SERVUS HISPANIARUM REGIS



domingo, 13 de abril de 2014

SEMANA SANTA EN SALÓN DEL TRONO

Queridos amigos y seguidores:

Comienza la Semana Santa y, fieles a los Misterios Pascuales, nos disponemos a vivir, un año más, la Pasión, Muerte y gloriosa Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
Por tal motivo este Blog deja de publicar sus entradas desde mañana, Domingo de Ramos (13 de abril), hasta el Lunes de Pascua (21 de abril).
Les deseo unos muy felices y reflexivos días mientras les dejo con mis particulares devociones, a las que como Hermano, acompañaré en sus respectivas estaciones de penitencia:

Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de la Salud. ("La Salud")

Nuestro Padre Jesús del Perdón

María Santísima de la Salud en su paso de palio



REAL, ILUSTRE Y FERVOROSA HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE NUESTRA SEÑORA DEL SANTO ROSARIO, NUESTRO PADRE JESÚS DE LA SENTENCIA Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA MACARENA ("LA MACARENA")


Nuestro Padre Jesús de la Sentencia

María Santísima de la Esperanza Macarena

Pontificia, Real, Ilustre y Primitiva Hermandad de Nuestra Señora del Rosario y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Conversión del Buen Ladrón y Nuestra Madre y Señora de Montserrat. ("Montserrat")

Santísimo Cristo de la Conversión del Buen Ladrón en su paso de misterio

Nuestra Señora de Montserrat


sábado, 12 de abril de 2014

RUTAS DEL 2 DE MAYO DE 1808

El asalto al cuartel de Monteleón

Rutas con Historia anuncia un ciclo de visitas guiadas centrado en lnuestra Guerra de la Independencia (1808-1813).

Partiendo del hilo conductor que supone el impacto del conflicto en nuestra ciudad, recorremos multitud de lugares en Madrid relacionados, sobre todo con las jornadas del 2 y 3 de Mayo de 1808, en una serie de tres visitas independientes entre sí, pero complementarias, al fin y al cabo. El motivo es el considerable volumen de información y el largo recorrido que implica el conocimiento de los sucesos de dichas jornadas, aderezadas con un buen surtido de anécdotas, leyendas e historias ocurridas en lugares cercanos a los hechos, pero que no tienen nada que ver con los episodios que terminaron desembocando en esta cruel guerra.

El ciclo de visitas guiadas se divide en tres:

  • El estallido del 2 de mayo de 1808: plaza de Oriente-Puerta de Toledo-Calle Toledo-Plaza Mayor-Puerta del Sol
  • El asalto al cuartel de Monteleón: Plaza de la Lealtad-Plaza del Rey-Calle Gravina-Plaza del 2 de Mayo-Iglesia de la Buena Dicha
  • Los fusilamientos del 3 de mayo de 1808: Jardines de Sabatini-Campo del Moro-Ermitas de San Antonio de la Florida-Cementerio de la Florida-Montaña del Príncipe Pío


Realizarán la Segunda de las tres visitas guiadas El asalto al cuartel de Monteleón el domingo día 13/4/14.
Para participar es imprescindible realizar inscripción previa en el correo electrónico: visitas@rutasconhistoria.es

