probar quién dio la orden del atentado, ejecutado por un desempleado bosnio contratado por un oficial serbio. Milan acusó a los Radicales e, indirectamente, a Rusia, siendo encarcelados varios dirigentes del Partido Radical de Serbia.
El rey Alejandro dispuso su matrimonio con Draga Milan, antigua dama de la Reina Natalija, frente a los deseos de su padre que negociaba el matrimonio de su hijo con una princesa alemana. Al enterarse el primer ministro de la intención de Alejandro de renunciar al casamiento con la alemana y hacerlo con Draga, como era su intención desde el comienzo, trató de comunicárselo a Milan, pero le fue imposible porque Alejandro les había dado a propósito manuales de códigos cifrados incorrectos para impedirlo, retrasando así la vuelta de Milan a Serbia. El gobierno en pleno decidió dimitir, opuesto al matrimonio del monarca, y esperaba el regreso de Milan para que forzase la abdicación de su hijo o le hiciese abandonar el proyecto de boda. Cuando Milan finalmente conoció los planes de su hijo dimitió como comandante del Ejército en protesta, pero no regresó al país sino que publicó una carta al rey indicándole la peligrosidad para el país y la dinastía de su inminente matrimonio.

File:Aleksandar Obrenovic.jpg

S.S.M.M. Alejandro I y Draga de Serbia

Los oficiales del Ejército, opuestos al casamiento de Alejandro y Draga, esperaban el regreso de Milan para evitar la boda mediante el uso de la fuerza, pero Milan no regresó al país.
Tras la boda, finalmente consumada principalmente gracias al apoyo ruso, Milan permaneció en el exilio en Viena, vigilado estrechamente por agentes serbios, pues Alejandro temía su regreso a Serbia y un posible intento por su parte de retomar el poder. Alejandro llegó a instigar la publicación de artículos que denigraban a su padre en la prensa serbia, para desacreditarle.
Milan murió, amargado por la actitud de su hijo, en la tarde del 11 de febrero de 1901 en Viena, tras una breve gripe, con 47 años.
Alejandro no visitó a su padre muribundo, sino que envió a su primer edecán, actitud por la que fue severamente censurado.
En Serbia las campanas doblaron cuando se anunció el fallecimiento del antiguo rey. Comenzaron los preparativos para enterrar al exmonarca en la catedral de Belgrado pero las últimas disposiciones de Milan, que había solicitado al emperador Francisco José I de Austria no regresar a Serbia, impidieron el entierro. Su cuerpo, embalsamado y de uniforme, fue trasladado al monasterios serbios de Srem, en Austria-Hungría, siendo finalmente enterrado, en presencia de la corte vienesa, en el de Krusedol, en Fruška Gora.


File:Krušedol monastery.jpg

Interior e iconostasio del Monasterio de Krusedol

Su hijo y su nuera fueron asesinados en 1903 y no tenían descendencia, por lo que la dinastía se extinguió por línea masculina.
La viuda de Milan I, la reina Natalija, murió en 1941 en Francia.
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Directamente relacionada con el reinado del, primero Príncipe, y luego Rey de Serbia, Milan I, está la composición musical que ha pasado a la historia bajo el nombre de Marcha Eslava, compuesta por Tchaikovsky

La Marcha Eslava en Si bemol menor, Op. 31 o Marcha Serbo-Rusa, es una composición orquestal de Pyotr Ilyich Tchaikovsky nacida en junio de 1876 y que se inspiraba en la rebelión de los eslavos cristianos contra el Imperio otomano que eran apoyados por países como Austria y Rusia, Serbia, quien, como vimos, declaró la guerra a Turquía. Muchos rusos se solidarizaron con los que consideraban sus hermanos eslavos y enviaron soldados voluntarios en ayuda al Reino de Serbia.

Peter Tchaikovsky. January 20, 1993, Odessa. Photo by V. Chekhovsky
El gran compositor ruso Pyotr Ilyich Tchaikovsky


Nikolái Rubinstein, amigo cercano a Tchaikovsky, le pidió componer una pieza para un concierto de beneficencia para los voluntarios rusos heridos. En un arranque de patriotismo, Tchaikovsky, compuso y orquestó la que fue conocida como la "Marcha serbo-rusa" (más tarde conocida como "Marcha Eslava") en sólo cinco días. La pieza fue estrenada en Moscú el 17 de noviembre de 1876 con una cálida acogida del público.

Con el siguiente enlace podrán disfutar, si así lo desean, de la inolvidable música de la "Marcha Eslava"


viernes, 20 de abril de 2012

LA ORDEN DEL ÁGUILA BLANCA DE SERBIA

File:Coat of arms of Serbia (2004-2010).svg



La Orden del Águila Blanca fue una Orden Real en el Reino de Serbia (1883-1918), el el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (1918-1929) y, finalmente, en el Reino de Yugoslavia (1929-1945).
Fue instituida por el Rey  de Serbia Milan Obrenovich, el 23 de enero de 1883, al mismo tiempo que la Orden de San Sava.


S.M. Milan I Obrenovich, Rey de Serbia y fundador de la Orden

Tenía cinco clases era conferida a los ciudadanos serbios y yugoslavos que hubieran destacado por sus logros en la paz o la guerra, o por méritos especiales al servicio de la Corona, el estado y la nación.
En el período comprendido entre 1883 y 1898, la Orden del Águila Blanca fue el más alto galardón en el Reino de Serbia. En 1898 la Real Orden de Miloš el Grande tomó precedencia sobre el Águila Blanca, y en 1904 aquella fue reemplazada por la Orden de la Estrella de los Karageorgevich.
Después de su ascensión al trono en 1903, el rey Pedro I de Serbia continuó discerniendo la Orden del Águila Blanca, pero el reverso de la medalla comenzó a figurar el año de la proclamación del Reino (1883) en lugar de la cifra real de Milán I.
La insignia muestra un águila bicéfala coronada blanca, identificativa de las armas del Estado de Serbia,  y en su óvalo central, las armas imperiales bizantinas, símbolo de su vinculación dinástica con los emperadores de Bizancio.
La insignia se unía a la cinta mediante dos filacterías azules y una corona real.
La cinta era roja con dos franjas blancas en ambos extremos

Archivo: Águila Blanca sr01.jpg

La Orden tenía una División de Mérito de Guerra, con las espadas cruzadas entre la Corona Real y las cabezas del águila, que se introdujo en 1915, y que se confería para premiar actos de valor de los oficiales en el campo de batalla.
Como Orden Dinástica que era, sus concesiones eran realizadas, motu propio, por el monarca reinante.


