SERVUS HISPANIARUM REGIS



sábado, 28 de junio de 2014

LAS LÁGRIMAS DE SAN PEDRO


El gran Antonio Burgos, el comerciante D. Rogelio Gómez y el padre Estudillo fueron las personas que se encargaron de recuperar, en 1986, una tradición que cuenta con más de 600 años en la ciudad de Sevilla: "Las lágrimas de San Pedro".
Se trata de una tradición solemne y tan antigua, como poco conocida entre los sevillanos y, sobre todo, fuera de Sevilla; y que merece la pena conocer y divulgar.

El cuerpo de campanas de La Giralda es testigo de la interpretación de "Las Lágrimas de San Pedro"

Los primeros registros conocidos datan de 1403, cuando el infante D. Fernando a la vuelta de la toma de Antequera, ordenó que desde la Giralda se celebraran regocijos, repiques y luminarias en la noche de San Pedro. Otra reseña señala que en 1551, el canónigo Rivera invierte sus propios recursos económicos para dicha celebración. Consta que en 1629, el cabildo de la catedral dispone que sólo se permitan fuegos, en la noche de San Pedro. Más adelante, esta celebración se omite entre los años 1839 a 1865, volviendo a retomarla desde entonces hasta 1961, año en que se sumerge de nuevo en el olvido. 
"Las lágrimas de San Pedro" constan de varios actos. Comienzan a celebrarse cada víspera de la festividad de San Pedro y San Pablo  a las doce de la noche. Se repite al día siguiente -día 29- a las nueve y media de la mañana, y por última vez, a las doce del mediodía. Las campanas de la Giralda, repican para anunciar que siete alabarderos, dos tamborileros y seis clarineros, de la Banda de Nuestra Señora del Sol, todos con uniformes de gala inspirados en los del Regimiento de Caballería Sagunto VII, entran a la Catedral por la puerta de las Campanillas y se dirigen a adorar al Santísimo y a la Virgen de los Reyes en la Capilla Real. 

Los alabarderos adoran al Santísimo Sacramento
Foto: www.elrinconcitocofrade.com

Seguidamente los alabarderos quedan formando guardia a la entrada de la Giralda y los seis clarineros, suben al cuerpo de campanas. 
Una vez arriba, reproducen con sus clarines tres toques por cada cara de la Giralda, en recuerdo de las tres negaciones a Cristo. El primer toque se hace desde la cara de la Giralda que da al Alcázar sevillano, seguidamente por la cara que da al Aljarafe, después en dirección a la Plaza de San Francisco y por último a la plaza de la Virgen de los Reyes.

Los toques de "Las Lágrimas de San Pedro"
Foto: www.sevilla.abc.es

Para contemplar el vídeo sobre esta íntima tradición sevillana: 
http://www.bandasol.com/?p=183

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