viernes, 11 de abril de 2014

VIERNES DE DOLORES

Foto: www.dolorosa.net

"Stabat Mater dolorosa
Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius.
Cuius animam gementem
Contristatam et dolentem
Pertransivit gladius".
La celebración del Viernes de Dolores es una antigua tradición mariana que siempre tuvo mucho arraigo en toda Europa y América, y aún hoy muchas de las devociones de la Santísima Virgen del tiempo de Semana Santa, tienen su día festivo o principal durante el Viernes de Dolores, que conmemora los sufrimientos de la Madre de Cristo durante la Semana Santa.
El Concilio Vaticano II consideró, dentro de las diversas modificaciones al calendario litúrgico, suprimir las fiestas consideradas "duplicadas", esto es, que se celebren dos veces en un mismo año; por ello la fiesta primigenia de los Dolores de Nuestra Señora el viernes antes del Domingo de Ramos fue suprimida, siendo reemplazada por la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores el 15 de septiembre. Aún así, en la tercera edición del Misal Romano (2000), hay un recuerdo especial a los Dolores de la Santísima Virgen en la celebración ferial de ese día, introducida por San Juan Pablo II.
Virgen de los Dolores en el barroco colonial español
Foto: www.antiquaexcelsa.com
La Santa Sede y las normas del Calendario Litúrgico contemplan que, en los lugares donde se halle fervorosamente fecunda la devoción a los Dolores de María y en sus calendarios propios sea tenida como fiesta o solemnidad, este día puede celebrarse sin ningún inconveniente con todas las prerrogativas que le son propias. (Cf. Tabla de los días Litúrgicos, Misal Romano).
En este día los católicos del mundo manifestamos nuestro fervor religioso en la celebración de los Dolores de Nuestra Señora, incluyendo por ejemplo en la liturgia de la Misa la secuencia del Stabat Mater.
Durante la Primera Guerra Carlista, el Pretendiente Don Carlos (V) tomó la decisión de proclamar a la Virgen de los Dolores como Generalísima de los Reales Ejércitos de la Tradición y de crear un Estandarte presidido por la venerada imagen mariana:
“Queriendo dar a mi valiente ejército un nuevo testimonio que inmortalice su valor, acrisolada lealtad e inimitable decisión a favor de mis indisputables derechos al trono de mis augustos progenitores, y siendo el más noble, de más poderoso y suficiente influjo un Estandarte que, tremolado en los campos de sus victorias, señale éstas doquiera que se encuentre, transmitiéndolas a la posteridad más remota, he resuelto que en el día de mañana y a la hora de las ocho de ella, se celebre la bendición de él en la iglesia parroquial de San Juan, llevando por lema la divina imagen de la Virgen de los Dolores, generalísima de tantos fieles defensores de su fe, entregándose para su custodia al bravo regimiento de Lanceros de Navarra, que, rivalizando en intrepidez y férvido entusiasmo con los demás cuerpos de mi ejército, se ha hecho acreedor a esta distinción.
Dado en el Real Palacio de Estella, a primero de Agosto de 1835.- Rubricado de la Real mano.- a Don Luis de Villemur.”
Bandera Generalísima del Ejército de Don Carlos (V)
«Declarada por mí, Generalísima de mis tropas, la Santísima Virgen de los Dolores, no he podido menos, movido de mi devoción y religiosa piedad, de distinguir con el título de Generalísimo al Real Estandarte que lleva por lema aquella divina imagen, y, por lo tanto, he venido a resolver, como resuelvo y mando, que esta augusta y real imagen no se rinda a persona alguna, ni aun a la mía, ni haga más honores ni saludo que al Santísimo Sacramento».
Tendréislo entendido y dispondréis lo conveniente a su cumplimiento.
Real de Estella, 2 de agosto de 1835.- Yo, el Rey.- Al Conde de Villemur.”

(S.M.C. Carlos V, Real Decreto sobre el Estandarte de la Generalísima. Estella, 2 de agosto de 1835).
La Generalísima tal y como se exhibe hoy en el Museo del Carlismo de Estella
Foto: www.estella.com.es

jueves, 10 de abril de 2014

MAXIMILIANO I, UN SUEÑO DE JUSTICIA PARA MÉXICO

File:Imperial Monogram of Emperor Maximilian I of Mexico.svg
Monograma imperial de Maximiliano I de México
Diseño: Glasshouse


El valle de México es como un inmenso manto de oro rodeado de enormes montañas matizadas con todos los colores desde el rosa pálido hasta el violeta o el más profundo azul cielo, unas rocosas y quebradas y oscuras como las costas de Sicilia, las otras, cubiertas de bosques como las verdes montañas de Suiza, y entre todas ellas las más hermosas eran el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl. (Carta de Maximiliano I de México al llegar a su nueva patria)