Orao III - Avers.jpg
Entre los dignatarios extranjeros que la recibieron destaca el que fuera Gran Maestre de la Soberana Orden Militar de Malta (Frey Angelo de Moiana da Cologna), así como la concesión póstuma a tres miembros del Consejo de la Corona.
La Orden fue suprimida en 1945, con el fin de la monarquía, pero durante la República Socialista Federativa de Yugoslavia, se mantuvo la División de Mérito de Guerra de la misma.
La Orden del Águila Blanca tuvo dos divisiones y cinco grados, y podía conferirse con espadas para los servicios militares, con o sin espadas por méritos civiles.
Los cinco grados fueron:
  • 1 ª Clase - Gran Cruz de la Orden del Águila Blanca
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  • 2 ª Clase - Cruz de Gran Oficial de la Orden del Águila Blanca
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  • 3 ª Clase - Cruz de Comendador de la Orden del Águila Blanca

White eagle sr01.jpg

  • Cuarta clase - Cruz de Oficial de la Orden del Águila Blanca (En este caso con espadas)
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  • Quinta clase - Cruz de Caballero de la Orden del Águila Blanca

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File:SRB Orden Belog Orla BAR.svg

Cinta de la Orden del Águila Blanca

jueves, 19 de abril de 2012

ALEJANDRO I DE YUGOSLAVIA




Alejandro I nació en Cetinje, Principado de Montenegro, el 17 de diciembre de 1888, pertenecía a la Casa Real de Karađorđević y fue el primer Rey del Reino de Yugoslavia (1929–1934) y también Rey de los Serbios, Croatas y Eslovenos (1921–1929).
Su abuelo, rey de Serbia entre 1842 y 1858, había sido expulsado del trono y exiliado. Su padre, pretendiente al trono, fue voluntario en el ejército francés, combatiendo con distinción en 1870 y, desde 1876, luchando junto a los rebeldes bosnios y ayudando de esta manera al desencadenamiento de la guerra y la participación de sus dinastías rivales serbia y montenegrina. Tras la guerra residió en Ginebra y se casó con la hija del monarca montenegrino, madre de Alejandro, de la que era el hijo varón menor.
Éste pasó su niñez en Montenegro y estudió en Ginebra. En 1910 casi muere de tifus y desde entonces presentó problemas estomacales.
Tras el asesinato de Alejandro I de Serbia en 1903, su padre, ya viudo, ascendió al trono.
El Príncipe Alejandro no era heredero al trono, pero el carácter inestable de su hermano mayor Jorge, había planteado serias dudas acerca de la conveniencia de que éste subiera al trono. En marzo de 1909, Jorge pateó a un sirviente hasta matarlo e, inmediatamente, fue obligado a ceder sus derechos al trono a su hermano Alejandro (28 de marzo de 1909).
Durante la Primera Guerra de los Balcanes, el Príncipe Alejandro mandó nominalmente el I Ejército en las victorias de Kumanokovo, Bitola, y luego, en la Segunda Guerra de los Balcanes, luchó bajo el mando del Mariscal de Campo Radomir Putnik en la decisiva Batalla de Bregalnica. Compartió la derrota serbia junto con el ejército, negándose a ser evacuado por los italianos antes de que las tropas serbias pasasen a Corfú y acompañándolas a través de la larga retirada invernal a través de Albania.
El 24 de junio de 1914, el rey Pedro I de Serbia decidió nombrar Regente al Príncipe Alejandro I, alegando su mala salud. Esto ocurrió cuatro días antes de que el Archiduque Francisco Fernando, heredero al trono austrohúngaro fuera asesinado en Sarajevo, lo que constituyó el detonante de la I Guerra Mundial.

El Regente Alejandro fue comandante de las fuerzas armadas reales serbias durante la I Guerra Mundial. Aunque entre 1914 y 1915 sus tropas lograron repeler a las fuerzas austrohúngaras, compartió la derrota serbia junto con el ejército, negándose a ser evacuado por los italianos antes de que las fuerzas serbias pasasen a Corfú, acompañándolas a través de la larga retirada invernal a través de Albania.


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El entonces Príncipe Alejandro y el General Sarrail en 1917


Luego, el Ejército Real se reagrupó y participó en la ofensiva aliada desde Macedonia en 1918. Esta derrota austrohúngara significó el fin de la guerra en los Balcanes.
Durante el conflicto, en 1916, expresó por primera vez oficialmente la idea de la formación de un nuevo estado que agrupase a gran parte de los eslavos del sur, la futura Yugoslavia, que su primer ministro Nikola Pasic no veía con buenos ojos. Asimismo llegó al acuerdo con el presidente del Comité Yugoslavo, Ante Trumbić que se plasmaría en la Declaración de Corfú, base teórica de la futura unión.
A finales de 1918 la asamblea provisional montenegrina le reconoció como su soberano, llevándose así a cabo la unión del Reino de Montenegro con Serbia. Poco después y ante el alarmante avance de las tropas italianas en el Adriático, el 1 de diciembre de 1918, siguiendo un acuerdo previo, representantes del Estado de los Eslovenos, Croatas y Serbios se presentaron ante el regente Alejandro y solicitaron la unificación del Reino de Serbia y del mencionado estado, antes bajo control austrohúngaro. El Regente Alejandro aceptó y nació el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos. La delegación no presentó condiciones a su solicitud de anexión, aunque éstas sí existían en la Declaración de Corfú. Esta situación, que favoreció las tendencias centralistas serbias de Pasic y sus partidarios y que se plasmaron en la Constitución de Vidovdan de 1921, en parte gracias a la abstención de la oposición croata dirigida por Stjepan Radić. La oposición entre esta postura centralista y la federalista de los croatas, eslovenos y serbios de la antigua Austria-Hungría marcó el reinado de Alejandro.
El 16 de agosto de 1921, el rey Pedro I murió, y Alejandro se convirtió en Rey de los Serbios, Croatas y Eslovenos. El 8 de junio de 1922 se casó con la Princesa María de Rumanía, hija de Fernando I y de María de Edimburgo. De este matrimonio nacieron tres hijos, siendo el primero el príncipe heredero Pedro.


