SERVUS HISPANIARUM REGIS



jueves, 26 de febrero de 2015

LA EXPOSICIÓN HISPANO-FRANCESA DE ZARAGOZA (1908)

Con motivo de la conmemoración del primer centenario de los Sitios de Zaragoza durante nuestra Guerra de Independencia, se celebró en 1908, en la capital aragonesa, la Exposición Hispano-Francesa.
En 1902 la ciudad de Zaragoza decidió celebrar el primer centenario de los Sitios, conmemoración que se iba a mantener en un marco regular, formando la "Junta Conmemorativa de los Sitios". La realización de una exposición industrial fue planteada, sin embargo su magnitud estaba en duda por falta de fondos.
En 1906 el gobierno español decidió entregar dos millones y medio de pesetas para financiar la exposición, creándose el comité ejecutivo de la Exposición a cuya cabeza se colocó a Don Basilio Paraíso, un empresario local. Paraíso organizó la conmemoración del Centenario y la Exposición, encargando a Don Ricardo Magdalena la planificación. La Exposición se planteó como un acontecimiento moderno, para demostrar el empuje cultural y económico de la ciudad y de Aragón, a la vez que serviría para estrechar lazos y restañar heridas con los vecinos franceses un siglo después del comienzo de la Guerra de Independencia (1808-1814).
Una postal reconciliadora
Don Florencio Jardiel, presidente de la junta organizadora del Centenario, también aportó sus ideas a la organización del acontecimiento. Su impronta se puede comprobar en la importancia del Pabellón Mariano o en los resultados del Congreso Pedagógico Nacional de Zaragoza.
Los terrenos de la Exposición fueron los de la llamada Huerta de Santa Engracia, alrededor de lo que actualmente es la Plaza de los Sitios. 36.500 obreros se encargaron de levantar los proyectos de Ricardo Magdalena y otros. Magdalena diseñó los edificios más importantes, entre los que se encuentra el actual Museo Provincial de Zaragoza, un enorme palacio neorrenacentista inspirado en los palacios del siglo XVI aragoneses, o el Gran Casino, un edificio modernista que se mantuvo hasta 1930. 
Museo Provincial de Zaragoza, obra de Ricardo Magdalena
Foto: ecelan
Arquitectos más jóvenes se encargaron de los demás edificios. Félix Navarro realizó el edificio de la Escuela de Artes y Oficios que se encuentra todavía en la Plaza de los Sitios. En el centro de dicha plaza se levantó el Monumento a los Sitios, obra de Agustín Querol, escultor catalán que la realizó en estilo modernista; y que aún se puede contemplar en la actualidad.
La mayoría de las construcciones eran modernistas y de carácter provisional, realizadas en materiales baratos como la madera, el yeso y el adobe; y fueron desmontados tras la exposición. Entre ellos el Teatro, la Puerta de Entrada, el Pabellón de la Alimentación, el Pabellón Mariano, el Pabellón Central o el Pabellón Francés en estilo neorrococó y que maravilló a los visitantes con una sección dedicada a la industria automovilística francesa.
Quiosco de música realizado para la Exposición por José y Manuel Martínez de Ubago
Foto: ecelan
Participaron más de 5.000 expositores, los más visitados los de agricultura, alimentación, industias mecánicas y productos manufacturados. Además se podían visitar expositores de artesanía artística, sanidad y productos químicos y farmacéuticos, etc. Entre los expositores hubo tanto instituciones como el Gobierno Francés o el Ministerio de Fomento, como empresas privadas, como Altos Hornos de Vizcaya, que tenía su propio pabellón. También fue importante la participación de Cataluña, con un pequeño incidente en un brindis del arquitecto regionalista Puig i Cadafalch que no agradó a algunos conservadores zaragozanos.
El Gran Casino de la Exposición de 1908
Para acelerar los trabajos, el 24 de marzo de 1907 se creaba una Comisaría Regia para la celebración del Centenario, nombrándose Comisario a D. Juan Tejón y Marín; además, el Ministro de Gobernación, Juan de la Cierva, publicaría un Real Decreto exceptuando del descanso dominical los trabajos de la exposición (15-9-1907). Finalmente se creó una Medalla Conmemorativa de los Sitios de Zaragoza a la que dio carácter oficial y que gozó de amplia difusión.
La Exposición coincidió con varios congresos, entre los que cabe destacar el del Progreso de las Ciencias, el Agrícola Nacional, Cámaras de Comercio, Exportación, Sociedades Económicas y Turismo. Además también se realizó una gran Exposición Artística de arte contemporáneo, además de exposiciones de «arte retrospectivo».
Vista general de la Exposición
El éxito de público, con más de medio millón de visitantes, llevó a prolongar el acontecimiento dos meses. Entre los visitantes hay que destacar a Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII, que visitó la Exposición en diversas ocasiones.
Como corresponde a este tipo de eventos, fueron establecidos seis categorías de premios para los expositores más relevantes:
1.º Gran Premio. 2.º Diploma de Honor. 3.º Medalla de Oro. 4.º Medalla de Plata. 5.º Medalla de Bronce y 6.º Mención Honorífica. 
La Medalla fue acuñada y grabada por la casa Anduiza, de Bilbao. Tiene seis centímetros de diámetro. En el anverso figuran los bustos de Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII y de Su Majestad la Reina Doña Victoria Eugenia acompañados por una base de ramas de olivo.
Anverso de la Medalla de Bronce
Foto: www.todocolección.net
El reverso representa la vista panorámica de la Exposición, con el escudo de Zaragoza, en la parte inferior, y el exergo en blanco, para grabar el nombre del Expositor agraciado. 
Reverso de la Medalla de Bronce
Foto: www.todocolección.net
Las Medallas de Oro correspondientes a Diplomas de Honor llevan un remate en la parte superior para colocarles un cordón; y las del Gran Premio, además del remate, una palma del mismo metal.
Medalla de Oro para el Diploma de Honor
Foto: www.todocolección.net
Si desean viajar en el tiempo y conocer una presentación de la Exposición de Zaragoza de 1908 pueden consultar este interesante y evocador enlace de El Heraldo de Aragón
http://www.heraldo.es/especiales/expo1908/

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