Tras los acurdos de Miramar y la aceptación formal del trono mexicano, SS.MM.II. Maximiliano y Carlota llegaron al puerto de Veracruz a bordo de la famosa fragata Novara, el 28 de mayo de 1864, entre el júbilo y algarabía de los conservadores, pero no del pueblo jarocho, lo que originó que la Emperatriz Carlota Amalia derramara lágrimas de frustración y de pena. Pero a la llegada a otras ciudades, las recepciones fueron mucho más jubilosas y de gran fiesta, especialmente en Puebla y Ciudad de México.
Maximiliano apreció en la capital mexicana la realidad de un país herido por la guerra y profundamente dividido en sus convicciones. En un corto período de tiempo, el Emperador se enamoró de los hermosos paisajes de su nuevo país y de su gente. Mientras, las tropas francesas continuaban peleando en territorio mexicano. Maximiliano comenzó a construir museos y trató de conservar la cultura mexicana,  una de sus grandes contribuciones como emperador. La emperatriz Carlota comenzó a organizar fiestas para la beneficencia mexicana a fin de obtener fondos para los más pobres.
Foto: Arribo del emperador y la emperatriz a Veracruz, ca. 1864. Litografía. Colección particular.
Imagen tomada del libro: Juana Inés Abreu, María Elena Medina Segura (coord.) et al., Juárez. Memoria e imagen. México, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 1998, p.175.
Llegada delos emperadores Maximiliano y Carlota al puerto de Veracruz
La pareja imperial se instaló en el Castillo de Chapultepec, para utilizarlo como residencia y se ordenó trazar un camino que le conectase a la ciudad: el Paseo de la Emperatriz (hoy Paseo de la Reforma). Como el matrimonio no podía tener hijos, ambos decidieron adoptar a Agustín y a Salvador, dos nietos de Agustín de Iturbide, el primer emperador mexicano.
El Imperio Mexicano adoptó el lema: Equidad en la Justicia. Contaba con el apoyo del partido conservador, de la Iglesia Católica en México encabezada por el Arzobispo Labastida y Ochoa, y de buena parte de la población de tradición católica, aunque tuvo una oposición férrea por parte de los liberales Durante su gobierno, Maximiliano I de México trató de desarrollar económica y socialmente a los territorios mexicanos bajo su custodia, aplicando los conocimientos aprendidos de sus estudios en Europa, y de su familia, los Habsburgo.
File:Coat of Arms of the Second Mexican Empire.svg
Armas Imperiales de México durante el IIº Imperio Mexicano
Diseño: Ludovicus Ferdinandus
Pero la política de Maximiliano resultó ser más liberal que lo que sus partidarios conservadores pudieron tolerar. Ello es así en parte por la propia estrategia de Napoleón III, que quería evitar el dominio conservador del régimen, instaurando en cambio un gobierno moderado en el que estuvieran representadas todas las tendencias, y también por el talante liberal de Maximiliano, que ya había manifestado al gobernar el Reino Lombardo-Véneto en los años 1858 y 1859. 
Maximiliano manifestó su apoyo a las leyes de Reforma, emitidas por el Presidente Benito Juárez en el año 1857. 
File:Maximilian emperor of Mexico.jpg
Maximiliano I, Emperador de México
Un hecho que puso de manifiesto esa tendencia incompatible con los conservadores locales fue la negativa de Maximiliano a suprimir la tolerancia de cultos y a devolver los bienes nacionalizados de la iglesia, cuando el nuncio papal le requirió ambas decisiones, originado fricciones con la Santa Sede. Gran parte de los conservadores mexicanos, decepcionados, le retiraron su apoyo e, inversamente, hubo liberales moderados que se aproximaron al nuevo régimen, mientras que los liberales republicanos persistieron en la lucha por restablecer la república y a Juárez como presidente.
Si Maximiliano estaba desilusionado y decepcionado, sus apoyos franceses pronto estuvieron igualmente decepcionados con su nuevo emperador. Lejos de gobernar según los intereses de Francia, Maximiliano se veía a sí mismo como una figura de integración nacional. La justicia y el bienestar de todos fueron sus objetivos más importantes. Uno de sus primeros actos, como emperador, fue el restringir las horas de trabajo y abolir el trabajo de los menores. Canceló todas las deudas de los campesinos que excedían los 10 pesos, restauró la propiedad común y prohibió todas las formas de castigo corporal. También rompió con el monopolio de las "tiendas de raya" y decretó que la fuerza obrera no podía ser comprada o vendida por el precio de su decreto.
Foto: No obstante, los elogios que hace de su generosidad, no deja de reconocer que Maximiliano era un romántico soñador. Su falta de pragmatismo lo llevaba a obsequiar dinero a pesar de la bancarrota de las arcas del imperio. Nos refiera que aun cuando acudía a las múltiples recepciones, fiestas y bailes que se ofrecían en su honor, perdía días y días en cada población , en momentos que los que se requería su presencia en la ciudad de México.