S.S.M.M. los Reyes de Yugoslavia, Alejandro y María

En sus primeros años de gobierno Alejandro quedó en un segundo plano, oscurecido por el poder de Pasić. El rey desempeñó un papel fundamental a partir de la muerte de este en 1927. Enfrentando a las diferentes facciones, el rey tendió a favorecer a sus fieles por encima de los demás políticos, rodeándose de figuras más leales al trono que verdaderamente capaces.
Alejandro se fue convenciendo de la imposibilidad de mantener el régimen parlamentario, cada vez más claramente insatisfactorio para resolver los graves problemas del país, aunque sus propias acciones no favorecían el funcionamiento correcto del sistema político.


Alejandro I de Yugoslavia

El 20 de junio de 1928, el parlamentario croata Stjepan Radić recibió un disparo en el Parlamento por un parlamentario radical serbio. Radić murió varias semanas después a causa de las heridas y su muerte causó conmoción en Croacia, donde el movimiento de separación de Serbia cobró fuerza. Alejandro, a diferencia del gobierno, percibió la gravedad del atentado y trató de calmar la tensión, acudiendo a visitar a Radić y comprometiéndose a educar al hijo de su sobrino, muerto también en el parlamento. Se negó, empero, a prescindir de ministros que los croatas consideraban implicados en las muertes y sus concesiones a aquellos fueron insuficientes.
Tras un último intento de concordia con el esloveno Anton Korošec al frente del gobierno, el 6 de enero de 1929, el Rey Alejandro I abolió la Constitución, inhabilitó al Parlamento y empezó a acumular poderes dictatoriales. El 3 de octubre convirtió al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos en el Reino de Yugoslavia, y modificó la organización territorial (3 de julio de 1930).
Los primeros meses del gobierno real, sin embargo, estuvieron marcados por el rigor y la aplicación de reformas muy necesarias para el país (creación del Banco Agrario, obras públicas, unificación legislativa, renovación del funcionariado y de los mandos del ejército).
En julio de 1930 se reorganizó el estado creándose nueve divisiones administrativas basadas en la geografía, aboliéndose las divisiones históricas. Los antiguos partidos políticos quedaron disueltos. Los poderes de los gobernadores provinciales (ban), aunque relevantes en algunos aspectos como política social, obras públicas o finanzas, no sirvieron para contentar a los partidarios de la reforma territorial del Estado, a la vez que se ganaban la hostilidad de los centralistas. La reforma tampoco mejoró la calidad de la administración ni satisfizo los deseos de la población campesina de ver reducido el papel del Estado en su vida cotidiana.
En septiembre de 1931, Alejandro promulgó una nueva Constitución donde acaparó todo el Poder Ejecutivo y abolió el voto secreto y universal. Los empleados públicos fueron presionados para que votaran por los candidatos oficialistas y el Rey designó a la mitad de la Cámara Alta del Parlamento. Asimismo, la nueva constitución prohibía los partidos regionales, religiosos o raciales, restringía los derechos civiles de reunión, asociación y libertad de prensa y concedía al rey el derecho de nombrar o destituir ministros, gobernadores, oficiales del ejército y funcionarios. El gabinete era responsable únicamente ante el monarca. El rey tenía derecho a firmar acuerdos internacionales, a declarar la guerra y a firmar la paz.
Alejandro instauró un régimen dictatorial similar al absolutismo con el fin de fortalecer la unidad del país por la fuerza pero que, en la práctica, perpetuó el predominio de los serbios de la Serbia anterior a la guerra mundial, aunque destruyendo el poder de sus partidos tradicionales y sin lograr acabar con el antagonismo entre la visión centralista del estado de los serbios del antiguo reino y la federalista de los antiguos súbditos austrohúngaros (principalmente de los croatas, pero también de los serbios "austrohúngaros" y de los eslovenos). La reforma administrativa que barrió las antiguas fronteras creando nuevas provincias era una de las medidas para lograr la desaparición de los sentimientos nacionalistas antiguos y lograr el nacimiento de uno yugoslavo. La elección de un nuevo Parlamento en 1931 fue un fracaso para el régimen: este no recibió el apoyo popular ni sirvió como cimiento firme de la dictadura.
Aunque al comienzo declaró que la dictadura sería pasajera y únicamente se debía a la necesidad de reorganizar el país, ya en 1930 afirmó que no habría una vuelta a los antiguos partidos ni a la antigua distribución territorial.
En 1931 el empuje y popularidad iniciales de la dictadura real habían desaparecido, dando una sensación de indecisión ante la crisis económica. El régimen, que se enfrentaba principalmente a la crisis económica y al problema de los nacionalismos, no logró resolver ninguno, simplemente acabar con las libertades en el país, establecer un régimen policial y hacer perder al rey el apoyo de la población por las acciones de la dictadura y de los políticos arribistas que le servían.
A diferencia de la política nacional donde los esfuerzos de Alejandro por unificar el país por la fuerza fracasaron a la postre, su política exterior fue más fructífera.
Mantuvo durante todo su reinado una postura favorable a Francia y a la Pequeña Entente, de la que Yugoslavia formaba parte. Se mantuvo firme ante las pretensiones italianas de influir en la política balcánica y, al final de su vida, llevó a cabo un acercamiento a Bulgaria, tradicional enemigo por la disputa por Macedonia que parecía bien encaminada cuando fue asesinado. Como consecuencia de la mejora de relaciones entre los dos países vecinos las bandas armadas que habían operado en Macedonia desde territorio búlgaro fueron finalmente disueltas y perseguidas, perdiendo el poder que hasta entonces habían detentado sobre el gobierno de Sofía.
Su visita a Turquía favoreció también la creación de la Entente de los Balcanes, que debía reducir la influencia de las grandes potencias en la zona.
Ya en diciembre de 1933 había fracasado un atentado contra el rey en Zagreb, a manos de los terroristas ustachas, que llevaban años combatiendo violentamente al régimen de Alejandro, que los reprimía con brutalidad.


