SERVUS HISPANIARUM REGIS



miércoles, 25 de septiembre de 2013

ELEFTHERIOS VENIZELOS y (II)

Archivo: Bundesarchiv Bild 102-08469, Eleftherios Venizelos.jpg
Bundesarchiv Bild 102-08469 / CC-BY-SA
En los primeros meses de la Primera Guerra Mundial, y una vez que quedó patente que el conflicto no acabaría con una rápida victoria de ninguno de los bandos, Venizelos comenzó a defender la entrada en la contienda del lado de la Triple Entente. Argumentaba que el país recibiría a cambio de su participación nuevos territorios. Rechazó también una propuesta alemana de atacar Serbia y pronto abandonó su postura original de neutralidad favorable a la Entente por la de la intervención directa.
El nuevo rey, Constantino I, tras el asesinato de su padre en Salónica en 1913, compartía los objetivos expansionistas del primer ministro, pero disentía respecto de los medios: favorable a los Imperios Centrales y desconfiando de la Entente, defendía el mantenimiento de la neutralidad del país en la guerra.
Tras el rechazo de Constantino a la participación griega en la campaña de Gallípoli, defendida por Venizelos, éste dimitió el 10 de marzo de 1915. 
Las posturas del primer ministro y del monarca estaban aún más enfrentadas, acusando Venizelos a Constantino I de exceder sus prerrogativas constitucionales. Tanto el parlamento como las fuerzas armadas se dividieron en partidarios de ambas figuras. Por un lado se encontraba el rey, la familia real, la antigua élite política de antes de 1909 y parte de los oficiales, progermanos, y por otra Venizelos, le burguesía liberal y otra parte del Ejército.
Le sustituyó Dimitrios Gounaris, en el primero de los varios débiles gabinetes formados por miembros de la antigua clase política que había controlado la política nacional antes de la intervención de la Liga Militar y la llegada de Venizelos. Estos políticos trataron de recuperar el poder perdido y de destruir la carrera del cretense, acusándole de haber estado dispuesto a ceder territorio a Bulgaria.
Archivo: CasaDeVenizelosEnAtenas - inheartofgermani00vaka.jpg
Residencia de Venizelos en Atenas
La dimisión de Venizelos, sin embargo, no significó su retiro: en las elecciones del 31 de mayo de 1915 volvió a lograr la victoria, a pesar de los esfuerzos de sus adversarios, formando un nuevo gabinete en el otoño cuando volvió a reunirse el parlamento. Ante la movilización búlgara, Venizelos solicitó, de manera inconstitucional según sus adversarios, la llegada de tropas de la Entente, lo que agudizó el enfrentamiento político. El rey aprobó la movilización, pero se mostró contrario a proclamar que se realizaba contra un posible ataque de Bulgaria contra Serbia.
En octubre de 1915 la situación del país se tornó más delicada con el desembarco de tropas de la Entente en Salónica. Venizelos volvió a defender la entrada en guerra y el rey exigió su dimisión, sustituyéndole nuevamente por un político de la antigua clase política, Alexandros Zaimis.
A finales de agosto de 1916 los militares partidarios de Venizelos formaron en Macedonia el Comité de Defensa Nacional para apoyar a la Entente. El rey y el Alto mando seguían siendo proalemanes. El 26 de septiembre de 1916 Venizelos establecía un gobierno rebelde con el Comité como sección militar para forzar el cambio de política del gobierno de Atenas.
Había comenzado el "Cisma Nacional".
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Venizelos y Constantino I en 1916
El 13 de junio de 1917 la Entente forzó la renuncia y el exilio de Constantino I y Venizelos regresó a Atenas, reunificando el gobierno del país y entrando en la guerra del lado de la Entente. Durante los siguientes tres años Venizelos gobernó bajo la ley marcial, por decreto. Durante su gobierno eliminó de las fuerzas armadas y de la administración civil a numerosos opositores.
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El general francés Sarrail y Venizelos en marzo de 1917
Después de la guerra participó en la Conferencia de París de 1919. Como representante de Grecia, firmó el Tratado de Neully (27 de noviembre de 1919), con Bulgaria; y el Tratado de Sèvres (10 de agosto de 1920), con Turquía. Gracias a estos tratados, Grecia obtuvo la Tracia Oriental y Esmirna. Intentaron asesinarlo en la estación de tren parisina de la Gare de Lyon, y, tras su restablecimiento, volvió a Grecia, donde fue recibido como un héroe que había liberado regiones con población griega.
Gracias a su habilidad diplomática logró el permiso para enviar tropas a Anatolia en mayo de 1919, que desembarcaron en Esmirna.
Archivo: Los líderes de las potencias aliadas en I.jpg Guerra Mundial
Venizelos comparte la gloria de los vencedores en la Primera Guerra Mundial. De arriba abajo y de izqu. a dcha.: Lloyd George, Clemenceau, Foch y Venizelos. En el centro el Presidente Wilson.
Tras su regreso a Grecia, convocó elecciones para el 14 de noviembre de 1920. Con una grave crisis económica, el hartazgo por ocho años de guerras, la corrupción de algunos de sus seguidores y la rivalidad con los partidarios de Constantino I, Venizelos fue derrotado.
El nuevo gobierno constantinista, tras el regreso del monarca el 5 de diciembre de 1920, habiendo muerto en accidente su hijo Alejandro I de Grecia, decidió mantener la campaña militar en Asia Menor.
La derrota electoral llevó a Venizelos a apartarse de la política. Firmó como representante de Grecia, el Tratado de Lausana con Turquía el 24 de julio de 1923.
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Venizelos y Ataturk en 1930
Venizelos retomó la dirección del Partido Liberal en la primavera de 1928. En las elecciones de ese año su partido obtuvo 223 de los 250 escaños del Parlamento griego. Venizelos dirigió el país hasta 1932. Su gobierno se caracterizó por algunos logros notables en política exterior, pero por una mala gestión interna, en ocasiones corrupta.
En enero de 1933, presionado por los republicanos más radicales como el general Plastiras, Venizelos hizo caer al gabinete minoritario del populista Panagis Tsaldaris. Convocó elecciones inmediatamente, para marzo de 1933, pero fue derrotado.
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Venizelos durante una intervención parlamentaria en 1933
El 5 de marzo de 1933 los militares republicanos, con el general Nikolaos Plastiras al frente, trataron de dar un golpe de Estado contra el nuevo gabinete conservador que había derrotado a Venizelos. El golpe fracasó y Venizelos fue acusado injustamente de haber estado involucrado en su preparación. El 6 de junio sufrió un nuevo atentado, que aumentó la tensión política.
La continuación de la crisis llevó a una nueva conspiración militar, esta vez sí dirigida por Venizelos y por el general Nikolaos Plastiras el 1 de marzo de 1935. El fracaso del movimiento determinó su salida del país, junto con el de Plastiras. El intento de golpe, que trató de impedir la restauración monárquica, la aceleró, a la vez que numerosos partidarios de Venizelos fueron purgados de las fuerzas armadas y de la administración por sus adversarios conservadores.
Se exilió en París, donde murió el 18 de marzo de 1936, una de las varias muertes de importantes figuras políticas y militares que facilitaron el ascenso al poder con apoyo real de Ioannis Metaxás en el verano de ese año. Su cuerpo fue repatriado y enterrado en Akrotiri, en su isla, Creta.
Archivo: Venizelos grave.JPG
Tumba de Venizelos en Creta
Foto: Aeleftherios

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