“Maximiliano íntimo” José Luis Blasio
El Emperador Maximiliano a caballo
Traído como cabeza de los intereses de Francia, demostró ser todo menos eso. Sus acción de gobierno se volvió hacia México y hacia su gente. Cuando los franceses se dieron cuenta que se habían equivocado y de muchas formas habían subestimado cuan lejos podría llegar, se retiraron. El apoyo militar francés dejó de existir y Napoleón III dio la orden de regresar a Francia a sus tropas en 1867, dejando a Maximiliano solo y sin protección.
Los liberales buscaron por todos los medios la derrota del Imperio. Encabezados por el Presidente Benito Juárez, permanecían firmes en la defensa de la República. Juárez gozaba del apoyo de los Estados Unidos, quienes tampoco deseaban la presencia en América de un régimen apoyado por las monarquías europeas; hicieron cuanto pudieron por evitar que los conservadores mexicanos tuvieran éxito. Empezaron y presionaron al emperador francés Napoleón III para que retirara sus tropas de México.
Foto: Anónimo, Carlota, ca. 1800.
Imagen tomada de: Testimonios artísticos de un episodio fugaz (1864-1867), México, Museo Nacional de Arte, Instituto Nacional de Bellas Artes, 1995, p. 66.
La Emperatriz Carlota
Al final, los cambios políticos a nivel internacional repercutieron en el Imperio Mexicano. Estados Unidos, que durante la mayor parte de esta época había estado ocupado en su propia guerra civil, había conseguido finalmente vencer a los estados sureños, abolir la esclavitud y, estando en paz, ya estaba listo para apoyar al gobierno republicano de Benito Juárez.
Napoleón III, por su parte, se enfrentaba a serias amenazas en Europa y requería que sus tropas regresaran al país galo. Con el apoyo económico de los estadounidenses a la facción republicana, y sin el apoyo francés ni conservador en el país, poco le quedaba por hacer a Maximiliano. Decidió enfrentarse a las consecuencias, desoyendo los consejos que le sugerían abdicar y regresar a Austria. El General Aquiles Bazaine, general en jefe de las fuerzas expedicionarias francesas, le ofreció regresar a Europa, bajo la protección del ejército francés, ofrecimiento que Maximiliano no aceptó, y prefirió quedarse en México.
El resto, Querétaro, el Cerro de las Campanas, es historia ya narrada en este Blog.

miércoles, 9 de abril de 2014

UNA MEDALLA DIECIOCHESCA DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA LENGUA

File:Coat of Arms of the Royal Spanish Academy.svg
Emblema de la Real Academia Española de la Lengua
Diseño: Heralder


La Real Academia Española (RAE) fue fundada en 1713 por iniciativa del ilustrado Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena y duque de Escalona, a imitación de la Academia Francesa.
Su primera sesión de trabajo se celebró en la propia casa del marqués de Villena el 3 de agosto de 1713. Su creación, con 24 sillones, fue aprobada el 3 de octubre de 1714 por Real Cédula de S.M. Felipe V, quien la acogió bajo su «amparo y Real Protección». Esto significaba que los académicos gozaban de las preeminencias y exenciones concedidas a la servidumbre de la Casa Real.
File:Estatutos rae 1715big.jpg
Portada con los primeros Estatutos de la Real Academia Española de la Lengua
Esta vocación de utilidad colectiva se convirtió en la principal seña de identidad de la Academia Española, diferenciándola de otras academias que habían proliferado en los siglos de oro y que estaban concebidas como meras tertulias literarias de carácter ocasional. 
En la conciencia, según la visión de la época, de que la lengua española había llegado a un momento de perfección suma, fue propósito de la Real Academia «fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza». Se representó tal finalidad con un emblema formado por un crisol puesto al fuego, con la leyenda Limpia, fija y da esplendor. Nació, por tanto, la institución como un centro de trabajo eficaz, según decían los fundadores, «al servicio del honor de la nación».