Sello de correos  yugoslavo con valor facial de 4 dinares

El 9 de octubre de 1934, el Rey Alejandro había viajado a Marsella para estrechar las relaciones entre la Entente de los Balcanes y la Tercera República Francesa. Habiendo muerto tres familiares suyos en días martes, el Rey era supersticioso en aparecer en eventos públicos los martes, no obstante, al no tener otra opción, tuvo que romper su propia costumbre ese día. Mientras era conducido por las calles de Marsella, acompañado por el Ministro de Relaciones Exteriores francés Louis Barthou, el Rey fue asesinado por un revolucionario búlgaro llamado Vlado Chernozemski, miembro de una organización independentista de la Macedonia yugoslava (ORIM). Este le disparo dos veces, muriendo el monarca en el acto. Un general que viajaba en el mismo vehículo también recibió disparos al tratar de reducir al terrorista, y un gendarme también fue asesinado con un tiro en el estómago. Chernozemski fue herido con la espada de uno de los guardaespaldas, y luego fue asesinado por la multitud.
Barthou caminó durante casi media hora solo por las calles, y finalmente falleció a causa de la tardanza de la atención médica. Dos mujeres espectadoras también murieron a causa de los disparos, aunque se cree que pudieron ser heridas accidentalmente por los propios policías franceses.
La muerte del Rey Alejandro fue uno de los primeros asesinatos en ser grabados en cinta de cine.

Este es el enlace para acceder al impresionante documento de época:


Como el heredero al trono el Príncipe Pedro tenía sólo seis años, el Príncipe Pablo Karađorđević se convirtió en Regente.
Tras la caída del comunismo, los restos del Rey Alejandro I fueron trasladados a un mausoleo en Belgrado.


Archivo:Royal Standard of the Kingdom of Yugoslavia (variant), 1920s to 1937.svg

Estandarte Real de Yugoslavia entre 1920 y 1937

miércoles, 18 de abril de 2012

LA ORDEN DE LA CORONA DE YUGOSLAVIA

File:Coat of arms of the Kingdom of Yugoslavia.svg


Al finalizar la Primera Guerra Mundial y, a consecuencia de los Tratados de Saint Germain y Trianón, se creó, en torno a Serbia, un nuevo estado que recibió inicialmente la denominación de Reino de los Serbios, Coatas y Eslovenos.  El nuevo reino se formó a partir de los antiguos estados monárquicos independientes del Reino de Serbia y del Reino de Montenegro, así como también una cantidad sustancial de territorio que antiguamente formaba parte del Imperio Austrohúngaro. Las tierras de Austria-Hungría que pasaron al nuevo estado incluían: Croacia, Eslavonia y Voivodina de la parte húngara del imperio; Carniola, parte de Estiria y la mayor parte de Dalmacia del lado austríaco, además de la provincia imperial de Bosnia-Herzegovina. Un plebiscito se llevó a cabo en la provincia de Carintia, que optó por seguir en Austria. La frontera italo-yugoslava quedó fijada en el Tratado de Rapallo (12 de noviembre de 1920). El puerto dálmata de Zadar y unas cuantas islas dálmatas fueron otorgadas a Italia a la que se le habían prometido en el Tratado de Londres de 1915. La ciudad de Rijeka (en italiano: Fiume) fue declarada ciudad-estado libre, pero pronto fue ocupada y anexionada en 1924 por Italia. Las tensiones en la frontera con Italia continuaron, con los italianos reclamando más áreas de la costa dálmata y Yugoslavia reclamando por su parte la península de Istria, parte de la antigua provincia costera austríaca que había sido cedida a Italia, pero que contenía una población considerable de croatas y eslovenos. En total el nuevo país ocupaba una superficie de 247.542 kilómetros cuadrados
El rey Alejandro I ascendió al trono el 16 de agosto de 1921, tras el fallecimiento de su padre Pedro I.
Durante una crisis política en 1929, los fuertes movimientos separatistas en el país obligaron al monarca a suspender temporalmente la Constitución para declarar una dictadura y poner mayor énfasis en la unidad nacional, que se tradujo en el cambio de nombre del país, que pasaría a llamarse: Yugoslavia.
En ese contexto, el rey Alejandro I instituyó la Orden de la Corona de Yugoslavia, el 5 de abril de 1930, para conmemorar el cambio de nombre del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos por el de Reino de Yugoslavia.


S.M. Alejandro I de Yugoslavia

La Orden fue otorgada a los ciudadanos yugoslavos que se hubieran significado en sus esfuerzos por mejorar la unidad nacional o hubieran contraido méritos relevantes hacia la Corona o el Estado en el servicio público, así como a los ciudadanos extranjeros que hubieran ayudado al país.
La Orden de la Corona Yugoslava tenía mayor rango que la tradicional Orden de San Sava y era conferida, motu propio, por la Corona de Yugoslavia.
La insignia de la Orden es una cruz griega con brazos pentapetalados en esmalte blanco y fileteados de plata. En su centro la Corona Real Yugoslava rodeada por una delgada corona circular de oro.
En el reverso de la insignia está grabada la fecha de "3-X-1929" y el monograma real "A".
La insignia se suspende a la cinta mediante una corona de laurel cerrada esmaltada de verde.
La Orden se concedió entre 1930 y 1945 y no se conoce con exactitud el número de condecorados.
Se dividía en cinco grados:

Jarra Corona i.jpg
Ju Crown I star.jpg
Banda, insignia y placa de la 1ª Clase de la Orden de la Corona de Yugoslavia
Орден Југословенске Круне.jpg
Ster van de Orde van de Joegoslavische Kroon.jpg
Venera y placa de la 2ª Clase de la Orden de la Corona de Yugoslavia
Орден Југословенске Круне.jpg
Venera de la 3ª Clase de la Orden de la Corona de Yugoslavia
Ju Corona IV.jpg
Insignia de la 4ª Clase de la Orden de la Corona de Yugoslavia
Ju Crown V.jpg
Insignia de la 5ª Clase de la Orden de la Corona de Yugoslavia
La cinta es de moaré y de color azul.

