SERVUS HISPANIARUM REGIS



jueves, 20 de junio de 2013

" POUR DIEU ET LE ROI". LA GUERRA DE LA VENDÉE (I)

Archivo: Coeur-chouan.jpeg
1793. La Revolución se radicaliza en Francia. Luis XVI ha sido guillotinado en enero y la guerra contra Austria se amplía también a las potencias de la 1ª Coalición, indignadas con la República Francesa.
En provincias soplan vientos de revuelta. En numerosos lugares se producen levantamientos populares que son sofocados a sangre y fuego por el ejército revolucionario. Sin embargo, en la Vendée, el 19 de marzo de 1793 una columna de soldados es derrotada en Pont-Charrault, lo que arrastra a la región, de un enfrentamiento limitado, a una auténtica guerra civil. Al norte del río Loira, las revueltas se reprimen brutalmente pero con eficacia.
Los primeros amotinamientos se desencadenan por la negativa de los jóvenes a ser reclutados por el ejército revolucionario, que espera lograr una fuerza de 300.000 soldados. Cholet, Machecoul y otros lugares son el escenario de violentas protestas que degeneran en asaltos y asesinatos hasta el mes de abril.
El 12 de marzo de 1793, la Guardia Nacional dispara sobre los manifestantes para despejar las cercanías de Paimboeuf, amenazado por campesinos llegados de treinta y dos comunas cercanas a la pequeña ciudad; el noble que los encabeza es detenido y guillotinado en Nantes. En cambio, ese mismo día, la localidad de Savenay cae en manos de los rebeldes. Campesinos y artesanos alzados en las parroquias cercanas a Nantes de la orilla derecha del Loira, llegan a las puertas de la ciudad al mando de Gaudin-Berillais, un noble que no se atreve a atacar la ciudad y se limita a enviar una proclama en la que enumera en quince puntos las reivindicaciones de los campesinos de cara a una negociación. Se pide la interrupción de la leva, el reclutamiento sólo de voluntarios, la necesidad del consentimiento de las parroquias en los impuestos, el final de las requisas, la libertad de culto, la libertad de pensamiento y de escritura. 

Portada del un cd con música coral de la Guerra de la Vendée
Autor: Choeur Montjoie Saint Denis

Al no recibir respuesta alguna, Gaudin-Berillais es destituido y la mayor parte de los congregados regresan a sus casas. Los que se quedan y pretenden atacar la ciudad son dispersados fácilmente por los nanteses. El episodio es revelador del sentimiento profundo de un campesinado que rechaza una solidaridad nacional que no entiende y reivindica su derecho a modularla según sus intereses inmediatos.
En Chanzeaux, un altercado entre jóvenes del pueblo y guardias acarrea la muerte de uno de estos últimos. 
Más al norte, ese mismo día, 600 campesinos se reúnen en Saint Florent le Vieil para oponerse al sorteo de reclutas. Ponen en fuga a 500 guardias nacionales que les cierran el paso, saquean las casas de los Azules y las cajas del distrito, y luego gastan el botín en los locales de la población y sus alrededores.
Al día siguiente, el Marqués de Bonchamps llega Saint Florent y organiza a la tropa, impidiendo que se disperse, asumiendo el mando de las bandas a antiguos soldados. Un nuevo líder, Jacques Cathelineau se apodera de la población de Jallais.
File:Bonchamps.jpg
El Marqués de Bonchamps
La banda de Cathelineau se une a la de Jean Nicolas Stofflet, quien asume el mando de unos 15.000 rebeldes con los que ataca Cholet, una ciudad de unos 7.000 habitantes, defendida por 500 guardias nacionales, 80 jinetes y unos 10 cañones. Sitiados, 300 republicanos mueren en los combates, al igual que unos 40 rebeldes. Una vez en la ciudad, la saquean y se dedican a celebrar la victoria. En cinco días, la rebelión se extiende a Mauges, la mitad meridional al sur del Loira, del departamento de Maine et Loire. En la otra orilla, la guardia nacional vence y detiene a unos treinta rebeldes, de los que unos veinte acaban guillotinados en Angers.
Archivo: Cathelineau.jpg
 Jacques Cathelineau
En el departamento de Vendée, los rebeldes ponen en fuga a la Guardia Nacional de Palluau, entre el 12 y el 14 de marzo; los republicanos huyen. En el interior casi todas las ciudades pequeñas son tomadas al asalto o por sorpresa.
Los días posteriores, 35.000 hombres se reúnen en Chemillé para tratar de organizar un auténtico ejército. Algunos nobles, varios de ellos antiguos oficiales, se unen a ellos: Charette, d´Elbée, Lescure, La rochejaquelein. Estos jefes procedentes de la pequeña nobleza no se impusieron por propia iniciativa a las bandas de campesinos. De fe religiosa poco intensa, y dado que habían mantenido sus bienes después de la Revolución de 1789 (incluso algunos se habían enriquecido comprando bienes nacionales) no se sentían inicialmente responsables de estas bandas rebeldes. Sólo más adelante encauzarán esta ira popular y le darán un matiz claramente católico y monárquico. Había surgido el "Ejército Católico y Real" que iba a enfrentarse a la Revolución en Francia
El objetivo del nuevo ejército es apoderarse de Chalonnes-sur-Loire, esencial para después capturar Angers. Sabedores del interés estratégico de defender esta plaza, los republicanos concentraron 4.000 hombres y 5 cañones. El 22 de marzo de 1793, contra la opinión del alcalde y de los oficiales de la Guardia Nacional, los miembros del ayuntamiento y las masas populares se rinden a los Blancos; los guardias nacionales se repliegan a Angers tirando sus cañones al Loira.
Oficial católico realista
Fotograma de la película La Guerra de la Vendée
Los republicanos intentan recuperar la ventaja. A las órdenes del general Marcé, comisionado por la Convención para aplastar la revuelta, una columna de 2.200 soldados, 100 jinetes, equipada con 8 cañones, intenta cruzar la zona rebelde de La Rocelle a Nantes. El 17 de marzo, en Chantonnay, la columna pone en fuga a los campesinos, que dejan unos cuarenta muertos y pierden tres cañones. La noche del 19 de marzo, cuando está acampada en el fondo de un valle, la columna es atacada y huye a la desbandada hacia La Rochelle. A su llegada, Marcé es destituido y detenido. La capacidad ofensiva de las tropas republicanas quedó así anulada. 
A pesar de que los rebeldes siguieron uniendo fuerzas al mando de unos cuantos nobles como Royrans y Sapinaud, los 10.000 hombres a las órdenes de Jean-Baptiste Joly fracasan dos veces en su intento de tomar Les Sables d´Olonne.

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