En 1723 se le concedieron al marqués de Villena 60.000 reales anuales para financiar las publicaciones académicas.
File:Palacio Marqués de Villena.jpg
Portada de la fachada original del Palacio del Marqués de Villena en Madrid.
Foto: Macalla

S.M. el rey Fernando VI permitió publicar las obras de la Academia y las de sus miembros sin censura previa.
Desde entonces ha sido objetivo básico de la Real Academia Española de la Lengua la publicación de todo tipo de diccionarios y regularización lingüística mediante la promulgación de normativas dirigidas a fomentar la unidad idiomática dentro y entre los diversos territorios; garantizar una norma común, en concordancia con sus estatutos fundacionales: «velar por que los cambios que experimente [...] no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico».
File:Portada Tomo V Diccionario de Lengua Castellana (1737) - AHG.jpg
Portada del Diccionario de la Lengua Castellana de 1737

Con el objeto de incentivar el estudio, defensa y difusión de la lengua, se crearon en 1777, reinando S.M.C. Don Carlos III, unos premios de reconocimiento personal e institucional para los más brillantes trabajos y proyectos referidos a nuestro idioma.
El signo físico de esos premios eran una serie de medallas acuñadas en diferentes metales que serían entregadas en acto académico solemne.

Anverso de la Medalla del Premio de la Real Academia Española de la Lengua
Foto: www.todocolección.net
El anverso de la Medalla, en este caso acuñada en bronce, muestra la efigie, de medio cuerpo, de S.M.C. Don Carlos III, con indumentaria civil de corte y portando el Collar del Toisón de Oro. Le rodea la inscripción en castellano: "Carlos.III.Protector.de.la.Academia"

Reverso de la Medalla del Premio de la Real Academia Española de la Lengua
Foto: www.todocolección.net

El reverso de la Medalla presenta el emblema de la Real Academia Española de la Lengua, un gran crisol puesto al fuego de una potente hoguera, alimentada por gruesos troncos cortados, y que lanza humo y llamaradas.
Le rodea el lema de la Institución grabado en una filacteria: "Limpia fixa (grafía antigua de fija) y da esplendor".
En el exergo otra inscripción de tipo conmemorativo: "Se establecieron estos premios año de 1777".

martes, 8 de abril de 2014

LA MEDALLA DE LA CORONACIÓN DE PEDRO I DE MONTENEGRO

File:Saint Peter of Cetinje.jpg
Pedro I de Montenegro
Foto: Trajan117
Pedro I de Montenegro, Pedro Petrovič Njegoš, también conocido como Pedro de Cetinje (Петар I Петровић Његош, Свети Петар Цетињски) nació en la localidad montenegrina de Njeguši, el 1 de abril de 1747.
En 1760, entró al servicio de la Iglesia Ortodoxa como diácono, acompañando a su tío, el obispo Basilio a Rusia, con la intención de estudiar y establecerse en esas tierras, pero la muerte de Basilio al año siguiente provocó su regreso a Montenegro. El joven diácono años más tarde se convirtió en sacerdote y posteriormente alcanzó el grado de archimandrita.
Al morir Sava en 1782, su sobrino Pedro Petrovič subió al trono del principado eclesiástico montenegrino, siendo conocido como Pedro I de Montenegro y recordado como "el vladika grande y santo".
Hizo mucho por reconciliar a las diversas facciones disidentes del Estado; reorganizó la Admnistración y en 1798 estableció el primer Código fundamental montenegrino, lo que sirvió para dejar a la pequeña nación relativamente unida.
Pedro I de Montenegro
Fuente: http://crnagora.tripod.com/
Se alió con Austria y Rusia en la guerra contra el Imperio Otomano librada a finales del siglo XVIII, aunque no obtuvo compensaciones territoriales.
En 1799 Pedro I derrotó severamente a los turcos, reconociéndoles éstos la independencia y declarando que “los montenegrinos nunca han sido súbditos de nuestra Sublime Puerta”.
En el acuerdo de paz se hizo definitiva la incorporación de la población de Brda a Montenegro. 
Pedro I también intervino en la Guerras Napoleónicas, uniéndose a Rusia en Dalmacia para luchar contra el francés, ocupando las márgenes del golfo de Kotor, aunque en los tratados posteriores ese territorio fue entregado a Francia mediante la Paz de Tilsit de 1807.
En 1813 los montenegrinos expulsaron a los franceses con la colaboración inglesa e incluso se llegó a trasladar la capital de Montenegro a Kotor. Sin embargo, el Congreso de Viena determinó la devolución de Kotor a los austríacos, perdiendo así Montenegro su salida al Adriático
Pedro I intentó unir al pueblo montenegrino para poder defenderse en condiciones de los turcos, resistiéndoles en 1819-21 y posteriormente en 1828-29.
Cuando murió un año después se le consideraba un santo. Había duplicado el territorio nacional, unió  a su pueblo, defendiéndose del turco y aliándose con los rusos.
Medalla de la Coronación de Pedro I
Fuente: www.medal-medaille.com