Orden YUG de la Corona bar.png

Cinta de la Orden

martes, 17 de abril de 2012

LA CRUZ DE LOS PARTIDARIOS DEL CONDE DE CHAMBORD





Después del trágico asesinato de su padre, Carlos Fernando d'Artois, duque de Berry, el 14 de febrero de 1820, nació su hijo póstumo, Enrique, futuro Conde de Chambord, el 29 de septiembre 1820.
A los casi diez años de edad, la Revolución de 1830 trastocó la vida del entonces duque de Burdeos. El 2 de agosto de 1830, su abuelo Carlos X, abdicó formlmente y su tío, el duque de Angulema, renunció también a la corona. Por ello, el duque de Burdeos se encontró como único heredero al trono.
A la muerte de Carlos X, el duque de Burdeos se hizo cargo de la jefatura de la Casa Real de Francia, y una suscripción nacional le ofrece el dominio de Chambord, del que toma el título.
A la hora de elegir esposa sufrió el bloqueo del rey Luis Felipe de Orleans y tuvo que conformarse con desposar a la archiduquesa María Teresa, hermana mayor de María Beatriz de Austria-Este, princesa de Módena, hija del duque Francisco IV.
Después de la muerte accidental del joven heredero de Luis Felipe 13 de julio 1842, el conde de Chambord aprovechó la oportunidad para realizar una campaña de promoción de su persona y derechos en Londres, dado que de la reina Victoria se estaba acercando gradualmente a la Monarquía de Julio.



 Proyecto de medalla dedicada a Enrique V como restaurador de las libertades y de la monarquía legítima


Tras la revolución de 1848, los Orleans conocieron el exilio, encabezados por el propio Luis Felipe, quien antes de su muerte, acaecida el 26 de agosto de 1850, contra el consejo de sus asesores, declaró que el conde de Chambord seguía siendo el legítimo heredero de la corona francesa.


Recordatorio legitimista dedicado a Enrique, conde de Chambord, como Enrique V de Francia


Pero la división entre las dos ramas permaneció, y el éxito bonapartista del 2 de diciembre de 1851 consagra a Luis Napoleón como Príncipe Presidente y luego como emperador Napoleón III.
 La derrota de Sedán en 1870 marcó el fin del Segundo Imperio y la proclamacoión de la IIIª República. Las elecciones del 28 de enero 1871 consagraron la presencia en las cámaras de dos tercios de realistas. A pesar de esta mayoría, la cámara se niega a acudir ante el Conde de Chambord, para evitar someterlo a comenzar su reinado con la derrota militar de Francia, prefiriendo esperar la salida de los alemanes para proceder a la restauración final.


El 08 de junio 1871 se derogó la Ley del Exilio. Los príncipes de Borbón y de Orleans podían regresar a Francia. Se propuso una fusión de orleanistas y borbónicos para que éstos aceptaran como monarca al Conde de Chambord; la única condición para la restauración era volver a la bandera blanca tradicional de la monarquía. Pero la negociación fracasó, el Conde de Chambord renunció al trono, y se marchó al exilio tras una breve estancia en Francia.
En el otoño de 1873, mientras que la "república sin republicanos" parecía sumirse en el caos, Enrique de Borbón, conde de Chambord, regresó de incógnito en Francia y permaneció durante diez días en Versalles. Sin embargo se negó a mantener entrevista alguna con el general MacMahon.
El último intento de restauración había fracasado.
El Conde de Chambord murió 24 de agosto 1883 en Frohsdorf (Austria). Sus restos reposan en la ciudad de Gorizia (Eslovenia).



(©: Francois Crespin)

Para mostrar su afecto por aquellos que le habían sido fieles a lo largo de sus años de reivindicaciones, el Conde de Chambord (Enrique V para los legitimistas franceses) creó una distinción que ha pasado a la Historia como La Cruz de los Partidarios de Enrique V.

Se trata de una cruz latina  blanca fileteada de negro, en cada uno de cuyos brazos se coloca una flor de lis púrpura. En el centro las armas de Francia timbradas con corona real. Una corona circular rodea la parte interna de los brazos de la cruz conteniendo la siguiente leyenda en francés: "LA HORA CORRESPONDE A DIOS Y LA PALABRA A FRANCIA", en clara alusión a que sería la Divina Providencia la que dictaminaría el momento oportuno, refrendado por el pueblo francés, para que ciñera la corona de Francia.
Entre cada brazo de la cruz emerge una corona real de plata.
En la parte inferior del brazo vertical de la cruz aparece la cifra real coronada de Enrique.
La Cruz se suspende mediante una anilla que lleva la cifra real "H" (Henri) y de la que brota un lirio blanco, orígen de la flor de lis.
La cinta es blanca fileteada de azul en ambos extremos.


Cruz de los Partidarios de Enrique V, Conde de Chambord


El reverso es liso, de plata, y sobre él se grababa el nombre del destinatario de esta merced y la fecha de de su concesión.
Existen diferentes versiones de la Cruz. En ellas cambian los colores, siendo sustituído el púrpura por el azul, y en ocasiones por el blanco.

Versiones de la Cruz de Enrique V






















Monumento a Henri, conde de Chambord en la localidad francesa de Sainte-Anne-d'Auray



Para ampliar cualquier información se puede consultar el Sitio Oficial del Conde de Chambord en la siguiente dirección web:    http://www.comtedechambord.fr/index.php

lunes, 16 de abril de 2012

LA ORDEN DE HONOR DE LA CASA PRINCIPESCA DE SCHWARZBURG

 
File:Wappen Deutsches Reich - Fürstentum Schwarzburg-Sondershausen.png
 
 
 
A mediados del siglo XIX, nació en tierras de Thuringia una Orden Dinástica cuya fama se fue extendiendo con relativa rapidez, de tal modo que, siendo una iniciativa de un miembro de la familia Schwarzburg, terminó siendo aceptada por el resto de las ramas del su árbol genealógico como propia.
 
LA ORDEN DE HONOR DE LA CASA PRINCIPESCA DE SCHWARZBURG
 
Fue creada por el Príncipe Friedrich Günther de Schwarzburg-Rudolstadt como Orden Dinástica el 20 de mayo de 1853.
El 28 de junio de 1857 firmó un acuerdo con su primo el Príncipe Günther Friedrich Carl II de Schwarzburg-Sondershausen quien también deseaba adoptar la Orden. De esta manera fue finalmente designada como Cruz de Honor de la Casa Principesca Schwarzburg siendo fungida por ambos estados.
 
File:Friedrich Gunther of Schwarzburg-Rudolstadt.jpg
 
S.A.S. el Príncipe Friedrich Günther de Schwarzburg-Rudolstadt 
 
La insignia fue la misma para las dos ramas principescas con la única diferencia de que, en el reverso de la misma, cambiaba la cifra real:  "FG" para las de Schwarzburg-Rudolstadt y "GFC" para las de Schwarzburg-Sondershausen.
 
 
IMPERIAL GERMAN SCHWARZBURG SONDERSHAUSEN MERIT ORDER 2ND CLASS, COLLECTORS REPRODUCTION
 
La Orden de Honor de la Casa Principesca de Schwarzburg-Sondershausen (Reproducción de Militaria-Agent.com)
 
Originalmente la Cruz de Honor contaba con tres clases, añadiéndose una cuarta en 1873.
También se creó una medalla asociada a la Orden, la Ehrenmedaillen, de plata.
Las espadas cruzadas añadidas a la Orden fueron autorizadas durante la Guerra Franco-Prusiana para premiar el valor y el mérito militar ante el enemigo.
Otras ramas de la Familia principesca también adoptaron esta Orden, así los Schwarzburg-Rudolstadt lo hicieron el 21 de octubre de1870 y los Schwarzburg-Sondershausen el 14 de abril de1871.
 
File:Schloss Sondershausen.jpg
 
Vista aérea del Palacio de Sondershausen
 
 
El Príncipe Günther Victor, el 21 de agosto de 1914, permitió la adición de epadas cruzadas en la 4ª Clase de la Orden, situación que sus estatutos, adoptados entre 1870-1871, no contemplaban hasta la fecha.
El 19 de enero de 1915, ya inmersa Alemania en plena Primera Guerra Mundial, se permitió añadir a la Orden un broche con una Hoja de Roble, para indicar méritos en el servicio y en el esfuerzo de guerra que no implicaran acción directa frente al enemigo.
 
File:Günther Victor von Schwarzburg.jpg
 
S.A.S. Günther Victor, Príncipe de Schwarzburg
 
 
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S.A.S. Karl Gunther, último Príncipe reinante en Schwarzburg-Sondershausen
 

domingo, 15 de abril de 2012

EL PALACIO DEL GRAN TRIANÓN

File:Coat of Arms of France & Navarre.svg


El Gran Trianón fue erigido por Jules Hardouin Mansart en 1687 en el emplazamiento del "Trianón de Porcelana" que Luis XIV ordenó construir en 1670 para huir de los fastos de la Corte y vivir sus amores con Madame de Montespan. El Gran Trianón es, sin duda, el conjunto de edificios más distinguido de todo el dominio de Versalles.
"Pequeño palacio de mármol rosa y de porfirio con deliciosos jardines" según la descripción de Mansart, que sigue al pie de la letra las indicaciones de Luis XIV, muy implicado en esta construcción. Nadie es indiferente al encanto de este edificio de elegantes proporciones que desprende intimidad, dulzura y grandeza. Muy influido por la arquitectura italiana, este palacio se despliega en un único nivel, situado entre el Patio y el jardín, recubierto de un tejado plano disimulado por una balaustrada, antaño aderezada con grupos de niños, jarrones, figuras esculpidas.

File:Grand-Trianon1700.jpg

El Gran Trianón hacia 1700


Célebre por sus jardines de estilo francés, ordenados y geométricos, "lleno de todo tipo de flores de azahar y de arbustos verdes", nos indica Félibien, el "Trianón de Mármol" está rodeado, desde su construcción, de varias decenas de miles de plantas vivaces y tuberosas. Enterradas en macetas para poder cambiarlas todos los días y crear así un espectáculo florido y aromático, estas plantas ofrecen una decoración viva que anima la perfección de esta arquitectura totalmente orientada a los jardines.
Ocupado por Luis XIV, que alojará en él a su cuñada, la Princesa Palatina, a su yerno, el Duque de Chartres, y a su hija, la Duquesa de Borbón, el Gran Trianón es del gusto de María Leszczinska, que se instalará en él durante las temporada de buen tiempo. María Antonieta por su parte, celebra en él algunas representaciones, pero prefiere la residencia del Pequeño Trianón que le había regalado Luis XVI . Napoleón Bonaparte, tras haber ordenado su restauración, se aloja varias veces en él con su esposa la Emperatriz María Luisa. En 1963, el General de Gaulle decide rehabilitar el lugar para recibir en él a los invitados de la República y organizar en el Ala Norte, conocida como "Trianon-sous-bois", una residencia del Presidente de la República.
Del Trianón se podría decir en palabras de Félibien "que las gracias y los amores forman lo que más perfecto hay en las más hermosas y más magníficas obras de arte". Dado que el mobiliario original del Trianón se dispersó durante la Revolución, el acondicionamiento actual corresponde, salvo algunas excepciones, al del Primer Imperio. Napoleón reamuebla totalmente el Trianón y lo visita de vez en cuando con María Luisa.

Antaño, por referencia a las pilastras que realzan sus fachadas, llevaba el nombre de Trianón de mármol. Este palacio se construyó con un peristilo que permitía comunicar la Corte con los jardines, y enmarcar el Palacio en la naturaleza. Esta fue la idea maestra de este nuevo edificio. Impropiamente llamado peristilo -pero esta denominación data de la época de Luis XIV-, este pórtico que se abre en el centro del edificio le confiere al Gran Trianón la transparencia a la que debe su originalidad, y que permite pasar del patio a los jardines de forma imperceptible.
En 1810, Napoleón hizo acristalar el peristilo por ambos lados para facilitar la comunicación entre su aposento y el de la Emperatriz. En este vestíbulo, acondicionado tal como se ha descrito, fue donde el Mariscal Bazaine fue juzgado, de octubre a diciembre de 1873, por un tribunal militar presidido por el Duque de Aumale. Las cristaleras se eliminaron en 1910.

Dado que el mobiliario original del Trianón se dispersó durante la Revolución, el acondicionamiento actual corresponde, salvo algunas excepciones, al del Primer Imperio. Napoleón reamuebla totalmente el Trianón y lo visita de vez en cuando con María Luisa.