Al cumplirse el centenario del levantamiento de los serbios y montenegrinos contra los otomanos en 1804 y la coronación de Pedro I como rey de Montenegro, una serie de asociaciones patrióticas serbias impulsaron la creación de esta Medalla no oficial.
Se trata de una pieza circular de bronce dorado en cuyo anverso se muestran las efigies de Karađorđe Petrović (izquierda) y el rey Pedro I de Serbia (derecha). Les acompaña una rama de laurel y las innscripciones en cirílico: 'КАРАЋОРЋЕ ПЕТРОВИЋ ** ПЕТАР I КРАЉ СРБИЈЕ' (Karađorđe Petrović ** Pedro I Rey de Serbia), y la firma 'ВТ' (para el diseñador Vladislav Titelbah).
Anverso de la Medalla de la Coronación de Pedro I
Fuente: www.medal-medaille.com

En reverso, un soldado sentado y una figura femenina de pie, alegoría de Serbia y Montenegro, con una bandera, con el brazo izquierdo en alto, un sol naciente radiante y el Monasterio de Žica en el fondo. Les acompañan las fechas 1804-1904 y la inscripción en cirílico: "СПОМЕНИЦА СТОГОДИШІЬИЦЕ УСТАНКА И КРУНИСАЊА КРАЉА ПЕТРА I" (Conmemoración del Centenario de la insurrección y la coronación del rey Pedro I).
La cinta lleva los colores nacionales serbios, que eran a principios de siglo XX también los montenegrinos.



Reverso de la Medalla de la Coronación de Pedro I

Fuente: www.medal-medaille.com

lunes, 7 de abril de 2014

CONFERENCIA SOBRE GIBRALTAR

File:Coat of arms of Gibraltar1.svg
Armas de Gibraltar

Mañana martes día 8 de abril, Don José María Carrascal pronunciará en el Salón Príncipe del Casino de Madrid una interesante conferencia que llevará por título: "Gibraltar, ayer, hoy y mañana".
Recordemos que Don José María Carrascal, acreditado escritor y periodista, publicó no hace mucho tiempo, en la Editorial Actas, un libro titulado: "La Batalla de Gibraltar" en el que bucea sobre el contencioso hispano-británico sobre la Roca.
Cumplido ya el Tercer Centenario del Tratado de Utrecht (1713), por el que España cedió Gibraltar a Inglaterra, José María Carrascal continúa su labor pedagógica y de denuncia explicando la historia de la toma de una fortaleza en nombre de un pretendiente al trono español, que se convierte en una expansión ininterrumpida por tierra, mar y aire hasta nuestros días.
La diplomática ha sido la única batalla que por Gibraltar España ha ganado en la ONU, pero que está perdiendo por los errores, falsos cálculos y rivalidades internas de nuestra política. 
Podría argüirse que ocuparse a estas alturas del problema de Gibraltar es un anacronismo. Lo verdaderamente anacrónico es que, cuando las colonias han desaparecido de África, Asia, América y Oceanía, queda una en Europa. Aunque lo más doloroso es que tal anacronismo revela nuestro fracaso. El Peñón no se reincorporará a España mientras los españoles no tengamos voluntad de conseguirlo y hagamos el esfuerzo común necesario para lograrlo. Gibraltar se convierte así en piedra de toque de España como nación moderna y Estado democrático.