El peristilo

Galeria del Gran Trianón

Salón redondo

Este vestíbulo permitía acceder al primer aposento que Luis XIV sólo ocupó tres años, de 1688 a 1691. Su decoración de columnas corintias, su embaldosado de mármol y lo cuadros que lo adornan datan de este período. A la derecha de la chimenea, un tambor de carpintería disimula la escalera que utilizaban los músicos para acceder a la tribuna que desembocaba en la estancia siguiente, en donde tenía lugar la cena del Rey.

Salón de Música

Es la antigua antecámara del primer aposento de Luis XIV, en el que tenía lugar la cena del Rey. Las carpinterías se encuentran entre las más antiguas del Palacio, y sobre las puertas, destacan los postigos de las tribunas en los que se instalaban los músicos que tocaban durante la comida.
Napoleón transformó esta estancia en el Salón de los Oficiales, y Luis-Felipe en una Sala de Billar. Las sillas recubiertas de tapicería de Beauvais se fabricaron especialmente para esta estancia; el hermoso velador y la fuente de té llegaron al Trianón durante el Segundo Imperio.
Los cuadros que representan a Marte y a Palas proceden de la antecámara de los Juegos y de la Cámara del Sueño.

Salón de Familia de Luis Felipe

Este gran salón fue creado por Luis-Felipe a partir de dos estancias existentes.
El Rey y su familia, a los que les gustaba alojarse en el Trianón, se reunían por la noche en esta estancia amueblada al estilo de la época: mesas de juego y de labor, asientos y canapés acolchados cubiertos de canutillo amarillo con motivos azules.

File:Grand Trianon Salon de famille de Louis Philippe.10.jpg

El Salón de Familia de Luis Felipe

Salón de las Malaquitas

Fue en el Gran Salón del Emperador donde se depositaron los presentes de malaquita del Zar Alejandro I a Napoleón, los cuales dieron nombre a esta estancia.

Salón fresco

Debe su nombre por estar orientado al Norte. Sirvió de Gabinete del Consejo a Napoleón, y Carlos X se despidió en él de sus ministros el 31 de julio de 1830.
Las magníficas carpinterías, esculpidas en pebetero y guirnaldas de flores, datan de Luis XIV, al igual que los cuadros: en la chimenea, Flora y Céfiro de Jean Jouvenet que también pintó las sobrepuertas que representan la Primavera y el Invierno; entre las ventanas, Vertumno y Pomona de Nicolas Bertin; y, en las paredes laterales, cuatro Vistas de Versalles de Jean-Baptiste Martin.
El mobiliario data del Primer Imperio: muebles "guardapapeles", por Jacob-Desmalter, regulador por Lepaute, barómetro-termómetro por Bailly y asientos recubiertos con tapicería de Beauvais.

File:Salón de baile del Grand Trianon.JPG

El Salón de Baile

La Galería de los Cotelle

Juiciosamente edificada para proteger los parterres de Trianón de los rigores del invierno, esta galería cuenta con once puertas vidrieras orientadas al sur, y con tan sólo cinco ventanas orientadas al norte. Esta galería está adornada con veinticuatro cuadros (de los cuales veintiuno son obra de Jean Cotelle) que representan los bosquetes de Versalles y de Trianón en la época en que fueron encargados, en 1687. Unos valiosos testimonios de los jardines tal como eran en el siglo XVII. Originariamente, las hornacinas estaban aderezadas con canapés, pero Luis-Felipe hizo instalar en ellas los dos enfriadores de mármol del Languedoc procedentes de los bufés de Luis XV.
Aquí fue donde, el 4 de junio de 1920, se firmó el tratado de paz con Hungría que puso punto final a la Primera Guerra Mundial.

File:Treaty of trianon negotiations.jpg

Negociaciones del Tratado de Trianón entre Hungía y la Entente

Salón de los Jardines

En el extremo de la Galería de los Cotelle, el Salón de los Jardines desemboca en la Sala de los Castaños de Indias de Trianón y, más allá del parterre alto, en el brazo transversal del Gran Canal. Bajo el reinado de Luis XIV, este salón poseía en su centro un juego de pórtico que más tarde fue sustituido por un billar.

La Cámara del Emperador

La cámara del Emperador, que constituye una de las cinco estancias de su pequeño aposento, se decoró bajo el reinado de Luis XV con carpinterías que aun existen. Esta es la antigua cámara de Luis XV, creada en 1750 en el emplazamiento de una escalera y de una parte de la sala siguiente. ésta se reamuebló en su estilo Imperio y se rehabilitaron las hermosas telas de moaré "madera de limón" con ribete de brocado en lila y plata, que se habían tejido en Lyon para Josefina en 1807, y que se reutilizaron aquí para Napoleón en 1809. En el mes de diciembre de este año, Napoleón se alojó por primera vez en este pequeño aposento, justo después de su divorcio con Josefina. La hija de esta última, la reina Hortensia, contó cómo, no obstante, el Emperador las recibió el 25 de ese mes: "él fue a Trianón y nos invitó a que le hiciésemos una visita. Yo acompañé a mi madre. El encuentro fue conmovedor. El Emperador insistió para que se quedase a cenar. Como solía hacer siempre, él se situó frente a ella. Nada parecía haber cambiado [...] Reinaba un profundo silencio. Mi madre no era capaz de probar bocado, y me daba la impresión de que iba a desvanecerse de un momento a otro. El Emperador se limpió dos
o tres veces las lágrimas sin decir palabra y nos marchamos inmediatamente después de cenar."

La Antecámara

Es el antiguo Gabinete del Levante, que servía de gran gabinete a Madame de Maintenon. En 1812, la estancia se redujo en profundidad para instalar una escalera que conducía al entrepiso: entonces se convirtió en el gabinete del secretario del Emperador.
Las paredes están recubiertas de un damasco de color "tierra de Egipto" con un ribete amapola y verde, del que están colgados los siguientes cuadros: Juno y Flora de Bon de Boulogne; Céfiro y Flora, representados dos veces, por Noël Coypel y por Michel Corneille y Apolo recibe su carcaj y sus flechas de Mercurio, por Noël Coypel.

El Gabinete topográfico del Emperador

Originariamente, este gabinete se orientaba al Bosquete de las Fuentes, un bosquecillo surcado por arroyos que serpenteaban entre los árboles, última creación de Le Nôtre que desapareció bajo el reinado de Luis XVI. Este gabinete desembocaba entonces en el aposento de Madame de Maintenon, y en sus carpinterías que datan de 1713 se encastraron las vistas de los jardines de Versalles en las que aparece Luis XIV, en su madurez, paseando en silla con ruedas.
En 1810, Napoleón convirtió esta estancia en su gabinete topográfico y utilizó la enfilada contigua como pequeño aposento.

El Gabinete Particular

Es el antiguo Gabinete de Descanso, que servía de dormitorio a Madame de Maintenon. Dividida en el siglo XVIII en varios gabinetes, esta estancia recuperó en 1813 sus dimensiones; desde entonces, conserva el aspecto que presenta hoy en día.
Los muebles "guardapapeles" son obra de Jacob-Desmalter y el reloj de péndulo de Bailly. Los asientos pertenecieron al primer cónsul en el Palacio de Saint-Cloud, y el velador procede del Palacio del Elíseo.
De la tapicería de damasco verde enriquecida con un ribete de brocado dorado cuelgan los siguientes cuadros: Apolo y la Sibila y Apolo y Jacinto de Louis de Boulogne ; Apolo y Thetis, de Jean Jouvenet ; Apolo coronado por la Victoria y el Descanso de Apolo, de Noël Coypel.

Salón del Desayuno

Originariamente, esta estancia y la mitad de la estancia anterior formaban la Sala de los Bufés, que comunicaba con la antecámara (actual Salón de Música) donde cenaba Luis XIV; ésta se encontraba coronada por la tribuna de los músicos. Sus dimensiones actuales datan del reinado de Luis XV, que la utilizaba como Gran Gabinete. Su decoración y su mobiliario se realizaron para Napoleón, que lo convirtió en su Salón del Desayuno, es decir, en la estancia en la que tomaba su desayuno.
La tapicería mural es un "damasco económico" azul y blanco, enmarcado por un ribete aurora; éste recubre también los asientos de Jacob-Desmalter. El reloj de péndulo en forma de templo, en diferentes mármoles, jaspe y lapislázuli, está realizado con elementos del centro de mesa de Carlos X, y está enmarcado por dos jarrones de porcelana de Sèvres, con una decoración de paisajes. La copa de alabastro oriental es un bien embargado de un emigrado durante la Revolución; bajo el Imperio, se encontraba situada sobre una de las consolas de la galería. El velador, cuyo contorno está ornado de un cortejo de musas, se aportó para la Princesa Marie.
El cuadro de Noël Coypel, representa a Ninfas presentando un cuerno de abundancia a Amaltea ; procede de Trianon-sous-Bois.
El Salón del Desayuno comunica con el Salón de Familia del Emperador, el antiguo Salón de Juegos de Luis XV.

El cuarto de baño

Aquí comienza el Pequeño Aposento acondicionado en 1750 para Luis XV, del que esta estancia constituía el gabinete de retiro. Napoleón lo convirtió en un cuarto de baño.
Las paredes están tapizadas de bombasí blanco, que recubre también los asientos en góndola. La bañera se encuentra disimulada por una banqueta de paño verde.

La Cámara de la Emperatriz

Antigua cámara de Luis XIV, ha conservado su decoración caracterizada por la presencia de columnas corintias que dividen la estancia y por sus carpinterías admirablemente esculpidas en mosaico. Bajo el Imperio, se dividió para formar una cámara más pequeña y un salón (o antecámara) que sirvió a la Emperatriz María Luisa, la cual la reamuebló tal como se puede ver hoy en día; el único mueble que no corresponde es la cama, que perteneció a Napoleón en las Tullerías, y en la cual falleció su sucesor Luis XVIII, hermano de Luis XVI, en 1824.

Salón de la Capilla

Desde su origen, esta sala fue una capilla. Transformada en antecámara en 1691, durante la instalación de Luis XIV en esta parte del Palacio, conservó sin embargo su destino inicial: de hecho, la puerta del fondo desemboca en un hueco en el que se encuentra un altar; cuando se celebraba la misa, la puerta estaba cerrada. Pero la decoración recuerda aun hoy este uso: cornisa en la que alternan los racimos de uva y las espigas de trigo que evocan el vino y el pan eucarísticos, los cuadros que representan a los evangelistas San Marcos y San Lucas.
Los retratos de Luis XV y de María Leszczinska, de Jean-Baptiste Van Loo, recuerdan las estancias de la Reina en Trianón.

Salón de los Espejos

Con su bonita vista al Gran Canal y su decoración de espejos, este salón es el más hermoso del ala sur. Esta era la última cámara del aposento que Luis XIV ocupó en esta parte del Palacio de 1691 a 1703, y en la que celebraba el consejo. Como la mayoría de los espacios de Trianón, conservó su decoración original pero no sus muebles, que se vendieron en la Revolución, y que Napoleón hizo sustituir. De 1810 a 1814, sirvió de Gran Gabinete a la Archiduquesa María Luisa, la sobrina nieta de María Antonieta.

Los jardines de Trianón

Trianón es el palacio de Flora: todas las habitaciones tienen vistas a los jardines, totalmente dedicados a las flores, con un gran número de variedades seleccionadas por sus colores y por sus olores: "Cada noche, los nardos nos obligan a abandonar Trianón, escribe Madame de Maintenon en una carta del 8 de agosto de 1689, porque el exceso de perfume indispone a hombres y mujeres. " Y todas las decoraciones, pinturas y esculturas de la carpintería se inspiran en las flores.

File:Grand Trianon.jpg

El Gran Trianón y sus jardines


Bufé de Agua
Situado en el eje orientado al extremo septentrional del ala de Trianon-sous-Bois, esta fuente, también conocida como Cascada, fue construida por Hardouin-Mansart en 1703, y decorada con mármoles de diferentes colores adornados con plomos esculpidos por Mazière, Le Lorrain, Hardy, Poirier y Van Clève.

Neveras
Las neveras son fosas de mampostería aisladas y cubiertas de un túmulo de piedras y tierra, en las que se almacenaba el hielo en invierno. Las del Pequeño Trianón poseen tejados de paja. Estas reservas de hielo servían para enfriar las bebidas o preparar sorbetes y cremas heladas.
En Versalles, las primeras neveras se excavaron bajo el reinado de Luis XIV.
En el siglo XVIII, estas instalaciones eran frecuentes en numerosos castillos.